El presidente de Galicia (noroeste), el socialista Emilio Pérez Touriño, reconoció su derrota en las elecciones regionales de este domingo, que ganó con mayoría absoluta el conservador Partido Popular (PP) recuperando el gobierno regional cuatro años después.
"Hay que reconocer la victoria electoral del Partido Popular", afirmó Pérez Touriño con cara cariacontecida, en una breve declaración, en la que trasladó "su reconocimiento y felicitación" a su rival del PP y probable próximo presidente regional, Alberto Núñez Feijóo.
El PP logró este domingo 39 diputados, dos más que los que tenía y uno más de los 38 que marcan la mayoría absoluta en el parlamento regional de 75 escaños, frente a los 24 diputados que obtuvo el Partido Socialista de Galicia (PSdeG) y los 12 logrados por el BNG cuando se llevaba escrutado más del 99%.
Los dos miembros del bipartito gobernante en Galicia han perdido un diputado cada uno que han pasado a los conservadores, que se han podido beneficiar del malestar que produce en Galicia, como en resto de España, la actual crisis económica con un paro que en esa región del noroeste español afecta a un 10% de la población, y de algunos escándalos económicos que afectaron al gobierno regional gallego.
A pesar de que aún habrá que esperar al recuento del voto de 335.400 emigrantes gallegos, la mayoría de ellos en Latinoamérica, que suponen el 12% de los 2,6 millones de personas que forman el censo electoral, el recuento actual da una mayoría suficiente a Alberto Núñez Feijóo para gobernar en solitario.
Los conservadores se han impuesto incluso con una elevada participación, del 70% frente al 64,21% de votantes de hace cuatro años, que, según los analistas, debería haber favorecido al bipartito gobernante.
Por su parte, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) obtuvo la mayoría de los votos en las elecciones celebradas este domingo en el País Vasco.
El candidato socialista Patxi López anunció que intentará presidir el gobierno regional del País Vasco (norte) a pesar de ser su partido la segunda fuerza más votada después del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en las elecciones regionales de este domingo.
"Con estos resultados me siento legitimado para liderar el cambio" y "no renuncio a presentar mi candidatura y recabar los apoyos necesarios para ser el próximo lehendakari (presidente) del gobierno vasco", anunció López después de difundirse los resultados oficiales finales, que dan al Partido Socialista de Euskadi (PSE) 24 escaños.
El PSE es la segunda fuerza más votada, detrás del PNV, que consiguió 30 escaños en el parlamento vasco, sin llegar a los 38 necesarios para conseguir la mayoría absoluta.
El parlamento es el que vota al presidente del gobierno regional, lo que dependerá de que el PNV obtenga el apoyo del PSE, ya que no puede formar coalición mayoritaria con los otros partidos nacionalistas, o de que los partidos no nacionalistas se alíen.
"Con el voto del exterior vamos tener 25 (escaños) y alguno más", aseguró, cuando faltan por escrutar los votos de los 43.700 electores que viven en el exterior, de los cuales cerca de la mitad, 22.000 personas, residen en los países latinoamericanos, sobre todo en Argentina, Venezuela, México y Chile.