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Diez laberintos para perderse

La leyenda dice que Napoleón, quien incluso compró la villa, se perdió dentro del laberinto y tuvo que ser rescatado para salir | Fotos Wikimedia/Villapisani

La leyenda dice que Napoleón, quien incluso compró la villa, se perdió dentro del laberinto y tuvo que ser rescatado para salir | Fotos Wikimedia/Villapisani

Inmensos, estrechos, levantados en árboles o piedra, estos mágicos paseos han fascinado a la humanidad desde tiempos remotos

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Los hubo en la antigüedad en China, Grecia, Egipto, Roma. Los laberintos, esos jardines que son caminos hacia el infinito, como fractales adelantados a su tiempo, tienen mucho de iniciático. Defienden con pasión su centro, el sanctasanctórum.

Hoy existen laberintos en todos los continentes. Hasta tienen su día mundial para homenajearlos, el 2 de mayo, según  explica la Sociedad de los Laberintos (http:/labyrinthsociety.org).

¿El más famoso? El de Cnosos, en Creta (hoy la isla de Heraklion en Grecia), gracias a la leyenda del Minotauro. Los turistas pueden elegir entre estos 10. Pero hay muchos más donde perderse.

1.- Longleat, Reino Unido. A dos horas en auto de Londres se encuentra uno de los laberintos de setos más largo del mundo. Sus pasadizos tienen un largo total de 2,72 km. Está en Warminster, Wiltshire, en la tierra del séptimo marqués de Bath, que tiene otros atractivos, como ser el palacio de fines del siglo XVI propiedad del noble. Posee una biblioteca con más de 40.000 volúmenes y una galería dedicada a las amantes de los ancestros del marqués. Web: www.longleat.co.uk

2.- Villa Pisani, Italia. Desde Napoleón hasta Wagner, el zar Alejandro I, Hitler y Mussolini, todos tuvieron en común que pasaron por este palacio que está a 20 minutos de Venecia y a 10 de Padua. La leyenda dice que Napoleón, quien incluso compró la villa, se perdió dentro del laberinto y tuvo que ser rescatado para salir. El jardín es una visita en el tiempo al siglo XIX. Web: www.villapisani.beniculturali.it

3.- Parque de Horta, España: “Entra, saldrás sin rodeo, el laberinto es sencillo, no es menester el ovillo que dio Ariadna a Teseo”. Los visitantes encontrarán esta frase en la entrada del laberinto del Parque de Horta (Barcelona)  formado por cipreses recortados. También verán al comienzo un relieve de Ariadna y Teseo. Para salir hay que recorrer 750 metros.

4.- Hampton Court, Reino Unido. Este palacio se asocia fuertemente con el enorme y libidinoso Enrique VIII, y su conocido y complicado acertijo vegetal fue levantado para un rey posterior, Guillermo III, a fines del siglo XVII. En la actualidad lo visitan casi 350.000 personas al año. Es imperdonable no visitar también el palacio, que sí fue habitado por Enrique VIII. Se encuentra a 30 minutos de Londres en tren.

5.- Ashcombe, Australia. Con 3 metros, la maraña de setos de este laberinto al que se accede tomando un tren desde Melbourne tiene la particularidad de poseer pasillos muy estrechos.

6.- Catedral de Chartres, Francia. Para los peregrinos que no podían llegar hasta Jerusalén, en la Edad Media había caminos alternativos. Por ejemplo, recorrer de rodillas y orando el laberinto sobre la piedra en el piso de este lugar sagrado, uno de los grandes exponentes de la arquitectura gótica. Es un camino de casi 300 metros en una figura circular de 12 metros de diámetro. Por restauraciones no se podrá visitar hasta 2016, pero por lo menos se puede entrar en la hermosa catedral medieval.  Web: www.cathedrale-chartres.org/

7.- Los Cocos, Argentina. El laberinto más famoso de Argentina es el de esta localidad cordobesa. Está a menos de 80 km de Villa Carlos Paz, en el Valle de Punilla, y se destaca por el ámbito serrano que rodea al predio.

8.- Islas Solovetsky o Solovki, Rusia. Para turistas extremos, este archipiélago del lejano mar Blanco cobija unos 35 laberintos de piedra construidos hace 5.000 años. ¿Quién los hizo? ¿Para qué? ¿Eran parte de un rito iniciático o religioso? Tal vez nunca se sabrá.  Web: www.solovki.ca/english/rus.php

9.- Reignac-sur-Indre, Francia. En la región central de la Touraine se halla un laberinto vegetal que asegura ser el más grande del mundo, pues ocupa 4 hectáreas. Pero tiene además dos particularidades poco frecuentes. La primera, para poder salir hay que resolver el enigma a la inversa. La segunda rareza es que el laberinto, efímero, se planta todos los años con maíz o girasol, por lo que puede recorrerse cuando las plantas han crecido lo suficiente.

10.- Plantación Dole, Estados Unidos.  En la isla de Oahu, en Hawaii, se encuentra uno de los laberintos más grandes del mundo y que ofrece la curiosidad de que los pasillos están limitados por 14.000 plantas de hibiscos, piñas y heliconias. La superficie del predio es de 1,2 hectáreas y los corredores tienen una longitud de 4 km. 

Web: www.dole-plantation.com