Durante un acto en cadena nacional desde el Teatro Teresa Carreño, el presidente Hugo Chávez criticó la cobertura mediática al lanzamiento del satélite Simón Bolívar, que se produjo ayer en una base en China.
En el marco de la inaguración de la primera fase de la misión José Gregorio Hernández, Chávez cuestionó que los grandes titulares de los diarios no hayan destacado la puesta en órbita del Venesat-1, construido con tecnología asiática pero que será operado por técnicos venezolanos.
Mostró la foto de apertura del diario El Nacional, que reflejaba el campeonato obtenido por los Filis de Filadelfia en las Grandes Ligas y criticó el hecho de que se haya colocado una imagen más pequeña del satélite con un título que aludía al lanzamiento en China "así, como para decir que fue por allá".
"A ellos les importa más que hayan ganado los Filis", dijo.
También mostró las reseñas de otros diarios de circulación nacional y felicitó a Panorama y al Diario Vea (oficialista) por el despliegue que le dieron a la información.
"No importa. A los pitiyanquis les dolió el lanzamiento del satélite, pero ya está arriba (...) y vamos a establecer una fábrica de satélites aquí en Venezuela, para que lo sepan", aseveró.
Más temprano, el ministro de Comunicación e Información, Andrés Izarra, también denunció que "los grandes medios" nacionales restaron importancia al lanzamiento del satélite Simón Bolívar y lamentó que el hecho hubiese sido reseñado "con mezquindad, chiquitico".
Enfatizó que "si no fuera por Venezolana de Televisión no nos enteramos del evento". "La cosa es tan absurda que escuché esta mañana a un ex rector decir que el satélite puede ser usado para intervenir los datos electorales", añadió.
Satélite continúa ascenso a su órbita final
El satélite Simón Bolívar, que se proyectó al espacio exterior el pasado miércoles a las 12:24 del mediodía, continúa ascendiendo paulatinamente para conseguir la máxima altura de 36.000 kilómetros sobre la Tierra y ubicarse en la órbita esperada, en un proceso que podría tardar entre cinco y diez días.
Inicialmente se instaló en una órbita baja luego de ser lanzado desde la base Kichang en China. La ignición del dispositivo que propulsó el satélite pudo apreciarla todo el país en cadena nacional unos minutos antes de que se concretara la introducción oficial de Venezuela en el grupo de países con proyectos espaciales propios.
El lanzamiento, previsto inicialmente para las 11:50 minutos hora de Venezuela, fue pospuesto 17 minutos, pues el centro de control maestro debía reevaluar unos datos.
A los cinco minutos del lanzamiento todos los sistemas funcionaban a la perfección. A los diez minutos, el cohete atravesaba el Océano Pacífico con toda normalidad. La etapa de lanzamiento era justamente una de las que comportaba mayor riesgo, según explicó a El-Nacional.com el coordinador de Ecuación del Centro de Investigaciones de Astronomía de Mérida, Jhonny Cova, principalmente por la cantidad de combustible que portaba el cohete que desplegaría el satélite que tiene una altura equivalente a 18 pisos: alrededor de 277 toneladas, lo que equivale a una estación de gasolina completa.
Pasadas las 12:50 pm, el satélite se despegó del cohete. En ese momento pasó a ser independiente y la operación se calificó como exitosa.
La señal del satélite se extenderá del sur de México hasta la mitad del territorio de Argentina y Chile.
Es un satélite geoestacionario, esto quiere decir, que si pudiésemos apreciarlo se mantendrá en un mismo punto sobre la tierra y se moverá alrededor de ella en el mismo tiempo en que el planeta completa su movimiento de rotación (24 horas)
El satélite, de 3,6 metros de altura y un peso de 5.100 kilos, transmitirá en Banca C (radio y televisión), KU (transmisión de datos e Internet de alta velocidad) y KA, que todavía no es usada por ningún satélite gubernamental en América Latina y según los operadores representa el futuro, ya que "no está saturada".
El costo total del proyecto ha sido de US$406 millones. Incluye el cohete de lanzamiento, dos estaciones terrestres y el tele puerto. Estos dos últimos construidos por Venezuela con tecnología china.