• Caracas (Venezuela)

Valentín Arenas Amigó

Al instante

La experiencia mira con telescopio

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En el año 1998 cuando el teniente fallecido estaba aún en campaña electoral, este articulista –que escribía entonces en El Universal– anticipó, por haber sido víctima de la revuelta castrista, lo que después sucedió en Venezuela. Algunos párrafos de estos artículos hablan por sí solos. Los transcribimos.

“La desesperación que existe en la actualidad conduce a aceptar, resignado, soluciones extremistas. Que venga lo que sea con tal de que esto cambie. La desesperación es mala consejera. Sustituir las instituciones por caudillos tiene demasiado riesgo. Las instituciones pueden mejorarse y a los autócratas hay que sacarlos del poder en medio de una tragedia nacional” (El Universal, 15-04-98).

“Cuando se observa este doble discurso, reiterado, salta a la mente la semejanza entre el golpista y Fidel Castro. El golpista ofrece una constituyente, Castro ofreció elecciones libres en seis meses que todavía el pueblo está esperando. El golpista manipula y se nutre de resentimiento social. Lo mismo hizo Castro enfrentando pobres y ricos, blancos y negros, padres e hijos. Tantas coincidencias, ¿serán pura casualidad? ¿No existirá una estrecha relación entre ambos personajes? (El Universal 01-09-98).

“La mayor sorpresa es ver a la burguesía venezolana cortejando al golpista. Los hombres de empresa son muy hábiles para hacer negocios, pero torpes cuando incursionan en el área política. Aunque tal vez sea una ‘estrategia’ para no hacerle desaire a quien puede, acaso algún día, tener poder. La relación poder-beneficio está metida muy dentro del hombre de negocios. No quiere, en el fondo, que el golpista llegue… pero y si llega… es mejor estar bien con él. Esta actitud no defiende el interés nacional, sino el interés mercantil de quienes la asumen por error y así, en medio de una nebulosa, planifica el asalto al sistema democrático con un peligroso discurso que combina resentimiento social y demagogia” (El Universal, 02-07-98).

“Aquel sector de la población que está pensando que el candidato y quienes lo rodean van a terminar como por arte de magia con la tan dañina corrupción, deben bajarse de esa nube. Quienes rodean a este candidato están ansiosos de sentarse al banquete burocrático, y los gobiernos autoritarios al suprimir todo control pueden asaltar el Tesoro Público con absoluta impunidad. Sin Contraloría, sin Fiscalía, sin Congreso, sin tribunales” (“Chávez y la gobernabilidad del país”, El Universal, 30-10-98).

“La consecuencia de una Asamblea controlada que es a lo que aspira y por lo que trabaja desesperadamente el presidente al extremo de hacer renunciar a sus cargos a ministros, congresantes y militares, será equivalente a constitucionalizar la concentración de los poderes y extenderlos en el tiempo, instalándonos a todos los venezolanos, por obra y gracia de la Asamblea, en una autocracia con rango constitucional. No sabemos si puede existir algo más grave. Una autocracia consagrada por la Constitución y respaldada por las Fuerzas Armadas, si la respaldara, afectará seriamente el desarrollo futuro de Venezuela y la felicidad de nuestros hijos. Las masas y el pueblo comprobarán, entonces, que el líder no necesita ya para nada de ellos, hágalo bien o mal” (El Universal 11-06-99).

 

*Profesor de Instituciones Políticas de la UCAB

alenri@gmail.com