• Caracas (Venezuela)

Viajes

Al instante

Río de Janeiro: ciudad de encanto

Brasil Será sede del Mundial de Fútbol en 2014 y de los Juegos Olímpicos en 2016. El desenfado de la vida frente al mar matiza los asuntos pendientes de una urbe que vivió oscuros momentos de violencia. La mayoría de sus calles se pueden caminar a cualquier hora del día y, aunque la desigualdad social sigue allí, se respira progreso y visión de futuro

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Viajar solo a Río de Janeiro es la excusa perfecta para hacer amigos. La ciudad maravillosa recibe al viajero con su mejor sonrisa, aunque también con un poco de desidia. Desde que se emprende el camino desde el Aeropuerto Internacional de Galeão hacia sus zonas más pobladas, sorprende su tráfico arremolinado, esos callejones apretados y oscuros por los que no se atrevería a pasar y sus construcciones a medio terminar. Pero va surcando esas calles a una velocidad propia que sólo ellos saben llevar, escucha “Bom día” junto a una sonrisa y, entonces, le perdonará todo a una ciudad que se está preparando para ser sede mundialista y olímpica y que, a pesar de sus cabos sueltos, seduce por completo.

La primera vez que visité Río de Janeiro, hace ya unos siete años, se nos prohibía caminar cámara en mano por sus calles, aun en las famosas playas de Copacabana e Ipanema. La inseguridad brotaba de las aceras y la indicación era que se tenía que salir a explorarla en grupos grandes; además, era preciso volver a sitio seguro a una hora determinada. Sin embargo, Río enamoraba con su mejor cara y dejaba esa sensación de querer caminarla de nuevo, pero a nuestro antojo.

Ahora, todo es distinto. Un cambio social profundo, que comenzó en sus favelas, ha puesto a Río de Janeiro en la mira de los viajeros curiosos  que van, mochila en mano, a recorrer sus mejores secretos. Es posible caminar la ciudad a cualquier hora. Esos espacios que antes se miraban con recelo, ahora son un canto de bienvenida y nos lanzamos a ellos, deseosos de conocer todos los matices de la ciudad que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. No en vano, Río es uno de los destinos más recomendados para conocer durante este año y, claro, como en toda ciudad grande, hay que tener sus precauciones mientras se conocen sus bondades.

Copacabana, Ipanema y Botafogo. Es buena idea ver el amanecer desde Copacabana, caminar por la orilla de la playa hasta que el sendero los lleve a Botafogo, donde abunda la gente haciendo ejercicios. Desde aquí, se tienen hermosas vistas de la ciudad y del Pan de Azúcar. El atardecer hay que esperarlo en Ipanema porque cuando el sol se esconde tras el cerro Dos Hermanos arrancan los aplausos de todos los que se sientan a ver el espectáculo.

El Cristo Redentor. Ir a Río y no subir el cerro de Corcovado para ver de cerca al Cristo abrazando a la ciudad es como no haber estado allí. Es una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno y lo visitan de todos lados. Aunque el tren para subir parte cada media hora, es necesario llegar con anticipación a comprar el ticket, sobre todo si es fin de semana o algún día feriado. Durante la subida (20 minutos aproximadamente), la mejor vista se obtiene desde el último vagón, pero en el primero se sube un grupo de samba a mitad del trayecto. Más información en: corcovado.com.br.

Pan de Azúcar. El famoso teleférico atrae las miradas de muchos y subir ese morro es casi una obligación. Antes de entrar pueden dar un paseo por playa Vermelha, en la que encontrarán una estatua del músico Frédéric Chopin. Una vez arriba, la ciudad aparece amplia y silenciosa. La vista se va hacia la ensenada de Botafogo y sus embarcaciones, hacia el Cristo y Leme que dan al otro lado. Conozca más en: corcovado.com.br.

Arcos de Lapa. Es la zona más convulsionada de Río y en la que se sigue recomendando no ir solos, sobre todo a las mujeres. Sin embargo, es en Lapa donde la ciudad cobra vida los viernes por la noche y todos buscan la manera de llegar hasta allí. En esa zona están unos arcos, símbolo inequívoco de Río y por el que antes pasaba un tren que tuvo que ser cerrado por razones de seguridad. Aunque el monumento podría estar mejor conservado, igual arranca varias fotografías de los viajeros.

Catedral Metropolitana de San Sebastián. Al pasar por los Arcos de Lapa, es necesario buscar el camino hacia esta catedral de 75 metros de altura y que alberga a casi 20.000 personas. Si hay buen sol, entonces vayan a visitarla justo al atardecer porque es cuando la luz se filtra por sus vitrales y todo se torna distinto. Fue en este lugar donde el papa Juan Pablo II presidió una misa durante su primera visita a Brasil, en 1980.

Las escaleras de Selarón. En el barrio Santa Teresa, en el centro de la ciudad y también muy cerca de los Arcos de Lapa, unas escaleras llevan hasta el convento Santa Teresa. Cada escalón en medio de esa favela fue cubierto de azulejos, traídos de distintas partes del mundo, por el famoso artista chileno Jorge Selarón como un regalo a la ciudad que lo cobijó por tantos años. Un paseo colorido en medio del caos, un respiro de arte que ahora tiene más visitantes después de la terrible noticia de la muerte del pintor sobre su propia obra, a principios de este año.

Teatro Municipal, Biblioteca y Museo de Bellas Artes. Para llevarse una buena idea de la parte más cultural del Río, pueden buscar la estación de metro Carioca y al salir se encontrarán con tres edificios de rica arquitectura: el Teatro Municipal, la Biblioteca y el Museo de Bellas Artes. Es posible llegar a tiempo para una visita guiada y, si hay suerte, algún concierto en el teatro.

Lagoa y jardín botánico. Un espacio amplio, lleno de verde y zonas para relajarse. La laguna Rodrigo de Freitas es un sitio hermoso y que bien merece la visita. Una vez allí, hay que entrar al jardín botánico, toda una referencia en Río.

Las favelas. Es posible hacer tours hacia el corazón de algunas favelas, pero no todas. Se sube en moto y se baja caminando, hablando con los vecinos y conociendo la zona. La mejor manera de sentir el cambio de la ciudad. Para saber más de estos tours visite: rioguiaoficial.com.br.

¿Dónde hospedarse?

Ipanema y Copacabana están llenas de hoteles y hostales. Son zonas en constante movimiento, de fácil acceso en metro o transporte público. Sus playas son punto turístico obligado y todo lo que sucede alrededor de sus calles, llama la atención. Se puede caminar en la noche por la playa, tomar alguna bebida en sus innumerables kioscos, ver juegos de fútbol en la arena, pasear por sus mercados artesanales y probar delicias callejeras como la tapioca, mazorcas o sus infaltables churros. Desde allí, se conecta a cualquier otro lado de la ciudad.

Otras zonas como Leblón, Botafogo y Barra Da Tijuca; alejadas del bullicio de Ipanema y Copacabana, también son una buena opción para buscar hospedaje; mientras que el barrio de Santa Teresa y Lapa (pleno centro de Río) ofrecen buenas opciones y precios, pero se debe tomar en cuenta que son sitios más solitarios y a los que se debe regresar temprano.

Datos vitales
-Los venezolanos necesitan el certificado de fiebre amarilla para poder entrar a Brasil.
-El verano va de diciembre a marzo y el invierno de junio a noviembre.
-Para el Carnaval, hay que reservar hospedaje al menos con cuatro meses de anticipación.
-El idioma es portugués brasileño.
-La moneda oficial es el real.

El Papa en Río
Lorena Gil Adrián

Juan Pablo II empezó la tradición y sus sucesores han continuado la convocatoria anual. Las Jornadas Mundiales de la Juventud son una peregrinación festiva que moviliza a miles de jóvenes del planeta para escuchar el mensaje del Papa. Benedicto XVI se estrenó en Colonia y culminó con unas memorables jornadas en Madrid el año pasado. Ahora le toca por primera vez al papa Francisco estar al frente de las JMJ muy cerca de su Argentina natal. Para esta edición número 28 se esperan más de 2 millones de peregrinos. Además del encuentro con el pontífice, los jóvenes participan en el Festival de la Juventud –con manifestaciones artísticas y religiosas– y en la Semana Misionera en la que los brasileños reciben a los peregrinos para que compartan con ellos en sus parroquias. Y, por supuesto, la oportunidad es propicia para conocer una de las ciudades turísticas más famosas del mundo. Más información en: www.rio2013.com/es