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Venezuela desde la cumbre

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Llegar a la cima es una aventura física, espiritual y turística. Entre tepuyes y picos, el país cuenta con una diversidad topográfica que puede ser conquistada por principiantes y expertos. Conozca algunas rutas y los operadores que las organizan

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La primera vez que Jennifer Blanco subió a la cumbre del Roraima se sintió como una heroína. “Cuando llegas arriba y ves en la noche las lucecitas de Paraitepuy, te sientes grande. El sitio es único, tiene muchas piedras negras. Es casi como si estuvieras caminando en la luna”, recuerda.

Hoy Jennifer forma parte del equipo de Autana, operador turístico dedicado a organizar excursiones hacia destinos como la Sierra Nevada de Mérida y la Gran Sabana. Otros operadores también se encargan de cumplir el sueño de quienes desean conquistar algunas de las cumbres más famosas del país, clasificadas por los conocedores en tres grupos según su complejidad.  

 

TEPUYES EN LA GRAN SABANA

Los menos exigentes. El montañista y guía Alfredo Rangel asegura que las formaciones milenarias de El Abismo y Chiricayén son ideales para quienes desean empezar en actividades de turismo extremo, pues ambos tepuyes poseen rampas naturales que facilitan su ascenso.

“Subir El Abismo, en El Paují, es un paseo muy grato. Llegar hasta la cima demora unas dos horas. Una vez arriba, ves la selva del Amazonas y las paredes de piedra del tepuy”, cuenta.

Antes de ascender, un baño en las frías aguas del pozo La Esmeralda activará las pilas para la caminata. Rangel destaca que, aunque la excursión hacia este tepuy no es tan desafiante, siempre conviene contratar un guía. “Pueden consultar en el Campamento El Vergel, de Andrés Scull. Es un punto de partida hacia El Abismo”.

Cerca de San Francisco de Yuruaní, el Chiricayén espera con su forma de indio acostado. Su pendiente es un poco más pronunciada y la subida puede tomar un día o dos. Rangel recomienda pernoctar allá con un equipo adecuado y contar con la asistencia de los indígenas, que ofrecen sus servicios como guías. La ruta puede iniciarse desde Santa Elena de Uairén.

En la cumbre del Chiricayén, además de contemplar la vista de sabana, ríos y morichales, podrá observar los restos de una antigua casa de la Guardia Nacional, construida con el fin de controlar la fiebre del oro que se apoderó del lugar en la década de 1970.

 

El intermedio. Para pasar de nivel, el Roraima se perfila como una opción segura, ideal para la práctica de trekking. Casi todos los operadores turísticos de aventura ofrecen excursiones con una duración aproximada de seis días.  

Iván Artal, director de Ruta Salvaje, asegura que para subir el Roraima no hay que ser un atleta, pero sí recomienda estar en buena condición física.

Rangel destaca que este desafío requiere, además, una preparación logística con un equipo especializado. “El Roraima es la introducción a las montañas, un entrenamiento perfecto para las cordilleras andinas”, afirma.

Manuel Patiño, gerente de ventas de Akanan Travel, explica que este operador turístico suele organizar la excursión desde Puerto Ordaz. En este punto comienza la logística para partir a la Gran Sabana y de allí hasta San Francisco de Yuruaní.

La caminata diaria dentro del Roraima dura entre tres y cuatro horas. Operadores como Akanan, Autana y Ruta Salvaje cuentan con paquetes que ofrecen comidas; comodidades como una carpa baño y guías capacitados. Poseen contacto con indígenas y habitantes de las comunidades que brindan sus servicios como porteadores.  

 

La graduación. El Auyantepui es el broche de oro para quienes se han decidido a conquistar las alturas en la Gran Sabana. “La superficie del Auyantepui es casi como la de la isla de Margarita. Si se quiere hacer una visita sencilla, la excursión puede llevar seis días; cruzarlo requiere hasta diez”, agrega Patiño.

La complejidad de la ruta exige tener un entrenamiento específico en manejo de cuerdas y escaladas de pared que deben quedar en manos de expertos.  

El Akopán es uno de los menos visitados. Se trata de un tepuy virgen y alejado, perteneciente al macizo de Chimantá. En su cumbre se encuentran especies de animales y plantas únicas. Autana organiza un recorrido de siete días que comienza en Santa Elena de Uairén hasta Yunek, una comunidad pemón asentada a los pies del Akopán.

 

LOS PICOS DE MÉRIDA

Para principiantes. El pico Pan de Azúcar pertenece al Parque Nacional Sierra de La Culata y es ideal para comenzar. A diferencia de los tepuyes, esta cumbre tiene 4.620 msnm, por lo que la altura y el clima son factores que deben tomarse en cuenta. El expedicionario Alfredo Rangel afirma que la excursión puede hacerse, cómodamente, en 3 días. Se sube desde Mérida por la carretera El Valle con destino a La Culata.

Empezado el ascenso, el grupo puede aclimatarse en un refugio acondicionado para ese fin. Vale la pena llegar hasta el campamento base, La Cascada. Si el día está despejado, se ven los picos nevados de la Sierra Nevada de Mérida (Humboldt y Bolívar). 

Otras montañas básicas son tres de las llamadas “Cinco Águilas”: el Toro, el León y la Concha. Rangel explica que El Toro es el más sencillo y un clásico del trekking. En la cumbre se requieren cuerdas y rapel.

 

Las más desafiantes. El Humboldt antecede al pico Bolívar en dificultad. Implica caminatas de 6 a 7 horas diarias y exige una buena condición física. Su cima se ubica a 4.945 msnm y es el único con glaciar todo el año, pese a que se está derritiendo. La excursión con Autana dura 4 días.

El Bolívar es un pico más técnico, con una altura máxima de 5.007 msnm. Para ambos ascensos se necesitan equipos específicos de media y alta montaña. También se debe contar con varios arneses porque hay tramos en cuerdas. Se puede coordinar con los guías el alquiler de equipos en Mérida, pues algunos operadores no los incluyen en sus paquetes.

Rangel afirma que, en agosto, se pone todo blanquito. “Hay que salir a escalar a las 6:00 de la mañana, porque a eso de las 8:00 la nieve se pone blandita y uno se hunde”, asegura.

A este pico se puede llegar desde Los Nevados en jeep y continuar en burro. También se llega a través de La Travesía, un trayecto exigente de cuatro jornadas, ida y vuelta, en el que se recorren selva y lagunas a temperaturas que llegan a los -3°C.

 

RECUADRO

Para tomar en cuenta

-Algunos operadores se reúnen previamente con los grupos para hablar de las condiciones del viaje y lo que deben llevar. “Les explicamos que si desean cargar su propio equipaje, pueden disminuir su rendimiento en la subida. Por esta razón recomendamos a los porteadores”, advierte Manuel Patiño, de Akanan Travel.

-Para desafíos intermedios como el Roraima o el pico Humboldt se recomienda que las personas tengan un cierto nivel de actividad física. “Pueden empezar a subir el Ávila y caminar más allá de Sabas Nieves. Una ruta idónea para preparase es la de Quebrada Chacaíto hasta el Humboldt”, afirma Patiño.

 

RECUADRO

Contactos

-Akanan Travel & Adventure

Teléfonos: (0212) 264 0080/ 2642769/ 266 8663

Web: www.akanantravel.com

 

-Autana

Teléfonos: (0212) 642 3115/ 315 5872/ 416 3568

Web: www.autana.org

 

-Ruta Salvaje

Teléfonos: (0289) 995 1134/ (0426) 797 2782/ (0414) 889 4164

Web: www.rutasalvaje.com

 

-Alfredo Rangel, guía independiente

Correo: Alfrangel120@hotmail.com

Facebook: Alfredo Yupi Rangel