• Caracas (Venezuela)

Víctor Suárez

Al instante

Víctor Suárez

Podemos, elusivo y virtual, se viste de oveja española

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Estado mayor de Podemos: Íñigo Errejón, asistente de Jesse Chacón en CIS XXI; Carolina Bescansa, jefa de análisis político; Pablo Iglesias, líder indiscutible; Luis Alegre, responsable de la maquinaria; Juan Carlos Monedero, asesor directo de Chávez y del Frente Miranda durante 9 años.

Podemos es un movimiento emergente, cuya fuerza eclosiva a muchos hace pensar más bien en un peligro para el sistema político español en su conjunto antes que en una amenaza pluvial para el bipartidismo reinante desde hace 36 años. Con apenas 3 meses de existencia pública, con 1.200.000 votos, alcanzó 5 escaños en el Parlamento Europeo. Y al iniciar en octubre su proceso interno para convertirse en partido político con todas las de la ley, ha logrado superar la cota de 200.000 afiliados, todos ellos reclutados vía Internet. El centimetraje logrado en los medios impresos y el tiempo registrado en televisión y radio, no tienen parangones en la historia de la cobertura política española. Los espacios, las frecuencias, los volúmenes, el tráfico ocupados en las redes sociales, han hecho que Podemos (y su líder único Pablo Iglesias) se pierda de vista con respecto del resto de las formaciones políticas tradicionales.

¿Es un aluvión impredecible, una ola de rechazo nacional a lo pútrido existente, un movimiento raizal, un enemigo real capaz de desplumar en elecciones a lo que ha denominado "casta"?

El tiempo lo dirá, dijeron acreditados analistas a inicios de año; por sus acciones lo conoceremos, dijeron después; ante la falta de programa y de estructura, recomendaron esperar hasta su congreso constitutivo. Mientras tanto, el grueso de las críticas a Podemos, a su líder y a la comitiva principal, se mantuvo, primero, en el ámbito de sus relaciones con los gobiernos populistas, antidemocráticos y cuasi totalitarios de América Latina, especialmente el venezolano, y, más tarde, se centraron en su escasa concreción sobre los temas más urgentes que agobian a la sociedad española. Podemos sorteaba la ventisca a la vez que miraba, sin mover un dedo, que peores vientos se trocaban en monzones arrasadores de la credibilidad y confianza de los partidos políticos (todos), de la estructura económica del país (especialmente bancaria), de la gestión administrativa nacional, regional y local.

 

Podemos se retrae

En poco tiempo Podemos ha cambiado su discurso. Desaparecieron las alabanzas a los tenebrosos regímenes de sus querencias, disolvieron las polaridades Monarquía-República o Derecha-Izquierda, matizaron la intención principista de nacionalizar y expropiar las industrias estratégicas y los grupos económicos considerados monopólicos, y se decidieron a temperar las brújulas con el objetivo de buscar la "centralidad del tablero político". En poco tiempo el discurso de Podemos se hizo dulce, democratizador, sensible a los problemas cotidianos de la gente, condenatorio de las lacras institucionales, y cambió la fiereza vengadora por lo que llaman "sentido común" y "decencia". El compromiso primario de todo miembro de Podemos es "defender la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos". Ovejas vs lobos.

El entorno político general le favorece, el persistente deslave institucional cada día le hace salir en hombros sin que haya tenido que lidiar ni merecer orejas y rabo de algún toro bravío de presunta casta valiente. Una encuesta sin confirmar (CIS) lo coloca primero en intención directa de voto, desplazando al Partido Popular, que vive su peor momento. Carcomió a Izquierda Unida (izquierda), paralizó a Unión, Progreso y Democracia (centro-derecha) y está absorbiendo gran parte del electorado del Partido Socialista Obrero Español (centro-izquierda). Podemos Súper Star entona motores para las elecciones autonómicas y municipales en primavera (preludio confuso aún) y mucho más para las generales en otoño de 2015.

 

Podemos no denuncia

Ante la irrupción de generalizada corrupción (en todos los ámbitos), a partir de la actuación de los organismos de investigación y justicia, ha ocurrido un fenómeno bastante raro: todos los sectores condenan la corrupción, los impolutos exigen contundencia y cárcel, el jefe de Estado y el partido de gobierno piden perdón por haber encumbrado a la inmensa mayoría de los señalados, pero Podemos no se ha distinguido precisamente por haber hecho denuncias específicas sobre el tema. Podemos no actúa como ariete para destapar las cañerías. Podemos se mantiene en la crítica aérea, general, difusa. A la vez que apunta supuesta connivencia del poder judicial con el entramado corrupto, exalta a ese poder judicial por haber tomado la iniciativa que hizo brotar la podredumbre. Su principal dirigente Pablo Iglesias ha señalado con insistencia que la extensión de sus redes de influencia han penetrado todos los estamentos de la administración pública, incluyendo al ejército, la diplomacia, el funcionariado de seguridad de Estado, los profesionales al servicio de la hacienda pública, pero al parecer no han obtenido de esos nichos esenciales elementos suficientes para elevar alguna denuncia pública sobre delitos fiscales, atropellos a la dignidad, malversación de fondos públicos, mayores o menores. El presidente del Tribunal Supremo de Justicia ha dicho que la ley está pensada para atrapar al "robagallinas" y no al gran defraudador, y aún así la acción de Podemos no ha logrado todavía que algún "robagallinas" visite el calabozo. Sus únicas querellas han sido dos: contra Esperanza Aguirre, líder madrileña del Partido Popular, por haber comentado titulares de los diarios El País y El Mundo en los que se señalaba a Podemos de haber recibido financiamiento chavista (3,6 millones de euros) y a Pablo Iglesias de haber ayudado a la red de apoyo a presos pertenecientes a la red terrorista ETA, respectivamente; y contra el periodista del diario El Mundo Eduardo Inda por haber señalado en televisión que Iglesias "está con ETA". Sería la primera vez que en España se dirime una cuestión ideológica en los tribunales. ¿Podemos, que sólo es opinión, a favor del delito de opinión?

 

Podemos se esconde

También ha ocurrido algo asaz revelador. Hace un mes, cuando reventó el caso de las "tarjetas black" o "tarjetas opacas", según el cual más de 80 altos funcionarios de las entidades financieras Caja Madrid y Bankia utilizaban tarjetas de crédito a discreción, cuyos escandalosos gastos disimulaban compensaciones salariales sin enterar a la hacienda pública, los grandes medios de comunicación se cuidaron bastante de no asociar a grandes corporaciones privadas, entre ellas la multinacional Telefónica. Es común, en medios periodísticos, hablar del pavor que embarga a medios españoles señalar (involucrar) a las grandes empresas (anunciantes) que estuvieran envueltas en situaciones irregulares o poco transparentes, aún tangencialmente. Es posible corroborarlo. Si buscamos en Google la siguiente secuencia "Rato Tarjetas opacas Telefónica El País", se encontrará, de vuelta, sólo dos resultados relevantes (para el 8-10-2014). En ambos se acota: "Falta Telefónica". Rodrigo Rato, ex presidente de Bankia, es ficha de Telefónica en calidad de consejero para mercados internacionales (América Latina). Usó las tarjetas black por un monto de 54 mil euros (no mucho, la verdad). Telefónica es accionista de El País, le compró más de 70% de la propiedad que tenía Prisa en Digital Plus (líder en Televisión por Suscripción) y es anunciante Premium del diario. El Mundo tampoco se escapa. Al buscar con los mismos parámetros, también "Falta Telefónica". Es decir, no mencionada en las informaciones. La semejanza hace espejo. Hace tres meses las declaraciones de Podemos (y de Iglesias) sobre supremacías en la industria de medios, eran aterradoras. Control, suprema vigilancia, control, suprema vigilancia. Hoy, entre las decenas de resoluciones de la "asamblea ciudadana" en la que Podemos dilucidó su comportamiento estratégico no existe ninguna mención sobre medios de comunicación. Ni para aquí, ni para allá. Sería comprensible. Podemos (e Iglesias) son nociones mediáticas. A la vez que las cadenas oficiales (públicas) han tardado muchísimo en otorgarle a Podemos el espacio que le correspondería, por meras razones noticiosas, las cadenas privadas le han abierto las puertas de modo tal que recuerda lo que hizo la industria venezolana de la radiodifusión ante el Fenómeno Chávez. Los consorcios dominantes (Mediaset, con dos cadenas, y Planeta, con dos cadenas, con casi 80 por ciento de la facturación publicitaria y dominio absoluto en sintonía nacional) son los vehículos principales de la expresión Podemos y del encumbramiento del Fenómeno Iglesias. En Venezuela, RCTV fue desaparecida, Venevisión pulverizada, Televen amordazada, las regionales aplacadas, las extranjeras amenazadas. Podemos no habla ahora de hegemonía comunicacional en España por la sencilla razón de que son las cadenas dominantes en ese escenario las que le permiten, todos los días, a toda hora, elevar y legitimar su mensaje. ¿Rating, share?

 

Podemos virtual

Podemos ha realizado su congreso constitutivo la semana pasada. En el Palacio de Vistalegre, en Madrid, con aforo de 10.000 personas, debatieron durante 3 días. El coso nunca se llenó. En ningún momento contuvo un tercio de su capacidad. Lo presencial,  no es el fuerte de Podemos. Es un avatar. Estaban en discusión las tesis políticas, organizativas y éticas. Lo que a la postre daría estatura a la formación política. Los bloques de opinión estaban conformados de antemano. El eurodiputado Pablo Echenique, discapacitado con atrofia muscular espinal, en silla de ruedas, investigador del CSIS nacido en Argentina, casado con venezolana, le hacía principal contrapeso a Pablo Iglesias, sobre todo en cuestiones organizativas. La facción de Iglesias ganó en todas las instancias. Había dicho que si no le elegían como líder incontestable, se retiraría de la contienda interna. Una gran amenaza, pues su coleta es la única visible. También había insinuado que aquellos con militancia en otras formaciones no podrían formar parte de la resultante cúpula de Podemos, en abierta alusión a Izquierda Anticapitalista, movimiento troskista que ha contribuido como el que más a la germinación del avatar. Muy bien. Las proposiciones de Iglesias (las tres más importantes) obtuvieron  80,71% de los votos. El congreso constitutivo continuará en noviembre. Se prevé será la apoteosis de Iglesias, al ser designado secretario general, con poder para designar su politburó.

¿Qué pasa aquí? Las votaciones internas para decidir las tesis políticas, como corresponde a cualquier congreso partidista desde los tiempos de Lenín, las decide quien tiene en manos la maquinaria, en este caso electrónica. Así como para las elecciones al Parlamento Europeo la papeleta de Podemos se diferenció del resto de los contendientes en que ésta mostraba la imagen de su líder absoluto en lugar de las siglas de quien la promueve, en la asamblea de Vistaelegre la proposición "oficial" decía, en cada una de las propuestas , "Claro Que Podemos – Equipo Pablo Iglesias". Lo que llamamos, un tubo. Podemos presume de 210.347 personas inscritas en el movimiento (para el 30-10-2014), 70.000 de ellos asociados durante la semana del congreso. Los documentos, votados vía Internet, lograron un máximo de 106.113 votos, de los cuales el Podemos de Iglesias logró 90.451. Es decir, 50,33% de los afiliados ejercieron su derecho. La mitad. ¿Qué se hizo la otra mitad?

El PP designa a sus dirigentes a proposición de las cúpulas imperantes, cuyo resultante más reciente es Mariano Rajoy, presidente del partido y jefe de gobierno. El PSOE inauguró este año la elección directa de su secretario general, que resultó ser el joven economista y diputado Pedro Sánchez. 67% del censo total de militantes del PSOE (alrededor de 127.000 registrados) se movilizaron para elegir por primera vez en su centenaria historia a su máximo dirigente. Podemos, una fuerza emergente, nueva, sin pasados reprobables, que se supone rabiosa, decidida, huracán de pasiones unificadas para "tomar el cielo por asalto", resultó mutilada en la exacta mitad. Uno de cada dos "afiliados", un desastre organizativo, decidieron el futuro del partido, en el momento crucial de su creación, el más importante para cualquier iniciado en política, la participación.

Carolina Bescansa, adjunta en la corte principal de Iglesias, se defendió: "No pudimos llegarle a todos". ¿Cómo? ¡Si bastaba un correo-e! ¿No somos virtuales?

 

Calendario

Del 31 de octubre al 5 de noviembre se abre el plazo para la presentación de candidaturas al Consejo Ciudadano y a secretario general, y del 6 de noviembre hasta el 9 se llevará a cabo la campaña de los candidatos. Las votaciones finales tendrán lugar del 10 al 14 de noviembre, para un día después, el 15, dar a conocer los resultados. Pablo Iglesias, secretario general.

Existencia exterior

En el registro de afiliados a Podemos, unas 5.400 personas están residenciados fuera de España. De ellos, más de la mitad se encuentran en los países más desarrollados: Reino Unido, Alemania, Francia, los países que más aborrecen. Unos 424 se han registrado desde América Latina, principalmente México, Argentina y Brasil, países con estabilidad relativa. En los países "bolivarianos", en los que existe un régimen político acorde a su ideario, radican apenas 1,59% de los registrados en el exterior. En Cuba 3, en Venezuela 15.