La legislación aprobada a lo largo de 2008 por el Gobierno peruano para
implementar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos tiene "muy
serias limitaciones" para proteger el medio ambiente, afirmaron este
miércoles expertos y legisladores de la oposición.
Uno de los decretos legislativos cuestionados, conocido como la nueva ley
forestal y de fauna, "es una ley antibosque" porque va a retirar 45
millones de hectáreas del patrimonio forestal para ser entregados en concesión
para la producción de biocombustibles, denunció en rueda de prensa el
legislador opositor Róger Nájar.
La amazonía peruana tiene 74 millones de hectáreas de bosques y, según
Nájar, sólo quedarán disponibles 27 millones de hectáreas de áreas protegidas y
otros dos millones de hectáreas libres.
Mediante esa norma, "se facilita no sólo la depredación sino también la
tala ilegal, porque no considera sanciones para el comerciante de la madera que
se extraiga de esas zonas", agregó el legislador, presidente de la
Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos, Afroperuanos, Ambiente y Ecología del
Congreso.
El parlamentario añadió que el decreto está hecho para "la satisfacción
de la industria del biodiesel", un combustible que el Gobierno peruano ha
dispuesto que empiece a ser utilizado masivamente a partir del 2009.
Por su parte, su colega del partido Unión por el Perú (UPP), Elizabeth León,
declaró que el Gobierno del presidente Alan García promulgó esa controvertida
norma forestal bajo el pretexto de que los pobladores de las zonas selváticas
son pobres porque no pueden hacer uso de esos recursos maderables.
León pidió rechazar la "estigmatización" de los peruanos en la
sierra y selva del país, bajo el argumento de que "son pobres por
ociosos", y atribuyó esa situación a la ausencia del Estado en esas
regiones apartadas.
La parlamentaria también criticó la aparente "obsesión" que hay en
el Gobierno para implementar el TLC antes de enero próximo, cuando concluye la
gestión del gobernante estadounidense George W. Bush.
Otros decretos cuestionados han sido los que introducen en Perú la actividad
de las empresas productoras de semillas transgénicas y la denominada "ley
de agua", que podría facilitar la entrega de recursos hídricos a los
centros mineros de tajo abierto.
La coordinadora ejecutiva de la Red Peruana por una Globalización con
Equidad (RedGE), Alejandra Alayza, afirmó que no hay plazo para implementar el
TLC y más bien hizo un llamado para que el Congreso se tome el tiempo necesario
para analizar el marco legal.
Alayza hizo mención a una carta, enviada por organismos ambientalistas
internacionales, a la representante comercial de EE UU, Susan Schwab, el pasado
17 de noviembre, en la que piden que estas "serias deficiencias" sean
rectificadas antes de la implementación del acuerdo comercial.
Según los firmantes de esa carta, entre los que figuran Oxfam America y
Washington Office on Latin America, las dificultades se han observado también
en lo referente a derechos laborales y el acceso a medicamentos.
En opinión de Alayza, las mismas críticas se pueden presentar en el TLC que
Perú acaba de negociar con China, pues una semana después de concluidas las
conversaciones aún no se ha difundido el capítulo referente a los temas
laborales y ambientales.