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Lucerna expresa la esencia de Suiza

Cisnes en el río Reuss en Lucerna / EFE

Cisnes en el río Reuss en Lucerna / EFE

La ciudad cuenta con lagos, montañas y una vida cultural de excelencia

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Lucerna es mundialmente conocida por el festival de música clásica que tiene lugar cada agosto desde hace 76 años. Pero dicha popularidad y esas 100.0000 personas que compran entradas para asistir a uno de los conciertos del festival, no son el único sustento de una economía basada en gran parte en el turismo.

Por Lucerna pasan anualmente 5 millones de turistas y 1,1 millones se quedan en la ciudad, al menos una noche. Al parecer su tamaño la hace atractiva para vacacionar: es la octava ciudad de Suiza y residen solo 80.000 habitantes, la mitad de ellos viven en el centro.

La región del lago de los Cuatro Cantones, donde está Lucerna, es uno de los lugares que más ilustran el concepto estereotipado sobre Suiza, ya que reúne todos los elementos de una postal: el lago, la montaña, las casitas de madera y las flores en cada balcón.

Las montañas tienen un lugar central, es por ello que el primer tren cremallera de Europa sube hasta el monte Rigi, y el ferrocarril cremallera más rápido del mundo asciende al monte Pilatus. La región acoge también el primer teleférico de cabina rotante del mundo, el Rotair, a 3.000 metros de altitud, que asciende hasta el monte Titlis.

Además, en la zona también se encuentra el Cabrio, el primer teleférico de dos plantas del mundo, la superior al aire libre, que conduce al monte Stanserhorn.

Pero el lago en sí mismo también es lugar de atracción turística, y cuenta con la mayor oferta de navegación interior de Europa.

Hay otro aspecto singular de Lucerna y son las múltiples opciones que ofrece la ciudad.

“Mucha gente que se levanta temprano para ir a la montaña, por la tarde hace compras o visita un museo y por la noche va a un concierto”, asegura Marcel Perren, director de la Oficina de Turismo.

Un ejemplo de ello es que esta ciudad es el tercer lugar en el mundo donde más relojes se compran, luego de Hong Kong y París.