• Caracas (Venezuela)

Viajes

Al instante

Los merideños se unen para que regresen las visitas

El glaciar en su apogeo

El glaciar en su apogeo

El turismo merideño ha bajado entre 60% y 70% en los últimos 4 años, desde que cerraron el aeropuerto y el teleférico. A eso se suman las carreteras que se caen y los pocos vuelos a El Vigía. Los moradores han resuelto ponerse creativos y trabajar en equipo para recuperar la actividad turística de la región andina

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Cómo llegar
La vía que más me gusta es la Trasandina desde Barinitas, atravesando el páramo y los pueblitos. También es precioso llegar desde Valera por pico El Águila. O desde Táchira por los páramos del Batallón y la Negra. Y desde el Zulia, por La Azulita. En avión deben volar hasta El Vigía. Hay pocos vuelos y tienen que reservar con muchísima anticipación. La línea más confiable es Láser. El trayecto desde el aeropuerto hasta el centro de Mérida es de una hora y media si no consiguen nada de tráfico. Tomen las previsiones.

El turismo se vino abajo. Estuvimos cuatro días en Mérida la semana pasada para conversar con la gente que trabaja en turismo, generar ideas y apoyarlos en sus planes para aumentar las visitas y recuperar el prestigio que tuvo el estado como precursor del turismo en el país y destino preferido de venezolanos y extranjeros.

Hay que recordar que desde que se inauguró el teleférico más alto y largo del mundo durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, se convirtió en el símbolo del estado andino. El único rincón de este territorio tropical donde podíamos ver la nieve y subir facilito hasta el pico más alto del país, observar con asombro la Virgen de las Nieves y hasta padecer de mal de páramo si la euforia nos hacía caminar demasiado rápido.

Hace cuatro años se acabó la emoción. El viejo teleférico se cerró para siempre. A eso se sumó el accidente aéreo -en la misma época- que provocó la clausura del aeropuerto de la ciudad, así que el único acceso en avión es por El Vigía, con los eternos percances de la carretera que se cae porque se construyó sobre una falla de borde. El actual gobernador, Marcos Díaz Orellana, hizo el vuelo inaugural de la nueva línea aérea MIA a principios de este año, y ahí quedó la oferta. En ese único vuelo. Cuando le preguntamos, aseguró que sólo falta un permiso y que lo está gestionando. Sin embargo, los merideños aseguran que de MIA no queda sino la ilusión. La carretera Trasandina tiene terribles fallas de borde. Hay máquinas las 24 horas en los sectores más frágiles. Cuando llueve fuerte hay que cerrar el paso. Con esta sucesión de calamidades, es perfectamente comprensible que el turismo se viniera abajo. La Corporación Merideña de Turismo -Cormetur- sólo convoca al sector privado cuando hay que pagar impuestos o anunciar más regulaciones. Jamás para resolver problemas como los que indicamos. Sorprende que los trabajadores del turismo -segunda fuerza económica de la región después de la agricultura- no hayan protestado firmemente ante cada uno de los atropellos. Hay miedo de que les apliquen multas o de ser expropiados. Sin embargo han entendido que deben unirse para exigir sus derechos, aportar ideas y trabajar en conjunto para regresar su estado al sitial que tuvo hace muy pocos años.

El teleférico tiene que esperar
Cuando se cerró el teleférico fueron convocados expertos de la Universidad de Los Andes para hacer un diagnóstico. El informe arrojó que sólo hacía falta modernizar y hacer mantenimiento mayor. Sin embargo el Gobierno nacional tomó la decisión de hacer un nuevo teleférico.

El contrato con Doppelmayr -líder mundial en construcción de teleféricos, con más de 14.330 sistemas en 87 países- dice: "Procura y modernización del sistema teleférico de Mérida". Pero la verdad es que del viejo teleférico sólo quedarán las fotos, la nostalgia y el asombro de quienes lo gozamos. Las 4 estaciones fueron derribadas por completo. Esa fue la orden. Que sólo quede una explanada. Seguramente recuerdan que en el teleférico de Caracas se conservó la estación y ahí está: perfecta, sólida, hermosa e imponente. Las bases donde se sostenían las torres han sido derribadas, a pesar del esfuerzo que ha significado. Sólo dos estaban resentidas. Las empresas encargadas de las obras civiles comentan con asombro el extraordinario vaciado del concreto para la época. En la construcción del nuevo sistema se estaban utilizando los carritos de carga y pasajeros del viejo teleférico. Una orden del Gobierno obligó a derribar los tramos 1, 2 y 3 del antiguo sistema para que se pudieran hacer las bases del nuevo. El objetivo de la decisión era inaugurar un tramo antes de las elecciones. La gente de Doppelmayr ejecutó la orden, no sin antes manifestar su asombro, pues siempre se han construido los teleféricos de arriba hacia abajo. Ahora será más lento el proceso, pues la única forma de subir materiales y personal será con el sistema de carga, que tiene la mitad de la capacidad. Antes subían 36 personas. Ahora 15 y el cabinero. Lo único que está listo son las bases de las torres 1, 2, 3 y 9. Faltan 4, 5, 6, 7 y 8, porque ahora serán 3 torres en cada tramo en lugar de 4 y el último no tiene. El cálculo más optimista asegura que se requieren entre 2 y 3 años para culminar las obras, suponiendo que los recursos estén disponibles y que se mantenga la continuidad. Hay 5 empresas merideñas encargadas de las obras civiles. A cada una corresponden una estación y 2 torres. Doppelmayr se ocupa del sistema teleférico. Las cabinas tendrán capacidad para 60 personas en lugar de las 36 del sistema anterior.

Innovar para recuperarse
Como queda claro que no es posible contar con el teleférico para activar el turismo, los merideños se unen y se ponen creativos. Comparto con ustedes algunas de las propuestas que surgieron en estas reuniones:

-Devolver el teleférico a los merideños cuando esté listo.

-Inventariar la infraestructura del páramo para determinar con criterio lo que hace falta. Se puso el ejemplo de Santo Domingo, con 2.876 camas y se siguen dando préstamos para hospedaje.

-Continuar el plan de Velos de la Novia entre Barinitas y Mitisus. Se hizo sólo uno, ha sido muy exitoso, pero paralizaron las obras. Son paradores en lugares donde hay cascadas, con senderos para acceder a ellas. -Evitar la construcción de platabandas que acaban con la arquitectura del páramo.

-Valorar los pueblos. -Restriccióon al tipo de construcciones con normas y legislación. La gente de la ULA puede apoyar porque ya tienen un proyecto.

-Fomentar festivales gastronómicos de pizca, pasteles o truchas, así como resaltar costumbres religiosas con sus fechas y actividades.

-Promover certificados para la sostenibilidad turística.

-Apoyarse en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez -que funciona en el páramo- para la creación de rutas turísticas.

-Exigir una representación en Cormetur del municipio Santos Marquina, es decir, de los prestadores de servicio en el páramo.

-La construcción de un Centro de Convenciones en el páramo que pueda recibir a 2.000 personas aproximadamente. Todos los eventos se concentran en Mérida. -Culminar las obras del centro de convenciones.

-Reabrir el aeropuerto de la ciudad y exigir a las líneas aéreas que tomen la ruta segura.

-Acuerdos entre los sectores agrícola y turístico para apoyarse mutuamente. Los posaderos y dueños de restaurantes se quejan por el mal uso del gallináceo (un abono) porque produce moscas. Los campesinos no quieren que atraviesen sus cosechas con caminatas ni bicicletas. Una buena opción sería fomentar las visitas guiadas a las siembras así como jornadas de recolección de hortalizas durante la cosecha, con festivales gastronómicos de lo que se recoge. Así se hizo con la papa y fue un éxito.

-Organizar el turismo en los parques nacionales con normas que preserven el medio ambiente.

-Realizar senderos en la zona del páramo, bien señalizados, con indicación de niveles de dificultad y tiempos de recorrido. Faltan actividades en esta carretera. No todo pueden ser tiendas y restaurantes. Lo más valioso es la naturaleza y no la aprovechamos.

-Apoyar el plan de desarrollo artesanal para el estado Mérida propuesto por este sector, el cual incluye: Mercado Artesanal La Culata, remodelación y ampliación del Paseo Artesanal El Viaducto, Mercado Artesanal Las Heroínas, Centro Artesanal Cultural y Conservacionista Collado del Cóndor, Aldea Artesanal Sendero de los Creadores. Hubo consenso unánime sobre la necesidad de unirse y abandonar el miedo. Me gustó mucho la frase de Rafael Monsalve: "El miedo no es bueno para llevar de avío".