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Dubrovnik, capital de los Siete Reinos y sede del Trono de Hierro en Juego de tronos / VIATOR/Nick Hunt

Dubrovnik, capital de los Siete Reinos y sede del Trono de Hierro en Juego de tronos / VIATOR/Nick Hunt

Los trotamundos que gustan de las series de televisión pueden conocer los lugares en los que se rodaron sus escenas favoritas a través de los tours que han aparecido este verano

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Vivir en los fantásticos mundos del cine o de la televisión es un sueño que se ha vuelto un poco más accesible. Agencias de viaje y particulares han creado guías especiales que envuelven a los trotamundos en los escenarios de sus series favoritas.

Programas de incuestionable éxito como Juego de tronos o clásicos como Sex and the City, se escapan de la pequeña pantalla para permitir que los viajeros puedan vivir los espacios de la ficción, y recorrer aquellos lugares donde actuaron los personajes.

Algunos son parajes de incuestionable belleza, otros son recorridos por los edificios más representativos en los que ocurrió un hecho vital en la serie, y en algunos casos los tours terminan en un restaurante o cafetería en los que se pueden degustar los platos preferidos de los protagonistas.

Hay empresas especializadas en organizar los recorridos, pero también se puede navegar por Internet y encontrar mapas en los que se muestran los puntos que hay que visitar para viajar a través de la serie.

Un paisaje más que fantástico

La fortaleza de Invernalia y las Islas del Hierro existen. Puede que no tengan dragones o increíbles batallas medievales, pero la paz de los acantilados y las vistas al mar que se ven en Juego de tronos son iguales a las de Irlanda del Norte.

Lugares como la residencia de la familia Stark situada en Castle Ward, el Bosque de Tollymore Forest Park, o la propia ciudad de Belfast, que ha servido de ambientación para la zona de más allá del Muro, están al norte de la verde Irlanda.

Pero un tour por los siete reinos de la serie requiere más de un billete de avión. La siguiente parada bebe de la belleza y el calor del Mediterráneo: Croacia.

Alrededor de la ciudad de Dubrovnik se encuentra lo que en la ficción es la capital de los Siete Reinos y sede del Trono de Hierro, Desembarco del Rey. El castillo de los Lannister está integrado, gracias a la magia de los efectos digitales, por tres antiguas fortalezas: Minceta, Bokar y Lovrijenac, lugares a los que organiza visitas la empresa Viator.

Un poco más al sur, en la ciudad costera de Essaouira (Marruecos), está la perversa ciudad de Astapor cuyas casitas blancas, barcas azules y callejuelas de bazares se cuelan en la ficción.

De vuelta al norte y al frío, Islandia y Escocia son también responsables de los utópicos paisajes de esta ficción tan popular. La escocesa edificación del Castillo Doune está abierta al público para recordar los días en que fue una pieza clave de Invernalia.

Todas las locaciones de la Guardia de la Noche se rodaron bajo el frío islandés. Concretamente el glaciar Svinafellsjokull, situado en el Parque Nacional de Skaftafell aparece en uno de los capítulos.

Nueva York, más series que árboles

Pero la ciudad más televisada del mundo es, sin duda, Nueva York. La elegancia de la Gran Manzana cruzó el Atlántico gracias a los icónicos tacones de Manolo Blahnik, con los que la protagonista de Sex and the City se recorría el Upper East Side y el East Village.

En el número 66 de la calle Perry desembarca a diario la versión contemporánea de la caravana de mujeres. Todas quieren ver el portal en el que Carrie Bradshaw y Mr. Big solían despedirse al acabar cada una de sus citas.

Un total de 39 paradas a lo ancho y largo de Manhattan rememoran las 6 temporadas que narraron las aventuras de Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha por las calles de la gran ciudad.

Entre parada y parada, el autobús pone extractos de los episodios para refrescar la memoria de los que siguen el tour. El recorrido explora espacios emblemáticos como la tienda de muebles Furniture Company o la pastelería Magnolia Bakery, donde se amasan los pasteles caseros que atenuaron el deseo sexual de la escéptica Miranda.

Pero Nueva York es muy grande, y además de la elegancia de las solteras más populares de la televisión se puede llegar a las escenas más esperpénticas de los crímenes de Los Soprano.

Los crímenes de esta mafia italiana ocurren más allá del río, en Nueva Jersey. La popular carnicería Centanni’s Meat Market existe y se encuentra en Elizabeth, Nueva Jersey. Lo mismo ocurre con el popular club de striptease del que Silvio Dante era propietario, el Bada Bing!, que es en realidad un club nocturno en la Ruta 17.

Como buenos italianos, la familia Soprano ha tenido dos pizzerías, en las que se cocinaban las tramas de la mafia entre espaguetis y canelones.

En los tours organizados, como el de On Location Tours, se para en puntos más difíciles de encontrar, como las escaleras y el “dinner” donde Chris fue tiroteado o incluso en el lugar exacto en el que el chivato Big Pussy se encuentra con el FBI.

Durante tres horas se puede viajar no sólo al interior de la serie, sino a los años de principios del siglo pasado, en los que Nueva York estaba inundada por las mafias italianas.

Rumbo a la blanca Suecia

El detective Wallander era popular cuando nació en los libros del escritor sueco Henning Mankell, y ahora lo es más desde que aparece en televisión. En la pequeña localidad de Ystad, cerca de Malmö, en el sur de Suecia, se puede jugar a ser Wallander por un día.

Hay una página web en la que un mapa muestra los puntos exactos que Wallander frecuentaba. Aquellos que no quieran imprimir el plano cuando viajen al sur de Suecia, y tengan una buena tarifa de datos, pueden descargarse la aplicación.

Fridolfs Konditori, el café preferido del detective, la calle Mariagatan en la que vive Kurt Wallander, o el puente por el que se cruza de Dinamarca a Suecia que en la serie fue un centro de tráfico de drogas, son algunos de los puntos que se resaltan en este mapa digital.

Löderup, el pueblo en el que vive su padre y donde el arte de Wallander se traduce en cuadros de impresionantes paisajes, también forma parte de esta atípica forma de conocer el sur de Suecia.

El hotel más antiguo del país es el restaurante favorito del detective, donde lleva a su hija Linda a celebrar cualquier cosa. También es el lugar en el que Wallander planea arrestar al detective en serie Åke Larstam en un baile de máscaras.

Un billete de avión y unos cuantos viajes en auto son suficientes para resolver todos los crímenes al que se ha enfrentado el agente más famoso del norte de Europa.