Entre enero y octubre pasados, el Instituto Prensa y Sociedad registró 107 ataques contra periodistas y medios de comunicación venezolanos, de un total de 464 de esos hechos en los últimos 7 años. Este incremento extraordinario fundamenta el alerta formulado hoy por Ewald Scharfenberg, vocero del IPYS: "2009 es el año de más violencia contra la prensa en Venezuela".
Scharfenberg advirtió que el futuro inmediato es poco alentador, pues, por lo general, las tensiones que afectan el ejercicio de la comunicación social aumentan en los períodos preelectorales, como el de los anunciados comicios parlamentarias del año próximo.
Los números evidencian una vez más el enfrentamiento entre el Estado y el sector privado de la comunicación social, pues 8% de las agresiones se cometió contra representantes de medios estatales, mientras 65% de los agresores serían agentes gubernamentales.
Las estadísticas indican que 57% de los ataques han ocurrido en los tres últimos períodos evaluados. Las víctimas más frecuentes son hombres, reporteros de televisoras privadas que trabajan en el área metropolitana de Caracas o en Carabobo. Las amenazas a la vida y a la integridad personal abarca 46% de los casos registrados. Destacan las tres muertes de trabajadores de la prensa en 2009: Jacinto López, en Lara; Orel Zambrano, en Carabobo; y William Hurtado, en Cojedes.
La mayoría de los ataques registrados permanece impune. Aunque el informe de IPYS no incluye indicadores de casos que han sido investigados, juzgados y sancionados, un estudio anterior indicó que menos de 10% es denunciado en el Ministerio Público.
Lo que sí ha hecho la Fiscalía General de la República es actuar penalmente contra 14 medios o periodistas por la presunta comisión de delitos en perjuicio de la reputación de altos funcionarios públicos.
Sobre el particular, los órganos de justicia se han negado a acatar las recomendaciones del sistema interamericano de derechos humanos de derogar los delitos de expresión.