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Los viajes de Valentina: Coro lucha por defender su patrimonio

Desde hace 10 años la Unesco amenaza con quitarle a Coro y La Vela su condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad | Cortesía: Pisapasito

Desde hace 10 años la Unesco amenaza con quitarle a Coro y La Vela su condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad | Cortesía: Pisapasito

Desde hace 10 años la Unesco amenaza con quitarle a Coro y La Vela su condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad. Sólo bajo esa presión el Gobierno nacional aprobó recursos para iniciar los trabajos de restauración. Hicimos un recorrido y comentamos lo que vimos. No fue la inspección de una experta en patrimonio cultural, sino una gira de una venezolana a quien le duele el país

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Cómo llegar
Por la vía de Morón siguen hasta Tucacas y luego por una misma vía hasta La Vela y Coro.

Coro y La Vela Patrimonio de la Humanidad
El 9 de diciembre de 1993, en Cartagena de Indias, Coro y La Vela fueron declarados Patrimonio de la Humanidad. Según consta en la solicitud del Gobierno de Venezuela de 1992, lo que se le pidió a la Unesco fue el nombramiento de Coro y sus médanos. La primera misión de la organización y del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos por sus siglas en inglés) que llegó a Coro en 1993 para evaluar la solicitud decidió cambiar la postulación por la de “Coro y su puerto”.

Es notorio que desde sus orígenes ha habido polémica sobre el nombramiento y el posterior cuidado de este patrimonio.
En una visita reciente pudimos entrevistar a Ana María Reyes, habitante de La Vela y principal promotora en la inclusión del puerto. Hecho criticado por Graziano Gasparini en su libro Escuchar al Monumento, publicado por Editorial Arte.

“La Vela es un pueblo muy agradable… pero carece de aquellos valores que se caracterizan por su excepcionalidad universal, condición indispensable para formar parte de los bienes reconocidos como Patrimonio de la Humanidad”, dice el texto.

En lo que todos parecen coincidir es en el deterioro sufrido por ambas poblaciones. En agosto de 2002 estuvo en Coro la Misión Unesco-Icomos para determinar el estado de conservación del bien patrimonial. En las conclusiones se consideró la posibilidad de inscribir a Coro y su puerto en la lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro. Regresaron en abril de 2005, concluyeron que el peligro continúa y aseguraron que es sorprendente el alto nivel de deterioro entre las visitas de 2002 y 2005.

En reunión de la Unesco en 2007 en Nueva Zelanda se decidió retener a Coro y su puerto en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro. En 2008 volvió una misión y concluyó lo mismo.

Ana María Reyes recuerda que en 2004 el Fides aprobó el proyecto presentado por el Centro Unesco Coro para la restauración de 38 casas en La Vela, obra que se realizó en 3 años. En 2011, luego de muchas gestiones de los 10 consejos comunales del área patrimonial, se logró que el IPC otorgara 4.000.000 bolívares para la restauración de 41 casas y “se hizo satisfactoriamente con las técnicas tradicionales de construcción en tierra”, según consta en un documento entregado por la presidente del Centro Unesco Coro.

Se denuncia no sólo el deterioro de las edificaciones emblemáticas, sino la demolición de varias casas en la calle Bolívar de Coro, sin rescatar ninguno de los elementos originales: puertas, ventanas, tejares, pilares o ladrillo, todos con más de 200 años.

Pero la peor crítica, en la cual coinciden arquitectos, especialista, habitantes y personal de la Unesco, es que desde que Coro y La Vela fueron declarados Patrimonio de la Humanidad, jamás se han determinado ni siquiera los límites de la poligonal del centro histórico de Coro, no se han definido los valores excepcionales del bien y no se ha hecho casi nada por rescatar el trazado original. O nos ocupamos o se perderá la declaratoria de patrimonio. Ante esta emergencia, la Gobernación de Falcón solicitó recursos y este año el presidente Chávez aprobó los primeros 80 millones de bolívares para la recuperación del casco histórico.

Trabajos de restauración

Por invitación de la Corporación Falconiana de Turismo hicimos un recorrido por algunas de las casas más emblemáticas de Coro, alguna de ellas restauradas y otras en obras. La Casa de las Ventanas de Hierro fue restaurada en su totalidad y en el solar se hizo un Café Venezuela bien bonito. Ha sido criticado por muchos, pues su estilo moderno no se concibe en el lugar, pero otros aseguran que de acuerdo con los estándares del Instituto de Patrimonio Cultural lo que no se permite son los “falsos históricos”, es decir una imitación de arquitectura colonial. El caso es que el café funciona, presta servicio, le hicieron una plaza afuera que recuerda los cayos de Morrocoy y la gente lo visita.

Casa del obispo Mariano Talavera

De la mano de Amelia González Ferrer, la arquitecto restauradora, recorrimos la Casa del obispo Mariano Talavera, mal llamada La Casa del Tesoro por los agujeros que se le abrieron para buscar joyas y morocotas. Nos explica que el plan es hacer una posada en el solar, pues quieren darle vida al casco y que no sea sólo un museo de casas vacías. Se recuperó el piso original que tenía 40 centímetros de arena encima y losa industrial arriba. Luce precioso. Se montará una exposición de la Virgen de la Guadalupe, patrona de Falcón. Nos mostró el profundo agujero en el patio de donde sacan el barro para los adobes y nos explica el proceso para madurar la cal y utilizar el barro. Es notorio que son trabajos especializados y minuciosos. A la vista de alguien que no es experto –como yo– la casa luce preciosa, pulcra, amplia y con pisos, paredes y techos perfectos.

Museo Arquidiocesano

Ana María Reyes denunció que se estaba utilizando concreto en las bases para la restauración del Museo Arquidiocesano y que eso no es permitido. La hermana Niuska Reyes, asesora cultural y museóloga, directora del Museo Sacro en Caracas y enviada especial para supervisar los trabajos en el lugar, asegura que tienen excelentes relaciones con Jesenia Noroño, arquitecto restaurador y con todo el equipo asignado por la gobernación. Que todas las recomendaciones que ha hecho se han tomado en cuenta y que están de acuerdo con los trabajos que se ejecutan. En la Conferencia General de la Unesco de 1972 sobre la protección del Patrimonio de la Humanidad, se recomendó: “La acción emprendida para proteger el patrimonio cultural y natural habrá de poder aprovechar los progresos científicos y técnicos de todas las disciplinas relacionadas con la protección, la conservación y la revalorización del patrimonio cultural y nacional”.
El 3 de mayo se inició la intervención integral del museo. “Aquí jamás llovía y entre 2010 y 2011 llovió mucho. La arcilla expansiva utilizada en estas construcciones es como un terremoto en cámara lenta.

Hay que cambiar lo que soporta la edificación. Se hace con concreto ciclópeo, piedra, cal y un poco de cemento. El museo tiene dos pisos. Todo hay que hacerlo a mano. No se puede utilizar maquinaria porque se cae. Esa lentitud cuesta mucho dinero. Pudiera estar listo entre abril y mayo del año próximo”, indica la arquitecto restauradora, orgullosa y encantada con el trabajo. También contó que la primera intervención que se le hizo al Museo Arquidiocesano fue en los años treinta, y entre el finales de los setenta y los ochenta se realizaron algunos trabajos en la parte museográfica.

Es lamentable que Coro y La Vela hayan tenido que llegar al punto de ingresar a la lista de la Unesco de Patrimonio de la Humanidad en Peligro para que el Gobierno nacional diera los recursos y se ocupara de rescatar el casco histórico. Por lo que pudimos observar en el recorrido, hay gente comprometida, profesional y con gran orgullo por el trabajo que hace. Sin embargo, luce necesario hacer un verdadero plan rector de Coro y La Vela en el que se cuente con asesoría de la Unesco, no se permita que el deterioro se extienda y se le dé continuidad a los trabajos que se emprendieron, además de extenderlos al resto de las edificaciones en riesgo.