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San Martín una isla con dos culturas

Playa de Orient Bay | Foto Oficina de Turismo de San Martín

Playa de Orient Bay | Foto Oficina de Turismo de San Martín

37 playas de ensueño esperan por los visitantes interesados en practicar deportes de vela e inmersión o simplemente tomar el sol

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Acunada entre Anguila y San Bartolomé, la isla caribeña de San Martín se distingue por estar dividida entre dos culturas. El territorio cuenta con un área geográfica de 93 kilómetros cuadrados, y es, de este modo, el pedazo de tierra más pequeño del mundo compartido por dos naciones: Francia y Holanda.

Al norte, la colectividad de ultramar se llama Saint Martin y su capital es Marigot; y el sur es conocido como Country Sint-Maarten, y su capital es Philipsburg.

Tiene un clima tropical durante todo el año y  una población de 74.000 habitantes de más de 120 nacionalidades que comparten el francés y el holandés como lenguas oficiales, aunque el inglés también es de uso común.

El euro es la moneda oficial en el lado francés y el florín del lado holandés. Sin embargo, el dólar se acepta en todos los lugares, debido a la creciente llegada de visitantes extranjeros, que en 2014, se calculó en 499.920 pasajeros aéreos y 2.001.996 turistas en cruceros, de acuerdo con la Organización Caribeña de Turismo.

Lo más llamativo. El conjunto de la isla de San Martín tiene 37 playas de arenas blancas entre las que destaca Orient Bay, porque es apta para practicar un gran número de deportes acuáticos desde jetski hasta kitesurf. Otras playas que resultan ser un gran atractivo para los turistas son Petites Cayes, Friar’s Bay y la isla de Pinel, localizada al noreste del lado francés.

La Reserva Natural es un santuario de flora y fauna de la isla que se extiende sobre un territorio marino y terrestre de más de 3.200 hectáreas (32 kilómetros) con islotes y áreas pantanosas.

En Marigot, capital de la parte francesa, varios sitios históricos cobran notoriedad: la iglesia católica, el fuerte Louis, el museo Sur la Trace des Arawaks (Tras la pista de los arauacos, los primeros indígenas en la isla), la tumba de François-Auguste Perrinon, uno de los héroes en la abolición de la esclavitud.

En Philipsburg, capital de la parte holandesa, destacan los centros comerciales, el museo de Sint Maarten, las ruinas de la fábrica de sal Sucker Garden y los fuertes Amsterdam y Willem I.

Otro atractivo del destino caribeño es la Hacienda de las Mariposas, 900 metros cuadrados (9.688 pies cuadrados) en los que revolotean centenas de lepidópteros que "vienen de los cuatro rincones del planeta", según el Ministerio de Turismo.

También, el artista de efectos especiales Nick Maley, creador del personaje Yoda en la saga Star Wars ha creado una exhibición de la película Yoda Guy: Movie Exhibit, que es un  punto de interés para turistas que quieran llevarse un recuerdo especial.

Lo mejor de todo es que para disfrutar de ambas culturas en una sola isla no existe un control fronterizo que separe o distinga ambas partes, tan solo un obelisco.

Un poco de historia

Cristóbal Colón descubrió la isla el 11 de noviembre de 1493, fecha que coincidió con el día de San Martín, uno de los íconos más populares del cristianismo y conocido por dar la mitad de su capa a un mendigo que tiritaba de frío en Francia.

Aunque los españoles crearon el primer asentamiento europeo en esta isla, dos siglos después, en 1638, los franceses y holandeses intentaron conquistarla durante esa década y se generaron conflictos que no acabaron hasta el 1648, cuando firmaron el Tratado de la Concordia que permitió a ambos países cohabitar de manera armoniosa en el territorio.