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Alaska entre blancos y azules

El Portage Glacier es el más imponente glaciar de todo el lago | Foto Pixabay/Freeimages

El Portage Glacier es el más imponente glaciar de todo el lago | Foto Pixabay/Freeimages

La mayoría de los turistas, en especial de Latinoamérica, no puede conciliar el sueño: uno lo corrobora cuando el sol se cuela por las cortinas

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Anchorage, la ciudad sureña de Alaska, no se ha dejado apabullar por la vida citadina de otras latitudes. El paisaje montañoso se impone ante calles ordenadas y pocos autos.

La ciudad alberga 40% de la población de todo el estado y aun así no rebasa los 350.000 habitantes. La vida allí es semiprovinciana.

En mayo, Alaska tiene una noche corta, uno puede salir a las 11:00 pm con luz, pero eso no impide la vida “nocturna”. El lugar posee un ambiente agradable; sus bares son apacibles, como Hunpy's Alehouse, concurrido por gente cordial, comida de mar exquisita y música en vivo, en especial rock y pop de los noventa.

Si es trasnochador, no le será fácil adaptarse a la idea de una noche con luz, en primavera el sol osa ocultarse pasada la medianoche en su totalidad y solo lo hace unas cinco horas. Las calles vacías y el reloj son los únicos referentes que hay para saber a qué hora hay que ir a la cama.

La mayoría de los turistas, en especial de Latinoamérica, no puede conciliar el sueño: uno lo corrobora cuando el sol se cuela por las cortinas.

Afuera de la gran ciudad. Las opciones de paseo fuera de Anchorage son: desde vuelos en aeroplanos, cruceros para ver glaciares y caminatas en los mismos, rafting en el río Kenai y encuentros con osos pardos o grizzlies (se calcula que hay 250 viviendo de manera silvestre en torno a Anchorage) y animales salvajes como alces y lobos en los parques nacionales Russian Jack Springs Park y el Anchorage Coastal Wildlife Refuge.

Los recorridos turísticos más atractivos en primavera suelen ser a los glaciares e inician desde el Museo de Anchorage o desde varios hoteles. El camino más corto hacia los diferentes destinos puede ser de dos horas en carretera y el más largo, rumbo a la fría y deshabitada zona norte, de un día entero por la misma vía.

Hay uno de ocho horas en total, por carretera y ferry, en los límites del sur. Las impactantes montañas nevadas, conjunto conocido como Chugach Mountains, siempre acompañan a los visitantes en carretera, además de lagos transparentes, águilas de cola blanca, un sol luminoso; pinos, pequeñas avalanchas de nieve que, con el derretimiento, llenan de blanco un camino de árboles que sortean cabras de montaña que se asoman detrás del Alaska Railroad, un tren que cruza hacia el oeste.

La ruta termina hasta topar con la montaña Maynard, una mole de hielo de 1.500 metros de altura que habría que rodear o escalar si no fuera por un túnel que la atraviesa, el Anton Anderson Memorial, creado en la Segunda Guerra Mundial para llegar a Whittier.

Frente a la nada, se aborda un crucero que se adentra una hora hacia la zona de glaciares en el lago Portage. A solo 300 metros de esos temibles muros de hielo, es imposible no percibir la magia que los esquimales otorgaron a la naturaleza. Entre cascadas de agua pura, las aves asoman y revolotean por millares, con su trino hablan y la naturaleza responde, un silbido que hace armonía con el viento. Y entonces las focas aparecen.

Luego de un difícil invierno, las focas coexisten en pequeños grupos, las hay de todos tamaños; la mayoría toma el sol, pero otras, las más jóvenes, nadan entre bloques de hielo que las mantienen al flote. Juguetean.

El Portage Glacier es el más imponente glaciar de todo el lago. Sus 9.000 metros ofrecen una vista irrepetible. El color azul en el hielo es un efecto visual. La luz blanca se descompone en varias longitudes, el hielo comprimido de los glaciares quita la onda roja, por lo que privilegia la azul. Pero los tecnicismos están de más; la mayoría se quita los lentes y deja las cámaras fotográficas a un lado.

Datos útiles

Para comer:

-Simon & Seafort's es quizá el mejor de la ciudad. Ha ganado premios internacionales.

-También está el Chair-broiled Wild Alaska Salmon.

Tours:

-Salmon Berry Tours. Visitas guiadas diarias a los glaciares y vida salvaje. Cuentan con servicio en español. Recorrido: desde 200 dólares.

-Kenai Fjords Tours. Para admirar la vida salvaje; también tienen cruceros. Web: kenaifjords.com. Recorrido: desde 200 dólares.

Hospedaje:

-Sheraton Anchorage. Con una vista espectacular, el hotel conserva la austeridad de la ciudad, privilegiando ambientes y espacios.

Clima:

-La mejor temporada para viajar es primavera y verano. Entre junio y agosto la temperatura alcanza los 35º C.