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En la tierra de las chimeneas de hadas

Otra perspectiva surge de Capadocia desde un globo aerostático | Fotos Guido Baistrocchi

Otra perspectiva surge de Capadocia desde un globo aerostático | Fotos Guido Baistrocchi

Capadocia, uno de los lugares más legendarios del planeta, se puede recorrer a caballo, a pie o sobre un globo aerostático

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Capadocia se presenta mejor desde el cielo, al sobrevolar en un globo aerostático, por encima de las “chimeneas de hadas”. Ubicada en el centro de Turquía, en Anatolia, esta región histórica tiene el privilegio de mostrar una formación geológica única en el mundo.

Desde la ciudad de Ankara se puede llegar en carro o en autobús, en un recorrido que dura cuatro horas aproximadamente. A mitad de camino, entre fincas de pastos verdosos y rebaños de ovejas, se encuentra Tuz Gölü, el lago de sal de Turquía. Solo es posible palparlo en época de verano, pues aunque suene increíble, al llegar el frío el lago vuelve a ser líquido. Está compuesto por pequeñas piedras de sal, compactas unas con otras, y tan blancas que obligan a cerrar los ojos debido al resplandor que producen.

Tuz Gölü es famoso por sus propiedades medicinales y curativas. Caminar descalzo sobre el suelo de sal reconforta los pies y los deja suaves. Lo mismo pasa con las manos: al escarbar un poco con los dedos se frota la sal a manera de exfoliante. Deja una sensación grasosa pero agradable. Si remueve un poco más el suelo con las manos verá surgir un poco de agua en el fondo del lago, con un ligero tono rosa.

Muchos habitantes y turistas visitan este lugar para buscar la sanación a alguna enfermedad. Allí entierran sus pies un rato, lo más profundo que puedan dentro del lago de sal, mirando hacia el infinito.

Origen volcánico. Luego de un par de horas más de camino se llega a Capadocia. En 1985 fue nombrada por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad. Es una región que data de millones de años, habitada alguna vez en diferentes épocas por cientos de civilizaciones. De poca vegetación pero donde abunda un paisaje exótico con unas especies de chimeneas volcánicas, de forma fálica, conocidas como “chimeneas de hadas”. Son formaciones rocosas que surgieron de erupciones volcánicas, del frío del invierno y de las lluvias torrenciales. Allí el ingenio humano talló iglesias, necrópolis y ciudades subterráneas, que hoy día se pueden visitar en el valle de Göreme.

Se puede experimentar Capadocia tal como hacían los primeros exploradores europeos o los nómadas: a caballo, a través de los valles y sendas. La palabra Capadocia quiere decir “la tierra de bellos caballos”, aunque hoy en día ya no abundan en la región. Sin embargo, las rutas a caballo son una de las opciones más placenteras para recorrer Göreme.

Pasear a pie es una buena alternativa para andar por las calles del pueblo de Nevsehir –una de las localidades más conocidas de Capadocia–, contemplar sus azoteas cubiertas de parras, comprar artesanías y sentarse en alguno de sus restaurantes.

Desde el cielo. Sin embargo, otra perspectiva surge de Capadocia desde un globo aerostático. El viaje empieza antes del amanecer, cerca de las 4:00 am. A esa hora las compañías que ofrecen esta aventura recogen a los pasajeros en los hoteles para llevarlos al punto desde donde parten estos dirigibles sin propulsión.

Una de las maravillas del viaje es la ausencia de ruido una vez que el quemador se apaga. Es como flotar en el cielo. El recorrido dura entre 40 minutos y una hora, y siempre termina a lo grande: con un brindis con champaña en algún lugar solitario de las montañas turcas, rodeados de pináculos rocosos y laderas talladas por la erosión.

De vuelta en tierra, en Nevsehir, hay varios lugares especiales para visitar y disfrutar del paisaje y el clima, al tiempo que se prueba un buen plato turco de kebab o carne.

Dos de ellos son Nevsehir Konagi Restauranti y Hanodasi Restaurant, ideales también para degustar los dulces típicos de Turquía como el kunefe, el sekerpare o el sutlak, este último parecido al arroz con leche criollo. Para cerrar, nada como un café al mejor estilo turco o un aromático té de manzana, preferiblemente frío para refrescar el cuerpo.

Dentro de las cuevas. Capadocia aún conserva los vestigios de todas las civilizaciones que la han habitado: hititas, persas, frigios y lidios, romanos y seleúcidas, armenios y griegos. En Göreme todavía se puede disfrutar del famoso Valle de la Imaginación, un lugar solemne y majestuoso. Allí se levanta la mayor densidad de conos volcánicos con formas tan particulares que solo la mente puede dilucidar. Recorrer la zona y observar los contornos de esos gigantes de piedra es como jugar a adivinar las formas de las nubes: ahora una foca, ahora un delfín, más adelante un enorme camello de doble joroba.

La experiencia opuesta a volar en globo es conocer las profundidades de Capadocia en Kaymakli o en Derinkuyu, dos de las 37 ciudades subterráneas de la región.

Kaymakli, a 20 kilómetros de Nevsehir, llama la atención por su gran tamaño –tiene cuatro pisos que se pueden recorrer, pero se cree que puede llegar a 20–, su organización interna y su ventilación. A pesar de la profundidad con la que fue construida esta ciudad hace millones de años, posee un ambiente fresco en su interior en cada una de sus cavernas, así como iluminación suficiente para caminar. En un lugar donde el verano es abrasador y el invierno helado, estar dentro de la tierra es una opción que se agradece.

Datos curiosos

-La cerámica y las alfombras son las piezas artesanales más representativas de Capadocia. Son un excelente regalo de viaje, aunque no todo tan accesible al bolsillo. Eso sí, muchas de las piezas son únicas y todas son cuidadosamente elaboradas a mano por los artesanos del pueblo.

-Algunas de las cuevas del valle de Göreme fueron transformadas en alojamientos y hoteles, una forma curiosa de experimentar uno de los lugares más increíbles del mundo por su combinación de paisajes lunares.

-La parte superior del castillo de Uchisar ofrece un panorama de los alrededores del Monte Erciyes. Por la erosión en los lugares de este castillo que es de múltiples niveles, lamentablemente no es posible llegar a todas las habitaciones. Hoy en día la mayoría se usan como palomares.