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Un paseo por la Francia impresionista

La casa de Monet  | Foto paris.es/america.france.fr/giverni.es/Wikimedia

La casa de Monet | Foto paris.es/america.france.fr/giverni.es/Wikimedia

En un tour entre París y Giverny se pueden admirar los lienzos de los artistas, así como los paisajes que los inspiraron

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Francia es más que la torre Eiffel, el Louvre y los campos Elíseos. Ha sido el hogar de artistas y cuna de grandes movimientos pictóricos, entre los que se cuenta el impresionismo, tendencia liderada por Claude Monet, Édouard Manet, Pierre Auguste Renoir y Edgar Degas.

Si uno quiere ver de cerca la Francia impresionista, lo puede hacer a través de dos ciudades: la capital,  París, y la villa de Giverny, en Normandía, donde vivió Monet hasta su muerte.

Las obras. Para conocer los lienzos de los impresionistas hay dos paradas obligatorias en París, el museo de Orsay y el de l'Orangerie. Lo mejor de todo es que están relativamente cerca uno del otro (aproximadamente 500 metros). En el primero, hay un amplio catálogo de obras de artistas como Henri de Toulouse-Lautrec o Vincent Van Gogh, pero si quiere ver primero o exclusivamente el trabajo de los impresionistas, la visita debe iniciarla en el último piso. Allí podrá apreciar la galería dedicada a esta tendencia con cuadros icónicos de Monet como Las amapolas, algunas de las bailarinas de Degas y El desayuno en la hierba de Manet.

En el museo de l'Orangerie podrá apreciar una de las obras más extraordinarias de Monet: Los nenúfares. En una sala ovalada, donde predomina el color blanco, se destacan los colores de las pinturas de gran escala del artista francés sobre estas flores que crecen en el agua, y que parecen cobrar vida ante los ojos de los espectadores.

El origen de la luz y el color. El otro punto en esta ruta impresionista es Giverny, donde se pueden observar los escenarios y colores que inspiraron a los pintores. El trayecto por carretera entre la capital y Giverny es de aproximadamente una hora y media, por lo que para hacer esta visita es mejor dedicar un día completo. Al pueblo también se le puede llegar por tren e incluso por barco.

En Giverny se encuentra el Museo del Impresionismo, donde se puede ahondar en la historia de este movimiento y observar más piezas de Degas, Renoir y Monet. Pero esto no es lo mejor que tiene por ofrecer esta localidad. Su mayor atracción es la imponente casa en la que Monet vivió desde 1883 hasta 1926.  El hogar revela al visitante parte de la vida del pintor, sus preferencias decorativas y hasta su afición por las litografías japonesas. Pero lo más valioso de esta morada es el extraordinario jardín de Monet con flores multicolores y que fue la inspiración de sus últimas obras y de Los nenúfares. Es un lugar para dedicarse a contemplar e incluso meditar.

Para finalizar esta visita, a unas cuadras de la casa, se puede dar una vuelta por la iglesia, en cuyo  cementerio están enterrados el pintor y su familia. Muchos devotos aficionados dejan obsequios como pinceles y flores en la tumba del artista.

En Giverny hay un par de cafés con un ambiente idílico en los que se puede descansar y tener una agradable merienda.

Para tomar en cuenta

Horarios de los museos: 9:30 am a 6:00 pm

Entrada general a Orsay: 12 euros

Entrada general a l'Orangerie: 9 euros

Compras on line de entradas por: www.digitick.com, http://reserva.parisinfo.com/, www.fnac.com y

www.ticketmaster.fr (en las dos últimas direcciones se puede adquirir un boleto para ambos museos a 17,70 euros).

Entrada gratuita con las tarjetas turísticas Paris Pass y Paris Museum Pass.

Entre miles de flores

La casa de Monet en Giverny está abierta desde finales de marzo hasta noviembre, en horario de 9:30 am a 5:30 pm.

La entrada general tiene un costo de 9,50 euros (con tarifas preferenciales para niños, estudiantes y mayores de edad). Se puede comprar online por www.digitick.com

Más datos en https://fondation-monet.com/en/