• Caracas (Venezuela)

Viajes

Al instante

Oxford el alma mater que deslumbra a los viajeros

La ciudad brinda muchas alternativas para los comensales | Foto Gina Rodríguez-Prénovost

La ciudad brinda muchas alternativas para los comensales | Foto Gina Rodríguez-Prénovost

Esta antigua ciudad universitaria recibe 7 millones de visitantes al año y genera más de 1 millardo de dólares anuales por turismo, gracias a su historia y riqueza arquitectónica

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Un día en Oxford es sin duda inolvidable. Después de Londres, es una visita obligada. En cualquier época del año, da gusto estar en esta célebre ciudad universitaria.

La mejor manera de llegar, desde la capital británica, es en tren o autobús. Al bajar, de cualquiera de las paradas de estos dos medios de transporte, solo toma entre cinco y diez minutos llegar a pie al centro.

Oxford es sinónimo de historia, cultura y conocimiento y de algún modo esto se refleja en su arquitectura. Los fanáticos de la fotografía pueden darse un banquete. Para aprovechar y visitar los edificios, museos y facultades lo mejor es hacer una visita de un día completo. La mayoría de los museos son gratuitos o de entradas bastante económicas y algunos edificios solo se pueden ver como parte de un tour guiado. Es imprescindible, al llegar a la ciudad, acudir al Centro de Información Turística, en Broad Street, donde le suministrarán toda la información de los eventos del día y hasta de la temporada. La oficina atiende entre las 9:30 am y 5:00 pm.

A caminar. Dependiendo de sus intereses, la visita puede empezar por el Jardín Botánico, la Biblioteca Bodleian, el Teatro Sheldonian o el Mercado Cubierto. No hay reglas. Oxford es una ciudad para caminarla y, sin duda, va a encontrar algo interesante a cada paso como The Great Hall en el Christ Church College, el New College Tree y las bibliotecas del Duque Humpreys y Bodleian, que fueron escenarios de las películas de Harry Potter.

Aunque no existe una fecha exacta de la fundación de la Universidad de Oxford, hay evidencias de enseñanzas desde más o menos 1096. La edificación más vieja es la torre Saxon de St Michael, erigida en 1040, en la Puerta Norte, que recuerda uno de los antiguos accesos de las murallas de la ciudad.

Aunque la mayoría de sus edificios son de una gran belleza arquitectónica, el Christ Church College, levantado en 1524, es uno de los más simbólicos e imperdibles para los visitantes.

Otro “obligatorio” es el Radcliffe Camera, diseñado por James Gibbs y construido entre 1737-1749, un edificio circular, ícono de Oxford, que se impone en medio de una plaza empedrada.

El Teatro Sheldonian es de un diseño inusual concebido por sir Christopher Wren. Se encuentra adyacente a la biblioteca Bodleian y gran parte del año funciona como sala de conciertos.

Los techos de las edificaciones también llaman la atención de los visitantes y son centro de miles de fotografías. Pero los turistas no son los únicos deslumbrados por las panorámicas de los techos: esta perspectiva de Oxford es una herramienta visual muy explotada por directores de cine y televisión. Un dato: en la University Church of St Mary the Virgin, por un precio muy módico, se puede llegar hasta la cima de la escalera y disfrutar una vista de la ciudad de 360 grados.

Para no perdérselos. El Ashmolean es famoso por ser el museo universitario más viejo del mundo. Está ubicado en la esquina de las calles Beaumont y St Giles, y el ingreso es gratuito. Su imponente fachada neoclásica fue parcialmente diseñada por Charles Cockerel, entre 1841-1845. Acoge innumerables antigüedades y piezas de arte de todo el mundo.

Los museos de Historia Natural y el Pitt Rivers se encuentran en Park Roads. El primero alberga una colección superlativa de especímenes de zoología y geología, incluyendo fósiles, animales disecados, esqueletos y geodas. Pero su fama se debe a que exhibe un espécimen de dodo, ave extinta proveniente de las islas Mauricio. Es un edificio de estilo gótico, terminado en 1861 por los arquitectos irlandeses, Newenham Deane y Woodward. Veinte años después, el hijo de Deane agregó el museo Pitt Rivers, famoso por sus maletas victorianas llenas de curiosidades antropológicas de todas partes del mundo, incluyendo una cabeza reducida de Suramérica.

 

Hora de comer. La ciudad brinda muchas alternativas para los comensales. Los cafés son opciones muy populares y un almuerzo puede costar entre 7 y 10 libras. Los pubs, por su parte, tienen un ambiente más cálido y tradicional, y una comida puede estar entre 9 y 12 libras. Para los estudiantes o los de bolsillos limitados, las mejores opciones son el mercado bajo techo y los supermercados como Sainsburys, Tesco and M&S, donde pueden comprar comidas y sándwiches preparados y bebidas, por 5 libras o menos.

Pero si tiene tiempo y presupuesto, la Turf Tavern es el pub que debe visitar. Los cimientos de este local son del siglo XIII y se llega hasta allí por un angosto callejón que está al lado del Puente de los Suspiros (Bridge of Sighs). El exterior del pub es muy concurrido tanto en verano como en invierno.

Una de las actividades que se pueden disfrutar desde febrero a noviembre es el punting: un bote ancho que se puede alquilar en el Magdalena Boat House por unas 22 libras la hora, para un grupo de 5 personas. Y cuando el clima lo permite se puede hacer un picnic a lo largo del río.

Cómo llegar desde Londres

Autobús: Estación Victoria. Sale cada 12-20 minutos. Precio boleto ida: 17 libras. Duración: 1 hora 50 minutos

Tren: Estación Paddington. Cada media hora. Precio boleto ida: 20 libras. Duración. 1 hora. Boletos más económicos si se compran por adelantado. Compras en línea www.nationalrail.co.uk y en www.mytrainticket.co.uk

Para tomar en cuenta

- El clima en Inglaterra es muy temperamental y Oxford no está exento. Incluso en verano se recomienda llevar un paraguas o un impermeable, que se pueden conseguir por una libra esterlina en las tiendas Poundland en Oxford.

- Como gran parte de la ciudad es para peatones, no vale la pena recorrerla en carro, además los estacionamientos son costosos y no se permite acceso a las calles y avenidas principales. Si va en auto, es mejor dejarlo en las afueras y utilizar uno de los servicios de transporte llamados Park&Ride.

Librería sin igual

Una visita ineludible es a la librería Blackwell. Este lugar es una joya en sí misma. Comenzó como una pequeña tienda de 12 metros cuadrados y aunque todavía luce pequeña desde afuera, es una especie de cueva de Aladino donde se encuentran libros sobre todos los temas. La tienda posee dos entradas, se extiende a través de varios pisos y cuenta con un inmenso sótano que se prolonga por varios niveles bajo tierra. Es una curiosidad digna de visitar, aunque se requiere autocontrol para no salir cargado de libros.