La
Amazonía brasileña perdió durante septiembre pasado
400 kilómetros
cuadrados de selvas, lo que supone una
disminución del 31,8% con
respecto a la deforestación registrada en el mismo mes del año pasado,
informaron este miércoles fuentes oficiales.
El Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales
(Inpe) explicó que la desaparición de selvas, debida fundamentalmente a
la acción del ser humano, también fue menor en septiembre que en agosto
pasado, cuando fue desforestada un área de 498 kilómetros cuadrados.
La
pérdida de selvas amazónicas ha caído desde el pasado mes de julio,
cuando fueron desforestados 836 kilómetros cuadrados, indicó el Inpe,
que hizo sus mediciones a través de satélites y en unas condiciones
climatológicas que permitieron una visibilidad del 80% de la región
amazónica.
El estado de Mato Grosso, uno en los que más se ha
expandido la actividad agropecuaria en los últimos años, tuvo las
mayores tasas de deforestación en septiembre y perdió 134 kilómetros
cuadrados de selvas en ese período, señaló el informe del Inpe.
Según
cálculos oficiales, en lo que va de este año la pérdida de cobertura
vegetal en la Amazonía brasileña llega ya a unos 2.800 kilómetros
cuadrados y será en 2009 la menor de las últimas dos décadas.
El
Gobierno brasileño ha dado especial atención a la pérdida de selvas
amazónicas entre los objetivos que se plantea presentar en la Cumbre
del Cambio Climático que se celebrará en diciembre próximo en
Copenhague.
Aunque esas metas aún no han sido totalmente
definidas, fuentes oficiales han adelantado que una de ellas será
reducir las tasas de deforestación amazónica en un 80% para el año 2020.
Brasil
es uno de los grandes emisores de gases contaminantes del mundo y el
mayor porcentaje de esa liberación de dióxido de carbono obedece
precisamente a la desaparición de selvas que son taladas y luego
quemadas a fin de utilizar los terrenos para la agricultura.
Según
los cálculos del Gobierno, la disminución del ritmo de la deforestación
que se baraja para la Amazonía supondría reducir las emisiones del país
en unas 580 millones de toneladas de dióxido de carbono por año.