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Errores más comunes que afectan la piel

Uno de los erros más comunes es no usar protector solar |Foto: EPV

Uno de los erros más comunes es no usar protector solar |Foto: EPV

75% del envejecimiento es causado por factores externos: tabaco, alcohol, sol, comida basura, malos hábitos

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La genética es responsable del envejecimiento de la piel solo en 25%, mientras que otros factores externos: tabaco, alcohol, sol, comida basura, malos hábitos; influyen en 75% restante, reseñó EPV.

1- No utilizar protección solar todo el año

El problema. Pensar que estar más morena es sinónimo de estar más guapa es un error, asegura la Dra. Paloma Cornejo, jefa de la Unidad de Dermatología del IML, en Madrid.

 “Generaciones anteriores a la actual han sufrido los estragos del sol por la moda de estar bronceadas a toda costa, sin ningún tipo de protección. Esa generación es la que ahora tiene la piel tan envejecida que parece más mayor, con lentigos, arrugas en rostro, escote y extremidades e incluso con algún carcinoma incipiente”, aseguró la experta.

La solución.  Usar protección solar a diario y en cualquier momento del año, incluso cuando está nublado es lo correcto.

“Ya hay cremas hidratantes y maquillajes con factor de protección solar alto. Un SPF 20 para una piel mediterránea sería suficiente como protección diaria los meses de menor radiación solar, y en temporadas soleadas debe escoger un SPF 50 +”, aconsejó el Dr. Jaén.

Además, aconsejó utilizar sticks 50 + en las zonas más vulnerables: contorno de ojos, nariz, frente, pómulos, orejas, dorso de las manos y escote; así como protectores solares para el cabello: spray, loción, aceite o mascarilla; resistentes al agua y el sudor.

2- No utilizar la crema adecuada

El problema. Lo más importante para cuidar la piel es elegir la hidratante que mejor le va. Cada edad y tipo de piel requieren un excipiente diferente, por tanto las cremas muchas veces no se pueden compartir. Ni con nuestros familiares.

La solución. Los expertos recomiendan realizarse un análisis dermocosmético una vez al año para acertar la compra cosmética.

Averiguar los hábitos cosméticos y estilo de vida: alimentación, horas de sol, horas de sueño, consumo de tabaco, etc;  así como una exploración de la piel con sofisticadas herramientas: Cutometer, Sebumeter, Corneometer, Ecografía Cutánea y Microscopia Confocal; que miden la elasticidad, la grasa y la hidratación cutáneas, pueden ser muy útiles, explicó la dermatóloga Natalia Jiménez

A partir de este diagnóstico, puede saber cuáles son sus puntos débiles: arrugas, manchas, flacidez, falta de volumen y/o densidad, y aspecto cansado;  para acertar con las cremas que debe usar o evitar.

3- No utilizar contorno de ojos hasta los 30 años

El problema. La piel que rodea los ojos está cubierta por la piel más fina de todo el cuerpo, es especialmente delicada, frágil e irritable, tiene tendencia a la deshidratación y escasez de glándulas sebáceas, y sufre agresiones constantemente, sol, viento, contracciones musculares. Además, sufre microcirculación perezosa y acumulación de toxinas. Todo esto da lugar a la aparición de las patas de gallo, las ojeras y las bolsas, y la flacidez de los párpados.

La solución. Utilizar un cosmético específico que se adapte precisamente a las peculiares características de esta zona tan frágil.

 “El contorno de ojos hidrata, descongestiona y estimula la síntesis de colágeno y elastina, sustancias fundamentales para la firmeza cutánea, en una piel tan delgada y expuesta a tantas agresiones (parpadeo, retención de líquidos, exposición al frío y el viento). Conviene usarlo a partir de los 30 años y aplicar un contorno de ojos de día y otro de noche”, recomendó la Dra. Cornejo.

4- No hidratar la piel grasa

El problema. “Las mujeres de piel mixta o grasa evitan utilizar cremas e incluso filtros solares, por miedo a los granitos. Sin embargo, aunque es obvio que a la piel grasa le sobra grasa, muchas veces está deshidratada”, aseguró la Dra. Cornejo.

Es cierto que los rostros con la piel grasa o mixta tienen mayor producción de sebo y esto hace que su manto hidrolipídico sea más eficaz a la hora de combatir la deshidratación, pero este no siempre es suficiente, sobre todo a medida que envejecen o que las condiciones externas no son favorables, ambiente muy seco, calefacción, aire acondicionado, viento frío.

La solución. Hay que utilizar hidratante también, pero optando por fórmulas “oil free” o libres de aceites, no comedogénicas ni oclusivas, texturas en gel, fluidas y fórmulas con activos matificantes que ayudan a controlar los brillos.

“Las pieles grasas deben apostar por ingredientes como la niacinamida, vitamina B3, el ácido retinoico y los retinoides, además de  los alfahidroxiácidos, ácido glicólico y salicílico, que regulan la grasa y afinan los poros”, afirmó la Dra. Jiménez.

5- No desmaquillarse antes de dormir

El problema. “No desmaquillarse a diario la piel, mañana y noche, hace que a la larga se dilaten los poros y sean más visibles, acumulen toxinas, creen edemas (responsables de muchas manchas), tengan menos hidratación, salgan arrugas y nuestras células tengan más dificultad para regenerarse”, dijo la esteticista Natalia de la Vega.

En definitiva, la piel envejece prematuramente. Además, está comprobado que en la madrugada la piel trabaja al máximo, se encuentra relajada, digiere mucho mejor los ingredientes que se le aporta y se emplea a conciencia para favorecer la renovación celular.

La solución. Para no sucumbir a la pereza puede recurrir a las toallitas desmaquillantes y al agua micelar, aunque no es aconsejable utilizar estas medidas a diario, ya que no limpian en profundidad. Lo ideal es que utilice una limpiadora y un tónico mañana y noche, y que se exfolies la piel una vez a la semana para eliminar todas las células muertas y toxinas, recuperando así la luminosidad en el rostro.