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Prueba una manera diferente de comer parrilla

Crucero

En la cubierta superior de algunos barcos de la compañía Celebrity Cruises se encuentra un restaurante de carnes con un enorme asador y mesas al aire libre colocadas sobre grama

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Desde que el hombre descubrió el fuego, la vida social se organizó en torno a la hoguera, por eso el hogar se llama así, y lo primero que se puso a cocinar fue un trozo de carne puesta sobre las llamas. Fueron nuestros antepasados cazadores quienes inventaron la parrilla, algo que los humanos tenemos incorporado en nuestro ADN, acto que repetimos desde milenios y que seguramente muchos de ustedes ejecutarán hoy, o cualquiera de estos días, porque si queremos reencontrarnos con los amigos, nada mejor que una parrilla. 

Hasta aquí todos de acuerdo, incluso los vegetarianos. Pero lo que muy pocos saben es que el mejor escenario para una buena parrilla es en medio del mar, rodeado de un paisaje de olas y una brisa que lleva el aroma de la carne por todos los rincones del barco. Sí, están leyendo bien, una parrilla en medio del océano, navegando.

Esto es posible a bordo de algunos de los barcos de la compañía Celebrity Cruises, una experiencia diferente que rompe con aquello de que en los cruceros se come mal, pues, en este caso, ocurre que su fortaleza y diferencia está en que en sus barcos la comida es lo más importante. Y la bebida también, por supuesto. Me consta porque así lo he comprobado junto con mi familia, no una sino tres veces, por ahora. 


Además de los restaurantes oficiales donde comen los pasajeros cuyo costo está comprendido en el pasaje, todos los barcos de Celebrity incluyen entre sus opciones gastronómicas una serie de restaurantes como si uno estuviera en cualquier ciudad importante del mundo, con horarios, reservaciones y una carta según las preferencias de cada quien.

Normalmente hay un restaurante francés, a la manera clásica, con mesoneros uniformados y servicio a la carta; uno italiano, más informal, abundante y generoso; uno asiático para los amantes de los sabores exóticos que no nos son comunes; uno de comida ligera donde se miden las calorías sin que afecten el sabor ni la delicadeza de las preparaciones; y uno de cocina de vanguardia con toques moleculares, pero sorprendente y a veces hasta divertido, por los nombres de sus platos y las presentaciones. Están en todos los barcos, a veces con el mismo nombre, otras veces con variaciones, pero realmente, me consta, son una tentación ineludible que introduce un toque gustativo diferente, de altura, a cualquier viaje que uno haga.

Si uno es amante de los vinos, como yo, entonces les faltará tiempo para probar los miles de nombres de buenos y grandes vinos de todas partes del mundo que se ofrecen en los diferentes restaurantes de sus barcos. De acuerdo con la ruta y zona, varían las opciones, que pueden ser más europeas o americanas o australianas, pero todos excelentes, desde los más económicos hasta un Petrus, si lo desean. Yo me quedo con los que no conozco, así puedo probar cosas que no nos llegan por estos lados y que realmente valen la pena, así es que se aprende.

En el más reciente de mis viajes, porque no será el último, descubrí nada menos que un restaurante de carnes en plena cubierta superior, con un enorme asador y mesas al aire libre posadas sobre grama, como si estuviéramos en cualquier jardín familiar, con la ventaja de que uno está rodeado de mar, y eso hace que la carne sepa diferente. Es más, si se desea, uno mismo puede prepararse la carne que escoja, los cortes y tipos que elija, así se sentirán como en casa, haciendo la misma parrilla de siempre rodeado de amigos y familia. Es realmente una experiencia inolvidable.

Celebrity tiene actualmente 11 barcos de lujo que navegan en diferentes mares del mundo, con cruceros de todo tipo. No todos tienen los mismos restaurantes, así que es conveniente informarse antes de las opciones para escoger la que más se acomode a las preferencias de cada uno. Créanme, el mar no solo abre el apetito, sino que también se come más sabroso, me consta.