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La creciente y prometedora industria turística en Irán

Ciudadela de Bam en Irán / Foto archivo

Ciudadela de Bam en Irán / Foto archivo

El país cuenta con 16 lugares reconocidos como Patrimonio Cultural por la Unesco, una gastronomía exquisita, impresionantes paisajes naturales y un pueblo que tiene en la extrema hospitalidad uno de los rasgos más importantes de su idiosincrasia

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La progresiva apertura política de Irán y el fin de las sanciones que lastran su economía, han revelado al mundo las posibilidades del turismo en el país, una creciente y prometedora industria respaldada por las autoridades y por la buena opinión que difunden los hasta ahora escasos visitantes.

La llegada a la presidencia hace dos años del moderado Hasán Rohaní con un programa de acercamiento al mundo y de mejoras económicas ha tenido en el turismo uno de sus mayores reflejos, en donde además se ve una oportunidad única para impulsar un negocio que puede aportar miles de millones de dólares al país que todavía está prácticamente sin explotar.

Con un ingente patrimonio cultural y arquitectónico -Irán cuenta con 16 lugares reconocidos como Patrimonio Cultural por la Unesco-, una gastronomía exquisita, impresionantes paisajes naturales que van desde montañas con nieves perpetuas hasta inhóspitos desiertos, y un pueblo que tiene en la extrema hospitalidad uno de los rasgos más importantes de su idiosincrasia, Irán cuenta con la materia prima suficiente para multiplicar con creces su número de visitantes extranjeros.

El plan del gobierno, según explicó Morteza Rahmani Mohaved, subdirector de la Organización de Patrimonio Cultural, Artesanía y Turismo de Irán, es multiplicar por cinco el número de visitantes y pasar de los aproximadamente 5 millones que recibió el país en 2014 a 20 millones en la próxima década.

Para ello, Rahmaní reconoció que el país tendrá que mejorar y ampliar mucho sus infraestructuras y servicios, tanto en hoteles como en el transporte, donde las carencias son notables y en donde será necesaria una importante inversión extranjera.

Las previsiones y planes oficiales indican que para 2025, Irán habrá multiplicado por tres el número de hoteles en el país, y pasará de los aproximadamente 1.100 que existen en la actualidad a más de 3.000, con especial hincapié en los establecimientos de cuatro y cinco estrellas, hoy muy escasos.

Uno de los pasos dados para impulsar este negocio ha sido las mayores facilidades dadas para emitir visados, alargar los plazos de estancia y para renovar las entradas y salidas, además de trabajar para que se puedan emitir visados de entrada en los aeropuertos.

Los recelos internacionales sobre la República Islámica y sus estrictas políticas religiosas y sociales que atañen particularmente a la mujer, constituyen uno de los mayores lastres para el desarrollo de esta industria, si bien entre los visitantes al país esos problemas han sido compensados con creces por las oportunidades que ofrece Irán.

El avance todavía tímido, del turismo se ha notado especialmente durante las últimas semanas, tras el anuncio del acuerdo nuclear entre Irán y las potencias del Grupo 5+1 (EEUU, China, Francia, Reino Unido, Rusia y Alemania), que ha servido también en parte para cambiar la percepción exterior del país.

Por las calles de los principales centros turísticos de Irán, como Isfahán o Shiraz, pueden verse estos días numerosos grupos de turistas, en su mayoría europeos, impensables hace tan solo dos años.

"La verdad es que todo está muy bien. Hay cosas impresionantes para ver y todo el mundo es muy amable. No se parece en nada a lo que uno pensaba de antemano", confesaron recientemente dos turistas españolas.

Esa interpretación fue repetida constantemente por varios turistas, muchos de los cuales indicaron su intención de regresar al país o de alargar su estancia, pese a los problemas que existen por ejemplo a la hora de disponer de dinero en efectivo.

Precisamente, la prohibición internacional de realizar transacciones económicas con Irán, que impide entre otras cosas pagar con tarjetas de débito o crédito extranjeras en el país, constituye hoy en día la mayor dificultad para el sector, si bien se espera que cuando entre en vigor el acuerdo nuclear este impedimento sea uno de los primeros en ser eliminado.