Benedicto XVI está reconduciendo a la Iglesia con argumentos que
defiende desde hace treinta años la teología de la liberación, sostuvo hoy en
Caracas el economista Juan Guillermo Espinosa, en la presentación de un
Encuentro Internacional sobre Teología de la Liberación.
El Papa está conduciendo una reaproximación
en sus distintas alocuciones, en las que ha "condenado dramáticamente al
capitalismo y neoliberalismo imperante y el poder del dinero en nuestros
días", apuntó Espinosa, ex director del Banco Interamericano de
Desarrollo.
Esto supone unnuevo enfoque respecto a la persecución que sufrió esta doctrina durante el último cuarto del
siglo XX, en el que varios de sus principales teólogos, como el salvadoreño
Óscar Romero, fueron asesinados.
La benedictina española Teresa Forcades, religiosa
feminista famosa por sus declaraciones contra la campaña de la gripe A, añadió
que, en esta línea de cambios en el seno de la Iglesia, la reciente
declaración de la
Conferencia Episcopaliana Africana ha sido crítica con
el sistema imperante y el nuevo orden mundial.
La teología de la Liberación surgió en la
década de los sesenta del siglo pasado en América Latina del compromiso con la
pobreza y la injusticia en la región para replantearse en qué consiste ser
cristiano en un continente oprimido.
Teología de la Liberación en el cambio
de época es el título del foro internacional que reunirá desde hoy y
hasta el viernes en Caracas a exponentes de esta doctrina para gestar una
nueva conciencia planetaria ante la crisis de valores.
El nombre del congreso hace referencia al concepto
acuñado por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, de que no nos encontramos
en una época de cambio sino en un cambio de época,
explicaron los organizadores del Congreso.
En este sentido, el pastor metodista estadounidense
Frederick Morris destacó que en este siglo se ha dado un sentido de
solidaridad totalmente nuevo en la región auspiciado, dijo, por el
presidente venezolano, Hugo Chávez, quien "ha primado en su revolución
bolivariana la visión de un pueblo unido en América Latina".
Este énfasis ha cambiado la realidad y ahora se
identifican unos países con otros, como promulga la Teología de la Liberación que
"da prevalencia a los pecados institucionales del sistema opresor frente a
los de los individuos", señaló.
El foro pretende cambiar la noción permanente de
dependencia cultural de los países del norte para admitir enfoques
y análisis desde el propio sur.
Al ser preguntado por el reciente informe sobre la
libertad religiosa en el mundo realizado por el Gobierno estadounidense, el
religioso opinó que la de su país es una "hipocresía endémica que ya dura
dos siglos" y denunció que el presidente Barack Obama es un rehén
del Pentágono y la CIA.