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San Francisco una ciudad de película

En San Francisco proliferan las casas victorianas y eduardianas de finales del siglo XIX | Fotos Pixabay

En San Francisco proliferan las casas victorianas y eduardianas de finales del siglo XIX | Fotos Pixabay

Uno de los emblemas de la costa oeste de Estados Unidos hechiza con sus casas victorianas, su ambiente multicultural y, por supuesto, el Golden Gate

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Una visita a San Francisco, una de las renombradas ciudades de la costa oeste de Estados Unidos, convierte al turista en el protagonista inesperado de clásicos del séptimo arte. Desde las empinadas calles por las que Steve McQueen perseguía a dos asesinos en su Mustang en la icónica Bullitt (1968), a la isla-cárcel donde Clint Eastwood protagonizó una fuga legendaria con la ayuda de cucharas en Escape From Alcatraz (1979).

Hoy en día, la ciudad californiana acoge por igual a fanáticos de la tecnología y emprendedores de la anexa Silicon Valley, como a los hippies trasnochados que rastrean las huellas del Verano del Amor en el barrio de Haight-Ashbury. Es una encrucijada de calles que a finales de los sesenta acogió a Jimi Hendrix, Janis Joplin, Graham Nash (de Crosby, Stills and Nash), y las formaciones Grateful Dead y Jefferson Airplane.

Arquitectura con historia. En San Francisco proliferan las casas victorianas y eduardianas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, de un máximo de tres pisos, pintadas en vistosos colores. Las más reconocibles son las llamadas Painted Ladies, en Alamo Park, que aparecían en la serie Tres por tres (Full House). Esta arquitectura de reminiscencias inglesas se alterna en el núcleo urbano con los rastros del pasado colonial español, muy presentes en el barrio de Mission, puro latido latino, poblado de murales, grafitis y restaurantes bulliciosos donde degustar ceviche, huevos benedictinos y guacamole.

El edificio más antiguo de la población y el que, precisamente, da nombre a este distrito es la Misión Dolores, construida en 1776 bajo las órdenes del fraile franciscano español Junípero Serra. Allí, Kim Novak acudía a su cementerio a visitar la tumba de su bisabuela, Carlota Valdés, al inicio de Vértigo (1958).

Todos los barrios tienen su encanto. Chinatown es una inmersión en la cultura asiática, con callejones repletos de pagodas, tiendas de souvenirs y restaurantes de comida china.

El distrito Castro es uno de los principales santuarios mundiales de la comunidad gay en el mundo, con la bandera arco iris luciendo en cada ventana, y la imagen de Harvey Milk, el concejal homosexual por cuyo papel Sean Penn se alzó con el Óscar al mejor actor en 2008.

La zona de Fillmore es puro jazz; Japantown ofrece sushi y todo tipo de variedades en el centro comercial más kitsch fuera de Tokio, Japan Center, y Little Italy es un paraíso del buen comer ítaloamericano, con ultramarinos donde se vende aceite de oliva, parmesano y speck, panaderías que huelen a focaccia recién hecha y cafeterías donde se muele el grano de café en el momento.

El skyline de San Francisco tiene su tope en el rascacielos Pirámide Transamérica, y su perfil más evocador en el Golden Gate, el rojizo puente colgante erigido en los años treinta. Sus 1,3 kilómetros han sido el escenario en el que Superman rescataba a unos niños atrapados en un autobús; donde los monos de El planeta de los simios: (R)Evolución (2011) iniciaban su rebelión y sobre el que Magneto sembraba el pánico en X-Men 3 (2006).

El encanto antiguo

En 1947, la ciudadanía se opuso con fiereza a la desaparición de uno de los emblemas de San Francisco, su red de tranvías. En la actualidad, los cable cars, esos vetustos medios de transporte, tan encantadores como antiguos, que trepan y descienden en picado por las cumbres de la urbe, han sido declarados Patrimonio Histórico de la Humanidad. Market Street es el punto de partida de sus tres recorridos. En la ruta Powell-Hyde, el pasajero, que puede viajar tanto en el interior como en el exterior sujeto de las barras, podrá parar en Lombard Street, cinematográfica calle que serpentea en ocho curvas adornadas con macizos de flores.