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Puerto Vallarta el tesoro de Jalisco

Una caminata por el malecón es imprescindible | Foto EFE

Una caminata por el malecón es imprescindible | Foto EFE

El destino costero deambula entre los vestigios de su época dorada, con Liz Taylor incluida, y la oferta de hermosas playas

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A pocos metros de donde las olas del Pacífico rompen en la orilla, una escalera une la playa con el cielo, la arena compite con el bronce para formar pliegues y formas, y los arcos de piedra enmarcan el atardecer. Se trata de Puerto Vallarta, uno de los destinos costeros más visitados de México.

Nacida como un pequeño pueblo de pescadores, la localidad, situada en el occidental estado de Jalisco, navega entre las memorias de su época dorada, en la que Elizabeth Taylor caminaba por sus calles, mientras despunta ofreciendo experiencias que atrapen a los turistas cuando sus pasos se alejen del malecón.

Una caminata por su malecón sigue siendo una de las actividades imprescindibles de Puerto Vallarta. El paseo, que se extiende por la Bahía de Banderas, es ideal para disfrutar de los espectáculos callejeros, tomar un helado o contemplar el atardecer.

A lo largo de su kilómetro y medio de longitud, se sitúan varias esculturas, que constituyen una atracción más de la ciudad y forman en su conjunto una suerte de museo al aire libre. Así, permanecen creaciones como la llamada En busca de la razón, de Sergio Bustamante, formada por una alta escalera, o la de Bailarines de Vallarta, de Jim Demetro, que plasma a un hombre y una mujer en plena danza.

Pero las figuras más conocidas son los cuatro arcos de piedra del malecón y la estatua en bronce del caballito de mar, ideada por Rafael Zamarripa.

También son concurridas las construcciones de arena realizadas por los artistas de la playa, quienes elaboran figuras tan diversas como la de la Virgen de Guadalupe o el calendario azteca.

Fuera del camino que traza el malecón, la ruta por Puerto Vallarta puede comenzar por el pequeño Parque Hidalgo, localizado frente a la parroquia de Nuestra Señora del Refugio, para continuar en uno de los enclaves turísticos de la ciudad, la Plaza de Armas.

Presidiendo la plaza, se vislumbra la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. El edificio se caracteriza por su color anaranjado y por poseer en su fachada una torre rematada por una gran corona.

Liz Taylor y el puerto más cultural. Subiendo una escalinata a pocos metros de la parroquia se llega a la Casa Kimberley, conocida por ser la propiedad de Elizabeth Taylor, quien rodó en Puerto Vallarta el filme The Night of the Iguana en 1964, junto a Richard Burton.

En la actualidad, la casa está en proceso de reforma, pero aún queda intacto el llamado “puente de los enamorados”, que conectaba la propiedad con otra perteneciente a Burton, con quien la actriz mantuvo una tormentosa, larga y pública relación sentimental.

Para las compras, está el Mercado Municipal del río Cuale, en el que se pueden encontrar todo tipo de artesanías, como las realizadas con arte huichol, en barro o con base en bordados a mano. Cerca de allí también se halla el mercado Pueblo Viejo, que ofrece el mismo tipo de productos.

Pasando el puente que atraviesa el río se llega a la playa Los Muertos, en la que la atracción principal es su muelle, que se retuerce alrededor de una construcción en forma de velero.

Las playas

Puerto Vallarta es un punto de partida para expediciones a otros atractivos lugares como las islas Marietas, situadas en Nayarit. En ellas se pueden practicar deportes de aventura al estilo del buceo, el snorkel o el kayak. En estas excursiones se da a conocer la curiosa playa Escondida, rodeada por roca y a la que se accede únicamente a través de un túnel submarino.

Otra opción es realizar una excursión a la playa de Las Ánimas, a la que se puede llegar en una embarcación y donde los visitantes disfrutan de sus aguas cristalinas. Otras de las playas más conocidas es la de Mismaloya, la que fuera el escenario de The Night of the Iguana.

Una de las actividades más demandadas por los visitantes es el avistamiento de ballenas jorobadas, entre mediados de diciembre y finales de marzo.