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La solidaridad también es un destino

Hay gente que recorre kilómetros para brindar su ayuda donde más se necesita

Hay gente que recorre kilómetros para brindar su ayuda donde más se necesita

Hay gente que recorre kilómetros para brindar su ayuda donde más se necesita. Ya sea en Venezuela o en otros países, el voluntariado es una experiencia valiosa que cambia vidas

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Ronald Guzmán tenía 25 años cuando trabajó a beneficio de las poblaciones de Punjab y Sindh, provincias pakistaníes que fueron afectadas por inundaciones en 2010. A los 55 años, María Cristina León viajo a Johannesburgo, Sudáfrica, para trabajar en la organización Nkosi’s Haven, que atiende a mujeres con sida, a sus hijos y a niños envueltos en situaciones familiares críticas. Minerva Vitti, a sus 22 años, estuvo un mes en El Nula, estado Apure, para trabajar con los refugiados producto del conflicto armado colombiano. Todos emprendieron una travesía para ser voluntarios y así poder prestar su tiempo, conocimiento y energías para trabajar por una causa noble.

En un artículo del diario español Expansión, se indica que el turismo solidario es una opción que cada día gana más adeptos. Este tipo de periplo promueve una forma de viajar más comprometida, ecológica, incluso espiritual, donde los viajeros no sólo conocen los atractivos de los destinos elegidos, sino que tienen la posibilidad de colaborar con el desarrollo de los habitantes del lugar y de sumergirse en la situación del país.

¿Qué es ser voluntario? Keyla Colmenares, Coordinadora de Envío de AFS Programas Interculturales Venezuela –una organización internacional, de base voluntaria y sin fines de lucro que promueve intercambios culturales- lo explica de forma sencilla: es la persona que presta parte de su tiempo y conocimientos para una organización.

Para Jesús Navarro, Vicepresidente de Desarrollo Social de AIESEC - plataforma internacional que promueve programas de liderazgo e intercambios globales entre jóvenes- consiste en hacer un impacto positivo en una realidad. “Creces como individuo al exponerte a escenarios diferentes. Es una experiencia que te humaniza”.

Experiencias criollas
Viajar hasta el El Nula o Guasdualito, estado Apure, o San Cristobal, en el estado Táchira son algunas opciones que tienen quienes quieran realizar voluntariado en el país. Lo pueden hacer a través del Servicio Jesuita a Refugiados (SJR), que trabaja en Venezuela para ayudar a colombianos que han debido huir de su país por el conflicto armado.

Minerva Vitti, quien fue voluntaria y ahora trabaja como Encargada de Comunicaciones de SJR Latinoamérica y el Caribe, afirma que es una experiencia que enfrenta a las personas a otros contextos de su propio país. “Es otro tipo de realidad a la que no estamos acostumbrados a vivir en Caracas, por ejemplo”.

La Organización de las Naciones Unidas también ofrece la oportunidad de ejercer voluntariado en Venezuela y otros países. En el país, los profesionales pueden trabajar con organizaciones como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, por ejemplo, que tiene sedes en Maracaibo, Guasdualito y San Cristobal.

Los que están considerando un voluntariado en el extranjero, quizás también se vean beneficiados con una vivencia local. Antes de viajar a Pakistán, Guzmán realizó una labor de voluntariado de un año académico en San José de Barlovento y afirma que “
Se debería tener una experiencia introductoria en Venezuela. Concientizar y aclimatarse a ciertas situaciones sociales en el país ayuda a la hora de irte”.

Fuera de las fronteras
Navarro, de 20 años, no solo funge como vocero de AIESEC sino que él mismo realizó labor social en Sao Paulo, Brasil, el año pasado. Es por eso que es enfático al destacar las ventajas de una experiencia de este tipo fuera del país. “Te das cuenta que hay problemas en todas partes y que en todo el mundo la personas se esfuerzan por salir adelante”. Destaca también que la persona comienza a ver la vida de una forma diferente. María Cristina lo confirma: “Conocer cómo vive la gente en otros países es muy enriquecedor”.

Pero ser voluntario en otro país exige un requisito: tener la mente abierta. Así lo afirma Colmenares, quien agrega que el individuo debe entender que hay diferencias culturales, ser flexible y tener capacidad de adaptarse. Ronald brinda un consejo para evitar el shock cultural: “Debes indagar sobre el sitio al que vas. Hay que averiguar sobre la cultura, la comida, las costumbres, el papel del hombre y la mujer, la religión y el código de conducta. También saber los problemas que hay allá para que el choque no sea tan fuerte”.

Ya sea en Venezuela o fuera de sus fronteras, los viajes de voluntariado tienen un mismo destino: la solidaridad. El viajero que recorre kilómetros para ayudar a otros no solo encuentra diferentes realidades, formas de vivir y culturas: la experiencia también lo ayuda a encontrarse a sí mismo.

DUDAS FRECUENTES

¿Puedo hacerlo?
La página www.voluntariado.net ofrece un pequeño test para que las personas puedan aclarar sus ideas, tomar una postura, pensar en su situación y en sus condiciones personales para ser voluntario. Solo hay que entrar en la página y dirigirse a la sección “Y tú ¿qué piensas?”.

¿Qué actividad elegir?
“Tiene que ser algo que motive a la persona, no tiene que encajonarse en la profesión. Puede ser relacionado con los intereses del individuo, con sus gustos y competencias o con alguna actividad que hizo en su adolescencia”, afirma Keyla Colmenares. Para Jesús Navarro, de AIESEC, esta escogencia es relativa. “Estoy a favor de que la gente haga cosas que los apasionan porque las harán con más dedicación y tendrán mejor desempeño. Sin embargo, creo que es válido que la gente haga voluntariado relacionado con temas que no conocen tanto, porque los ayuda a despertar su visión global. Depende de la persona y que está buscando: hacer algo que le gusta o intentar algo nuevo”.

¿A qué edad debo irme?
Keyla Colmenares indica que en el caso de AFS no permiten menores de edad para actividades de servicio comunitario, pero indica que en líneas generales no existen límites de edad. Las restricciones impuestas las determinan los países que recibirán al voluntario. “En Tailandia reciben personas hasta los 55 años y en India hasta los 80”, ejemplifica. Minerva Vitti, Encargada de Comunicaciones SJR Latinoamérica y el Caribe, considera que todo depende de la madurez de la persona, aunque para ir a cualquier voluntariado se debe tener cierta preparación. “También el tipo de experiencia determinará la edad”, indica.

¿Cuánto cuesta?
Jesús Navarro indica que el precio es muy relativo. “No hay un monto fijo pues los costos varían radicalmente según el destino -tanto por pasajes de avión y temporada-, por el costo de vida en el lugar y por el estilo de vida que la persona quiere llevar”.

En el caso de AIESEC, la organización cubre hospedaje y alimentación de la persona durante su estadía laboral. En ocasiones, la organización aliada que recibe al pasante puede dar otros beneficios. Las responsabilidades del voluntario en este caso son cubrir sus costos de traslado, seguro médico y gastos personales durante la estadía-. También deben pagar una tasa administrativa de de 860 Bs. que se cancela en dos partes.

En el Servicio Jesuita a Refugiados, el voluntario solo paga el traslado y el resto de los gastos son cubiertos por donaciones por medio de Pastoral Ucab y SJR Venezuela.

En el caso de AFS, el voluntario debe cancelar un monto en bolívares –con el que se pagará el boleto aéreo y los preparativos previos al viaje- y un monto en dólares –con el que se pagarán los preparativos en el destino, el seguro médico internacional, el hospedaje, la comida y un curso del idioma del país al cual se está yendo-.

En la Organización de las Naciones Unidas los voluntarios no deben pagar nada y se les ofrece un salario, al que se le suman bonificaciones y ayudas para misiones de terreno (trabajos de campo).

¿Por cuánto tiempo?
El tiempo puede variar. En el caso de AIESEC, lo mínimo son seis semanas, pero el promedio es de dos o tres meses. Los que deseen colaborar con el Servicio Jesuita a Refugiados reciben un mes de formación previa en su lugar de residencia y luego realizan un mes de trabajo de voluntariado en el lugar de destino. En la Organización de las Naciones Unidas se puede trabajar como voluntario hasta por 4 años. En el caso de AFS, lo mínimo son tres meses y lo máximo once.

Rasgos de un viajero responsable

En el portal CanalSolidario.org se indican algunas reglas que debe seguir un turista.

1. Empatiza con el entorno, es decir, puede ponerse en la situación de las personas.

2. Impacta positivamente en el entorno con su presencia, favoreciendo el comercio justo y el enriquecimiento local, al tiempo que reduce al máximo su huella ecológica y cultural.

3. Respeta las costumbres locales en el modo de vestir y comportarse públicamente.

4. Ayuda a proteger los ecosistemas naturales, respetando la fauna y la flora local, y no contaminando.

5. Compra artículos que no perjudiquen los ecosistemas locales, y que no estén prohibidos.

Algunas organizaciones                        

Servicio Jesuita a Refugiados

Correo electrónico: voluntariadosinfronteras@gmail.com

AIESEC

Página de Facebook: Aiesec En Unimet

Blog: aiesecunimetexchange.blogspot.com

AFS

Página web: afs.org.ve

Teléfono: (0212) 284 02 77 / 284 48 21.

Correo electrónico: info-venezuela@afs.org

Organización de las Naciones Unidas

Teléfono: (0212)2084444.

Página web: www.unv.org/es.html