Lejos de cualquier sitio, sólo accesible por aire y mar, con servicios escasos y habitada por unos pocos pescadores, la isla recibe cada vez más visitas en temporadas altas. Los motores de cuatro tiempos y el combustible a locha permiten que las lanchas lleguen rapidito. Les cuento cómo fue la Semana Santa en Punta Delgada