• Caracas (Venezuela)

Valentina Issa Castrillo

Al instante

Lo que les permita dormir

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Es una práctica humana común la de “racionalizar” la realidad justificando atrocidades y exabruptos que desmontan de un plumazo aquello en lo que creemos y que hemos defendido a ultranza por mucho tiempo. Es el caso de los justificadores de oficio que el gobierno se fabrica para defender lo indefendible y darle un poco de paz a los izquierdosos desilusionados que aún no se atreven a reconocer que su mito se desploma, que lo que son no existe, que lo que defienden ha sido prostituido a cambio de miles de millones de dólares que reposan en las cuentas personales de ocupantes y enchufados.

Se trata de las excusas y constructos que les permiten a algunos medio conciliar el sueño cuando se dan cuenta de que han estado admirando y apoyando delincuentes, ideologías de saliva, y hombres y mujeres de muy poca solidez moral. Como cuando una dirigente de lo que queda del partido comunista venezolano justifica la eliminación del cupo electrónico de $300 para hacer compras por Internet en el extranjero, y del de migajas para viajeros, alegando que el país necesita ese ahorro de 2 millardos de dólares (cuando se deben casi 30 millardos) porque los precios del petróleo han bajado, y que esa plata no es para “comprar iPods”. Quizás si se repite eso 20 veces frente al espejo todos los días, termine pasando el tragote amargo de este mal en peor que avanza cada vez que pestañeamos.

Venezuela está al borde de la insolvencia por motivos achacables única y exclusivamente al gobierno de Chávez y sus sucesores. Y su respuesta es pelearse solos con Obama, y fregar a todo el que tenga alguna aspiración y posibilidad de salir del país y produzca con su trabajo la golpeada moneda de curso legal. Y se acompaña con tácticas dilatorias y de huida hacia delante como la advertencia de que los supuesto perpetradores de la “guerra económica” desaparecerán productos intencionalmente para generar caos; y con amenazas de citaciones y fiscalizaciones a los que pidieron dólares para importar productos el año pasado.

Los productos desaparecen porque ustedes son incapaces de proveerlos, señor. La gente se muere de hipertensión porque no consigue sus medicinas para tratarla por culpa de ustedes, solo de ustedes. De nadie más.

Ya tienen cantidades de dinero monumentales capaces de saldar la deuda del país en sus cuentas personales y bienes de lujo en el exterior, ¿Qué más pretenden exprimirle a Venezuela? Váyanse todos ya.

Y a los izquierdosos que racionalizan la realidad les digo que esa espinita nunca los dejará dormir por completo. Las inconsistencias no van a dejar de atormentarlos jamás. Para dormir tendrán que recurrir al Lexotanil®, si es que lo consiguen.