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El Hato Piñero continúa siendo refugio de fauna

Instalados tratando de ver babos, galápagos, garzón soldado, pájaro vaco. Hablamos pasito  / Pisapasito

Instalados tratando de ver babos, galápagos, garzón soldado, pájaro vaco. Hablamos pasito / Pisapasito

Todos temimos que se perdiera el Hato Piñero en manos del Estado. No ocurrió. Siguen los trabajadores, las cocineras, los guías y los llaneros. Se respetó la prohibición de cazar. Es el único sitio en el país donde se ve el paují. Se han contado hasta 31 jaguares que viven contentos y protegidos. El campamento está precioso y la comida es suculenta

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Una historia de pertenencia

El Hato Piñero –en el estado Cojedes cerca de El Baúl– fue propiedad de la familia Branger desde 1951. Mientras don Antonio Julio Branger estuvo vivo, nadie se atrevió a dudar, intimidar o invadir. Su muerte en el año 2004 cambió radicalmente la situación. Primero la Gobernación de Cojedes pretendió expropiar. Se probó la posesión. El Estado empezó a presionar con visitas, permisos, regulaciones. La familia estaba dividida sobre vender o luchar. Finalmente el Estado compró las 75.000 hectáreas en 2010. Tuvieron la sensatez de conservar el personal y mantener la prohibición de cazar.

Estuvimos los primeros días de junio. Fue una dicha conseguir a María, Mercedes y Soraya en la cocina. Las mismas que nos habían preparado exquisitos granos, sopitas de verdura, dulce de lechosa y casquitos de guayaba cuando fuimos hace 15 y 10 años. También continúa Arelys junto a Clara atendiendo las mesas y arreglando las habitaciones. El campamento está lindísimo, aunque lamentamos que cortaran los árboles de mango en la entrada. Eran señoriales. Pero las raíces tapaban las tuberías.

Luis Ernesto Calderón es el hijo de Mercedes –una de las cocineras– nacido y criado en Piñero y ahijado de don Antonio. Fue nombrado coordinador. “Lo pensé mucho antes de aceptar, pero el corazón me decía: ‘Sí, sí, sí. Tengo que proteger el legado de don Antonio”. Y la verdad es que todos llevan sus instrucciones en la sangre. Aman esa tierra que tanto cuidó y defendió don Antonio.

“Cuando me dijo que íbamos a vivir del turismo yo ni sabía qué era eso”, cuenta Gertrudis, el gran guía llanero de Piñero, con quien tanto recorrí estas tierras buscando un tigre. Sufre con la sequía porque teme que los animalitos se vayan buscando agua y los maten en los hatos vecinos. Es el único sitio en el país donde podemos ver el paují, con su pico amarillo chillón y sus crespos en la cabeza. Hay uno que se quedó junto a la casa de los Branger y canta desde el amanecer. Se han contado 31 jaguares. Son esquivos, pero a veces te dan la sorpresa, aparecen y modelan. Esta vez sólo vimos sus huellas y escuchamos varios rugidos.

 

Ver fauna en libertad. Al Hato Piñero se viene a ver fauna feliz en libertad. Animalitos en su hábitat. David Ascanio es el gran guía de observación de aves de este país. Uno de los pocos que se ha quedado. A fin de año una editorial inglesa publicará su libro con 1.490 aves de Venezuela, su ilustración, ubicación y descripción. Lo harán en inglés y a las dos años será que salga en español.

“Me quedé trabajando en Piñero porque tenemos que proteger este hato. Su prestigio es conocido en el mundo entero. Somos referencia como refugio de fauna. Se ven especies que no hay en ningún otro lugar del mundo. Los trabajadores lo saben, lo respetan y se sienten orgullosos”, explica David con sus binoculares, la cámara y un peculiar iPod con sonidos de fauna. Venir a Piñero con David Ascanio es conmovedor. Comparte las historias de cada pajarito, se sabe los sonidos de todas las aves, los reconoce y los explica con pasión. El plan aquí es levantarse al amanecer, desayunar a las 5:30 am, salir en los camiones a ver fauna, almorzar a las 12:00 m, dormir siesta y salir de nuevo en la tarde a ver más fauna hasta la hora de la cena que puede ser a las 8:00 pm. Son travesías de contacto con la naturaleza, en silencio, felices, relajadas, sin afán, de orgullo. Recomiendo muchísimo unos días en Piñero. Reserven con David Ascanio para que sea su guía ejemplar.

 

Datos vitales

 

Hato Piñero

Dirección: Carreterra Nacional vía El Baúl. Hay señalización. Al entrar son 22 km hasta el campamento

David Ascanio

Teléfono: (0212) 242 4949

Correo: contacto@abtbirds.com

Web: www.abtbirds.com

Ascanio Birding tours

Tarifa: Bs 2.500 p/p en hab doble con comidas y paseos. Bs 3.500 hab sencilla

Estación Biológica. Hab múltiples con literas y sin aire acondicionado Bs 1.850 p/p