Una delegación del Parlamento Europeo (PE) analizó este martes en El Aaiún,
capital del Sahara Occidental, la situación de los derechos humanos en la ex
colonia española, tras una intensa ronda de entrevistas con disidentes
saharauis y autoridades oficiales.
La misión europea tuvo la oportunidad "histórica", como ella misma
la calificó, de reunirse con las principales asociaciones de defensa de los
derechos humanos que trabajan en el disputado territorio por primera vez desde
que fue constituida esta subdelegación "ad hoc" para tratar el problema
del Sahara.
El encuentro, que se celebró en un hotel de la época colonial española,
estuvo marcado por las fuertes medidas de seguridad desplegadas en torno al
lugar, adonde acudieron alrededor de cien militantes de organizaciones pro
saharauis.
Como dijo a Efe Carlos Iturgaiz, eurodiputado español del PP e integrante de
la expedición, la delegación notó "la necesidad que tenía tanta gente de
hablar, de explicar sus problemas a alguien y que se les escuchase".
Iturgaiz recordó una frase que les dijo la activista Djimi El Ghalia durante
su entrevista: "Por encima de la autodeterminación y el estatuto de
autonomía (propuesto por Marruecos) están los derechos humanos, y lo primero
que hay que hacer es respetarlos".
Fuentes de la delegación aseguraron que hubo un consenso generalizado entre
las asociaciones en señalar el reciente informe de la ONG Human Rights Watch
(HRW), presentado en diciembre, como un fiel reflejo de la situación en el
territorio.
En dicho informe, HRW afirmó que "las fuerzas de seguridad detienen
arbitrariamente a manifestantes y presuntos activistas saharauis, a los que
golpean, torturan y obligan a firmar confesiones policiales
incriminatorias".
Asimismo, denunció que las leyes que penalizan los ataques contra la
"integridad territorial" marroquí se utilizan en la práctica para
"silenciar a la población" y constituyen una violación de los
derechos a la libertad de expresión.
El presidente de la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de
los Derechos Humanos, Brahim Dahan, explicó que la entrevista con la delegación
fue "muy buena" y que se abordaron una gran cantidad de temas
"siempre desde el punto de visto jurídico y de la legalidad
internacional".
"Lo más importante es que hemos podido explicar la situación dramática
que vivimos. Hemos pedido que la Unión Europea intervenga de un modo más activo
en la protección de los derechos humanos en el Sahara Occidental", subrayó
el activista.
Dahan denunció las trabas que impusieron las autoridades marroquíes para que
muchos activistas, entre ellos él mismo, llegasen al encuentro y acusó a las
fuerzas de seguridad de haber golpeado a unos cuantos invitados a la
entrevista.
En la delegación europea, integrada por cinco personas y presidida por el
chipriota Ioannes Kasoulides (Partido Popular Europeo), también estuvo presente
el socialista español Carlos Carnero, quien se felicitó por haber podido
cumplir todo el programa de entrevistas.
Carnero recordó que la subdelegación fue creada en octubre de 2005, y que
ésta es la primera vez que Marruecos permite a sus miembros viajar al disputado
territorio.
La misión europea también mantuvo encuentros con el representante especial
del secretario general de la ONU, Julian Harston, y con el nuevo
"wali" (gobernador) de El Aaiún, Mohamed Jalmus.
Marruecos ha administrado el Sahara Occidental desde que se anexionó la
región tras la retirada de España de su antigua colonia en 1976, aunque la ONU
no reconoce la soberanía marroquí.