• Caracas (Venezuela)

Valentín Arenas Amigó

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Jose Martí le habla a Venezuela

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Los libertadores y fundadores de pueblo se inspiran en el amor a sus conciudadanos, lo que explica la entrega total incluido el sacrificio de sus vidas por la patria. Los esclavizadores y destructores de pueblos se inspiran en el odio y el resentimiento social, pues la meta es someterlos y por eso en los momentos difíciles huyen. Simón Bolívar y José Martí están entre los primeros.

El pasado 19 de mayo fue fecha aniversaria de la muerte de Martí (1895) que sin ser un militar dio la vida en el campo de batalla por su patria. Vale la pena recordar algunos de sus pensamientos que parecieran escritos para la actual situación que vive Venezuela. Los fundadores de pueblos no mueren sino que viven y escribieron para siempre.

“Deme Venezuela en qué servirla que en mí tiene un hijo”. “Cuentan que un día llegó a Caracas un viajero y no preguntó dónde se dormía o dónde se comía sino dónde estaba la tumba de Bolívar para visitarla” (el viajero era él).

“Todo hombre es la semilla de un déspota; no bien le cae un átomo de poder, ya le parece que tiene al lado el águila de Júpiter, y que es suya la totalidad de los orbes”.

“Yo no creo que en aquello que a todos interesa y es propiedad de todos, debe intentar prevalecer, ni en lo público ni en lo privado siquiera, la opinión de un solo hombre”.

“La verdad en cosas de revolución, se ve después de hecha”.

“Los que te tienen, ¡oh libertad! No te conocen. Los que no te tienen no deben hablar de ti, sino conquistarte”.

“Ni de la rienda de su caballo debe desasirse el buen jinete, ni de sus derechos el hombre libre. Es cierto que es más cómodo ser dirigido que dirigirse, pero es también más peligroso”.

“La patria es dicha de todos, y dolor de todos, cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie”.

“Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen”. “Los odiadores debieran ser declarados traidores a la república. El odio no construye”. 

“Yo quiero que la ley primera de la república sea el respeto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.

“Esta es la guerra legítima, la última acaso esencial y definitiva que han de librar los hombres: la guerra contra el odio”.

“Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen”.

“Asesino alevoso es el que, so pretexto de dirigir a las generaciones nuevas  les predica antes que la dulce plática del amor el evangelio bárbaro del odio”.

“La política es el arte de combinar, para el bienestar creciente interior, los factores diversos u opuestos de un país”.

“No es rico el pueblo donde  hay algunos hombres ricos, sino aquel donde cada uno tiene un poco de riqueza. En economía política y buen gobierno, distribuir es hacer venturosos”.

“Donde los hombres no tienen un seguro modo honesto de ganarse el pan, no hay esperanzas de que se afinen las libertades públicas”.

“En plegar y moldear está el arte político. Solo en las ideas esenciales de dignidad y libertad se debe ser espinudo, como un erizo, y recto, como un pino”.  

“En un pueblo donde el sufragio es el origen de la ley, la revolución está  en el sufragio”.

“Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se revelan con fuerza terrible contra los que le roban a sus pueblos su libertad que es robarle su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana”.

“Una revolución es necesaria  todavía: la que no haga presidente a su caudillo, la revolución contra las revoluciones: el levantamiento de todos los hombres pacíficos, una vez soldados, para que ni ellos ni nadie vuelvan a serlo jamás”.  

“La libertad que cuesta muy cara y es necesario o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla  por su precio”.

“La Libertad no es una bandera a cuya sombra los vencedores devoran a los vencidos y los abruman con su incansable rencor: la libertad es una loca robusta que tiene un padre, el más dulce de los padres, el amor, y una madre, la más rica de las madres, la paz”.