• Caracas (Venezuela)

Viajes

Al instante

Madeira un paraíso exuberante

Dirección Regional de Turismo de Madeira

Dirección Regional de Turismo de Madeira

El archipiélago es un destino con innumerables encantos, anclado en medio del océano Atlántico

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Situado a casi 1.000 kilómetros de la costa occidental europea, el archipiélago portugués de Madeira,  es conocido por su vino, sus flores y sus exuberantes paisajes naturales que combinan mar y montaña.

De sus más de veinte islas e islotes solo están habitadas Madeira, donde se encuentra la capital Funchal, y la pequeña Porto Santo, que concentra la mayor parte de la oferta turística de playa. El resto se agrupa en las Islas Desiertas y las Islas Salvajes, y funcionan como escenario de su singular flora y fauna.

El sector turístico es el principal motor de una economía dominada por las pequeñas y medianas empresas y en la que las actividades agrícolas se concentran en productos autóctonos como la banana, las flores y el vino. En concreto, aporta en torno a 24% del PIB y es responsable de 15% del empleo del archipiélago.

 

Un oasis. La situación de Madeira le proporciona un clima amable durante todo el año, pero su relieve y su exposición a los vientos oceánicos originan diferentes microclimas a lo largo del archipiélago que han marcado su flora y su fauna.

Los bosques verdes de laurisilva, patrimonio mundial de la Unesco desde 1999; las orquídeas de la sierra, una especie única en el mundo, los lobos marinos, los delfines y el último refugio atlántico de la llamada foca monje, son algunas de las maravillas del Parque Natural de Madeira, clasificado como reserva biogenética.

La oferta natural se puede disfrutar a través de numerosas rutas de senderismo, excursiones y visitas a miradores desde los que se avistan aves, a los que se suman actividades deportivas como el submarinismo, la escalada, el parapente y los circuitos ciclistas. Muchos visitantes quieren completar esta experiencia con estancias en casas de campo, cabañas o fincas señoriales, lo que ha contribuido al despertar del turismo rural.

 

Playa y fútbol. Mientras que la isla de Madeira no cuenta con playas naturales, Porto Santo puede presumir de una explanada de arena fina y dorada que se extiende a lo largo de nueve kilómetros. Las cualidades terapéuticas del agua que baña su costa, rica en calcio, yodo y magnesio, hacen de él también un destino predilecto para los que buscan recuperarse de la fatiga, el estrés y los problemas ortopédicos.

A este tipo de turismo se une además el gastronómico, comandado por el famoso vino de Madeira, que cuenta con su propia denominación de origen, y por sus fiestas tradicionales.

Pero si hay un nombre propio capaz de atraer a personas a Madeira es el de Cristiano Ronaldo. El futbolista portugués cuenta con un museo en Funchal en el que recopila los numerosos galardones conseguidos a lo largo de su carrera y recibe a sus visitantes con una estatua de bronce de 3,40 metros de altura erigida en el puerto de la ciudad.

El dato

Madeira es un destino formidable durante el Carnaval, la Fiesta de la Flor, en primavera, y muy especialmente en el Réveillon (Año Nuevo). La espectacularidad de los fuegos artificiales de cada fin de año, contemplados por miles de personas desde tierra y desde los cruceros atracados en la bahía de Funchal, convirtieron este evento en el mayor espectáculo pirotécnico del mundo en el Año Nuevo de 2007