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Expertos como el ex director de Electricidad del Ministerio de Energía
y Minas, Víctor Poleo, sostienen que la generación distribuida no es
una solución para Venezuela, por tratarse de una tecnología obsoleta en
la que el ganador es Cuba, encargado de suministrar las plantas
fabricadas en otros países Lea: Gobierno sustituye plan de racionamiento en Caracas
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| Generadores de electricidad | Eleonora Delgado |
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El programa de generación distribuida de electricidad
presenta atrasos en su ejecución, como el resto de los proyectos del
sector. De acuerdo con un informe oficial debieron instalarse 1.000
megavatios de potencia, pero la cifra al presente es 636, como lo
anunció el domingo el presidente Hugo Chávez Frías en el programa Aló, Presidente. Luego
de la inauguración de un módulo de este tipo de unidades
termoeléctricas en Caño Zancudo, estado Mérida, Chávez expresó: "Hay
que duplicar la meta de generación distribuida. Por eso hay que comprar
plantas en Rusia, China, Japón, Alemania".
Fuentes de la industria eléctrica destacaron que el entusiasmo
presidencial choca con la realidad de la falta de gerencia y
seguimiento de los proyectos, lo cual ocasiona los retardos en su
construcción y puesta en operación.
El informe mencionado lo entregó la Corporación Eléctrica Nacional a la
Asamblea Nacional con motivo del mega apagón del 29 de abril de 2008 y
detalla los proyectos de generación y transmisión eléctrica.
"El programa de instalación de 1.000 MW de generación distribuida tiene
por objetivo mejorar la calidad, seguridad, flexibilidad y continuidad
del servicio eléctrico a través de la instalación de grupos
electrógenos", indica el documento.
Para abril de 2008, se colocaron 250 MW en 13 módulos ubicados en Nueva
Esparta, Anzoátegui, Falcón, Táchira, Barinas, Miranda y Amazonas.
A esto se suman 386 MW instalados en 2008 y comienzos de 2010.
Expertos como el ex director de Electricidad del Ministerio de Energía
y Minas, Víctor Poleo, sostienen que la generación distribuida no es
una solución para Venezuela, por tratarse de una tecnología obsoleta en
la que el ganador es Cuba, encargado de suministrar las plantas
fabricadas en otros países.
Igual que los bombillos ahorradores, las plantas forman parte del
acuerdo de cooperación energética entre Cuba y Venezuela. Los
especialistas venezolanos llaman la atención sobre el alto precio
(hasta 1.500 dólares) del kilovatio instalado en generación distribuida
frente a 1.300 dólares de centrales térmica con tecnología de punta.
Los grupos electrógenos consisten en la instalación, una al lado de la
otra, de plantas pequeñas de 3 y 5 MW de capacidad, las cuales suman de
15 a 30 MW y son enchufadas a una subestación eléctrica. Según los
técnicos, cada grupo da energía a la zona servida por la subestación y
no puede conectarse a la red nacional troncal de transmisión.
Otra limitación es que no pueden operar 24 horas del día, cosa que
ocurrió en Venezuela y ha provocado el colapso de varias unidades,
también están fuera de servicio por la falta de mantenimiento porque no
se limpian sus filtros saturados por residuos de diesel.
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