La batalla contra el calentamiento global podría
mejorar si el mundo redujera el aumento de población produciendo
condones gratis y facilitando consejos sobre planificación
familiar, afirmó el miércoles el
Fondo de las Naciones Unidas para
la Población.
La agencia no recomendó a las naciones establecer límites del
número de hijos que deberían tener, pero dijo que "las mujeres con
acceso a servicios de salud reproductiva... tienen menores tasas de
fertilidad que contribuyen a reducir el crecimiento en emisiones de
gases contaminantes''.
"A medida que el crecimiento de población, las economías y el
consumo superen la capacidad de la Tierra de adaptarse, el cambio
climático podría ser mucho más extremo y posiblemente
catastrófico'', dijo el informe.
La población mundial probablemente aumentará de los actuales
6.700 millones de habitantes a 9.200 millones en el 2050, con la
mayoría del crecimiento en las regiones menos desarrolladas, según
un informe de las Naciones Unidas en el 2006
El Fondo admitió no tener pruebas sobre el efecto que el control
de población pudiera ejercer sobre el cambio climático. "Los
vínculos entre la población y el cambio climático son, en la
mayoría de los casos, complejos e indirectos'', dice el informe.
Agrega que, aunque no hay duda de que "la gente causa cambio
climático'', el mundo en desarrollo ha sido responsable de una
cuota mucho menor de emisiones de gases contaminantes que los
países desarrollados.
De todos modos, Thoraya Ahmed Obaid, directora ejecutiva del
Fondo, dijo en una conferencia de prensa en Londres el miércoles
que el calentamiento global podría ser catastrófico para la
población en los países pobres, particularmente las mujeres.
"Hemos alcanzado un punto en que la humanidad se aproxima al
umbral del desastre'', advirtió
Para dentro de tres semanas está prevista una conferencia
mundial en Copenhague para tratar de reemplazar el Protocolo de
Kioto de 1997, que requirió a 37 naciones industrializadas reducir
las emisiones de gases contaminantes.
El miércoles, una analista criticó los pronunciamientos del
Fondo por considerarlos alarmistas.
"Requiere una imaginación desmedida creer que los condones
gratis refrescarán el clima'', comentó Caroline Boin, analista de
política en International Policy Network, un grupo de estudio con
sede en Londres.