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Everglades: el hogar de los cocodrilos

Everglades: el hogar de los cocodrilos / Foto: Pixabay

Everglades: el hogar de los cocodrilos / Foto: Pixabay

En el parque nacional de Florida se pueden ver los intimidantes reptiles a poca distancia y sin rejas de por medio. Es una excursión para sumergirse en la naturaleza a menos de una hora de Miami

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Tan cerca pero tan lejos. Basta rodar 40 minutos por la ruta 41 para pasar del Dolphin Mall, un emblema del consumo en Miami, a la entrada del Parque Nacional Everglades, un silencioso paraíso natural donde habitan desde ranas hasta panteras, pasando por los característicos cocodrilos. Todos sueltos, sin rejas.

Hasta donde la vista alcanza, no hay nada, salvo vegetación. Ésa es, al menos, la primera impresión. Aparecen enseguida una diversidad de pájaros, reptiles, tortugas gigantes. El parque alberga 68 tipos de animales en extinción. Aquí se habla del sawgrass, pero no se refieren al outlet de compras. Es el nombre que llevan los juncos y que pueblan este ecosistema que cubre casi la totalidad de la punta sur de La Florida. Durante miles de años ocupó la mitad del estado. Pero el desarrollo lo fue arrinconando hasta convertirse en parque nacional, al que se accede por alguna de sus entradas: la principal, en Homestead; la más cercana a Miami, Shark Valley, o la del golfo, Everglades City.

Un cartel sobre la ruta 41 anuncia la llegada al parque, que ocupa 6.070 km2. En la entrada un autobús con forma de tranvía (20 dólares cada adulto y 13 por cada menor) ofrece un paseo de 2 horas que recorre el sendero asfaltado de 21 km de largo. Lo mejor es hacer el recorrido en bicicleta, para detenerse cuando uno quiere y obtener encuentros cercanos con los cocodrilos.

En el autobús. El Parque Nacional Everglades es el tercero de Estados Unidos en tamaño y el primero en diversidad biológica. A ambos costados del camino hay cada tanto, aligátores. No son cocodrilos, explica la guía, si bien son de la misma familia. Los aligatores son de agua dulce, de color casi negro, y cuando cierran la boca apenas se le ven unos pocos dientes. Los cocodrilos, en cambio, son de agua salada, de color verde, y se le ven todos sus dientes aún con la boca cerrada. A veces algunos se asoman a la orilla de la calle, y hay que sortearlos con precaución y distancia prudencial.

Hay cuatro pequeños lagos. Son artificiales y es de donde se extrajo la tierra caliza para hacer la calle por la cual circula el autobús-tranvía.

Pocos árboles, juncos, terreno chato, verdeamarillento. Los Everglades no son un pantano. Lo llaman un grassy river, o río de pasto. En la temporada húmeda, el agua llega al sendero.

Ver de cerca. El tranvía para en  la torre de observación. En 1940 fue construida por una compañía petrolera, pero el líquido extraído era impuro y en aquella época no existía la maquinaria necesaria para tratarlo. La empresa desistió e intentó vender esta tierra. Entonces la donaron al gobierno y así se creó el parque, que luego completó el camino de vuelta hacia la entrada, armando este extenso recorrido.

A poca distancia de donde los humanos dejan sus bicicletas para subir a la torre, seis aligatores toman sol. Su cuerpo no es capaz de producir calor, por eso se los ve en las orillas del canal que corre al costado del sendero. Pareciera que duermen pero no hay que confiarse.

Es posible desenfundar la cámara y acercarse sigilosamente al grupo de reptiles. La guía explica que estos animales no son por naturaleza violentos y que, desde que el parque existe en 1947, no se han reportado muertos por ataques.

Los pájaros son otros protagonistas del tour. A medida que el trencito va parando, la guía apunta especies como el Martín Pescador, la garza azul, ibis blanco, águila de hombro rojo. También hay serpientes y panteras.

Para tomar en cuenta

- Hay dos temporadas en los Everglades, la seca y la húmeda. La seca dura desde noviembre hasta mayo. Es cálida pero no calurosa y con bajos niveles de agua, lo cual atrae a una enorme variedad de pájaros migratorios y sus predadores. En junio, julio y agosto es la peor época para visitarlo: la temperatura ronda los 40 grados y no se alcanza a ver la variada vida silvestre.

- El parque abre los 365 días del año, y si bien el centro de informes abre de 8:30am a 6:00pm, se puede ingresar a toda hora. La entrada son 10 dólares por auto o familia. 5 ciclistas o caminantes, el ticket es válido por una semana para cualquiera de los ingresos al parque.