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Visita Andorra y revela el secreto de los Pirineos

Andorra / Cortesía EFE

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Andorra es especial para los fanáticos de los deportes de invierno, los amantes de los spas y la comida tradicional de montaña 

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En los 468 km2 de superficie de Andorra existen nada más y nada menos que 72 picos que superan los 2.000 metros de altura; 2 parques naturales (Parc Natural de la Vall de Sorteny y el Parc Natural Comunal de les Valls de Comapedrosa); un espacio declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en la categoría de paisaje cultural (el Valle del Madriu-Perafita-Claror, de 4.247 hectáreas) y 303 kilómetros de pistas de esquí.

Por eso no es de extrañar que en este pequeño país en los montes Pirineos, en la frontera entre Francia y España, la nieve sea el maná por el que disponen de 34.000 plazas hoteleras en 249 establecimientos turísticos –según datos del gobierno de Andorra de 2013– y que lo visiten al año más de 7 millones y medio de personas.

Cada invierno las estaciones de Vallnord y Grandvalira son el centro de reunión de los amantes de los deportes de nieve. Además, los andorranos ofrecen estaciones familiares, como Naturlandia (www.naturlandia.ad ) y Parador Canaro, especiales para el disfrute de los niños o para quienes se inician en cualquiera de las especialidades del esquí.

Grandvalira (www.grandvalira.com ) posee 210 kilómetros de pistas en la zona norte del país y es el dominio de esquí más grande de los Pirineos. Para los niños cuenta con la pista infantil más larga del sur europeo, Mont Magic, el espacio Imaginarium y un mini-snowpark en Grau Roig. 

Vallnord (www.vallnord.com ) es, no obstante, la estación familiar por excelencia con 93 kilómetros para el esquí y posee el Jardín de Nieve y el Proyecto Skimo, que propone 3 circuitos de uso exclusivo para esquí de montaña.

Pero este pequeño país también es escenario ideal para la práctica de otras especialidades como el freeride, que es esquiar por un recorrido marcado por montañas vírgenes, con nieve en polvo, y salvando pendientes y obstáculos. En este deporte de riesgo es imprescindible usar casco, detector de aludes y otros utensilios como la pala.

Relax y gastronomía. En Andorra también existen lugares de descanso donde recomponerse del esfuerzo o, simplemente pasar un rato agradable solo o en compañía. Destacan especialmente sus dos grandes centros de spa, el denominado Caldea, un recinto de piscinas de distintas temperaturas, con varios edificios de forma de pirámide acristalada.

Anexo a estas instalaciones se encuentra el centro Inúu, también con aguas termales en las que cada persona es guiada por un asesor termal que la acompaña por un recorrido con la posibilidad de tratamientos estéticos, de equilibrio, servicios de nutrición o experiencias sensoriales y tratamientos especializados, como la técnica ayurveda, el shiatsu japonés, o el masaje thai.

En cuanto a la gastronomía andorrana se caracteriza por ser la tradicional de zona de montaña, aunque en sus más de 400 restaurantes se consigue variedad. Son icónicas las denominadas bordas, casas antiguas donde se guardaba el grano y el ganado y en las que ahora se pueden degustar, con carnes de gran calidad, el trinxat de montaña, la escudella, la carne a la brasa o a la llosa, o la estupenda trucha de río cocinada de múltiples maneras. También son muy alabados sus postres, su miel, sus vinos y su cerveza artesanal.


Las opciones deportivas


El speedride se practica en Vallnord. En esta modalidad el esquiador consigue, durante su descenso, la inercia para soltar un parapente y elevarse varios metros.

Deportes de motor: motos de nieve, buggies, groomer rides, o excursiones en gicafer, un vehículo oruga que llega a rincones inaccesibles.

Pasear en trineo llevados por la fuerza y el carácter de los huskies, la raza de perros siberianos y que se denomina muixing. Para los adultos amantes de estos animales también pueden practicar el denominado joring, que es ir sobre los esquíes remolcados por estos canes.

Pero para los más atrevidos está reservado el airboard, es decir una carrera de descenso sobre la nieve sobre un colchón de aire comprimido.