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El eterno verano en las costas de Perú

La frontera norte, desde Tumbes hasta Piura, se recorre entre playas de aguas cálidas | Fotos www.peru.travel

La frontera norte, desde Tumbes hasta Piura, se recorre entre playas de aguas cálidas | Fotos www.peru.travel

La frontera norte, desde Tumbes hasta Piura, se recorre entre playas de aguas cálidas, olas gigantes y los mejores platos con pescados y mariscos

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Las costas de Tumbes son las más hermosas del norte peruano. Casi en la frontera con Ecuador cuentan no solo con arenas suaves y aguas de olas magníficas, sino con un clima que durante casi todo el año promedia los 30°C y unos atardeceres sobre el Pacífico que en muchas guías de viajeros se catalogan entre los mejores del mundo.

Allí se encuentran las playas de Zorritos y Punta Sal, dos de los destinos más buscados por el turismo que llega a Perú. A la altura del kilómetro 1240 de la ruta Panamericana, Zorritos es un sitio famoso por la temperatura de sus aguas, que suele llegar a los 25°C.

Las familias prefieren Punta Sal, esencialmente por sus hoteles frente al mar en los que se puede disfrutar de todo tipo de actividades náuticas, desde el vértigo del esquí acuático hasta la diversión de las boyas inflables y el banano.

La costa tumbesina ofrece también la belleza natural del Santuario Nacional de los Manglares. Allí contemplará enormes cocodrilos, decenas de especies de garzas, nutrias gigantes y mapaches conocidos popularmente como perros concheros.

Máncora picante. Al sur de Tumbes, siguiendo la línea costera del Pacífico, se encuentra Piura. Con algo más de 400.000 habitantes, es la quinta ciudad más poblada del país. La mayoría de quienes allí viven recorren 187 kilómetros de asfalto hasta Máncora, un balneario de aguas tibias y sol casi permanente con una costa de más de 20 kilómetros ininterrumpidos de arenas.

Hasta hace un par de décadas, Máncora era tan solo una caleta de pescadores a la que llegaban algunos surfistas entre noviembre y marzo, atraídos por oleajes semitubulares que llegaban hasta los 3 metros. Hoy se cuenta entre las playas más populares de Perú, repleta de alojamientos aptos para todo tipo de bolsillos, desde lujosos hoteles en la apacible zona de Las Pocitas hasta baratos hospedajes para mochileros en los que una cama puede costar 5 dólares.

Los jóvenes son siempre mayoría en Máncora. Por eso, en las noches el balneario cobra vida en decenas de bares y discotecas ubicados frente al litoral, que aseguran diversión hasta la madrugada e, incluso, aún más allá.

Los daiquirís con maracuyá son la especialidad de muchos locales, así como el tradicional y delicioso ceviche, que en Máncora suele prepararse con camarón, pulpo, calamar y pescado embebido en leche de tigre. Los más osados pueden probar el ceviche especial que se sirve en el restaurante del Ecofundo La Caprichosa, hecho con tres de los ajíes más picantes del mundo. "Usamos un ají hindú llamado Naga Bhut Jolokia, el popular Trinidad Scorpion y el temible ají mono, que es el ají más picante de Perú. Los tres son macerados durante un par de meses en aguardiente de caña. El resultado, luego de colar el líquido, es una salsa incomparable que es como un maravilloso viaje al infierno, por la sensación que produce en el paladar", explica Nenri Meter, el fundador de La Caprichosa.

Más allá de sus ceviches “infernales”, La Caprichosa es también el lugar de Máncora más buscado por los que disfrutan de las actividades de aventura, ya que allí hay una altísima palestra para escalar y un circuito de tirolina de más de 1.500 metros de longitud. Los niños tienen, además, una piscina con toboganes y decenas de rincones para andar en bicicleta.

 

 

RECUADRO

En busca de ballenas

La costa norte peruana es también un sitio ideal para avistar ballenas jorobadas. Los cetáceos llegan en julio para reproducirse y permanecen en estos mares cálidos hasta finales de octubre, cuando ya sus crías han crecido lo suficiente como para acompañarlos en un largo viaje hasta las aguas polares en las que se alimentan. Durante su estadía en el norte peruano las ballenas jorobadas pueden ser vistas con facilidad en zonas cercanas a las costas.