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Una cerveza de checos que es muy venezolana

La entrada del edificio de Pilsner Urquell/Lorena Gil

La entrada del edificio de Pilsner Urquell/Lorena Gil

Este título es una temeridad, pero en Venezuela la bebida de las celebraciones y los encuentros nació en Pilsen, una pequeña ciudad muy cerca de Praga

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“Ti-po-Pil-sen’. Papá, ¿qué es tipo Pilsen?” Esta es una de las preguntas trascendentes que se formula un niño inteligente cuando empieza a leer. Quizás los padres, encantados con la compañía de los amigos y de las respectivas “frías”, supondrán que se trata de un tipo de cerveza, pero nada más.

Así van pasando los años hasta que uno indaga o –¡mejor aún!– lo invitan a la República Checa y llega a la región de Pilsen, donde se elabora una de las cervezas más famosas del mundo y que –quizás es exagerado decirlo, pero ¿qué más da?– tiene sus mayores catadores en Venezuela.

Los checos y los venezolanos pueden hacer una gran amistad frente a un barril de cerveza. Aunque aquí no suele beberse de sifón, uno se acostumbra a todo. En varios locales de cualquier ciudad checa guinda un cartel que dice qué tipo se expende allí. Son muchísimas, pero quien lee desde chiquito “ti-po-Pil-sen”, quizás le emocione aquello de probar la original.

 

De la cebada al barril. La gente de Pilsen sabe que además de una bebida, la cerveza es parte de su acervo cultural y así lo muestran al turista. Hacer la cerveza es una industria desde mediados del siglo XIX, pero también es un atractivo por lo cual aprovechan para invitar a visitas guiadas en la histórica fábrica de cerveza Pilsner Urquell. Un guía le explicará en su propio idioma todo el proceso de producción. Le dirá cómo se cultiva la materia prima y hasta podrá tocar el lúpulo y la cebada. Desde lo alto puede observar el proceso de pasteurización y embotellamiento. El recorrido se torna más interesante cuando muestran las salas de cocción: enormes tanques de cobre y aluminio para el trasiego del líquido. Estas cubas tienen capacidad para procesar hasta 2 millones de botellas al día.

Luego entrará a un recinto bastante sorprendente. Eso sí, lleve su abrigo porque las temperaturas rondan los 8°C y debe permanecer así para la elaboración de las “frías”. Es un laberinto subterráneo de 9 kilómetros de largo y con 32.000 metros cuadrados, donde se fabricaba –y se fabrica– la bebida con métodos de fermentación en cubas de madera. Imaginar el frío que podrían pasar en épocas antiguas, sin luz eléctrica, no le será muy complicado. Incluso encontrará algunas esculturas que recrean el modo en que se hacían las cervezas tiempo atrás.

La guía –con una chaquetica y sin pizca de temblores friolentos– seguirá con la explicación de la elaboración de la cerveza hasta que se llega a unos barriles de madera inmensos que están llenos del refrescante producto de la cebada. Desde arriba se pueden ver repletos hasta el tope, pero no se emocionen cerveceros, aún no está lista para beber, sino en su proceso de fermentación. Dura 30 días para madurar con esta técnica y no está filtrada ni pasteurizada.

Después se pasa a un estrecho pasillo formado por unos toneles similares que hacen más oscuro el trayecto. Allí espera un maestro cervecero, copa alta en mano, y va llenando cada una desde una llavecita al pie del barril y entregándola al visitante que por fin puede catarla: en efecto, parece esas “ti-po-pil-sen” que bebe papá, pero como no está pasteurizada el sabor es un poco más intenso. Sin embargo, es un sabor familiar, ese de las cervezadas de la universidad, de las costas venezolanas, de las rumbas con los panas.

 

RECUADRO

Comer y comprar

Terminado el recorrido, el visitante siempre quiere llevarse un barril a casa, pero obvio que no podrá. Está muy lejos de su país y no cabrá en ningún avión. Con lo cual quedará acercarse a la tienda de recuerdos donde concluye el recorrido. Justo al lado está el restaurante Na Spilce para degustar comida típica e internacional, acompañada con la cerveza que más le guste de la casa Pilsner Urquell.

 

¿A dónde ir?

Fábrica de Cerveza Pilsner Urquell

U Prazdroje 7, 304 97 Pilsen

República Checa

(a 45 minutos de Praga)

 

Recorridos de la fábrica

Correo: exkurze@prazdrojvisit.cz

Horarios:

Abril-septiembre: 8:00 am a 6:00 pm

Octubre-marzo: 8:00 am a 6:00 pm

 

Tienda de recuerdos

Web: http://eshop.prazdroj.cz

Correo: souvenirs@prazdrojvisit.cz

 

Restaurante Na Spilce

Web: www.naspilce.com