• Caracas (Venezuela)

Valentín Arenas Amigó

Al instante

Carencia versus propaganda

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Cuando el ciudadano mira hacia el país ve un espectáculo que se repite en todos los estados. Se trata de la lucha permanente entre la carencia de todo lo que se necesita y la propaganda que hace el régimen para intentar suplir esa carencia. Las cadenas de radio y televisión forman parte de esa propaganda, pero no tienen éxito. Las carencias que afectan a los ciudadanos son múltiples. Veamos esto.

No hay seguridad para la vida del venezolano porque son muchos los que pierden la vida cada semana. Con propaganda esto no se resuelve. No hay suficiente producción de alimentos y por eso las colas están por todas partes. Esta escasez tan aguda con propaganda no se soluciona. Tampoco hay las medicinas que tanto necesitan los enfermos para curarse y los médicos para salvar vidas. Haciendo propaganda esto no se resuelve. No hay futuro para la juventud y por eso tantos jóvenes se han ido de Venezuela. La propaganda no puede ocultar esta realidad. No hay dólares para importar las medicinas que faltan y esta carencia afecta a todos los venezolanos por igual porque pone en peligro sus vidas. Haciendo propaganda esta carencia vital no se supera. Imposible.

No hay empresas prósperas que requieran mayor personal para trabajar y la propaganda no genera empleo. La empresa Polar no tiene los dólares que necesita para adquirir las materias primas que hacen posible producir alimentos. ¿Cómo hace? ¿Quién paga las consecuencias de esta falta de producción? El pueblo venezolano.

 

Mintiendo no se hace patria. Que el régimen trate de confundir al venezolano utilizando un lenguaje falso para engañarlo se entiende porque quienes viven de la mentira le temen a la verdad.

Mentira es llamar a cumplir la Constitución cuando son ellos los primeros que la violan. Mentira es llamarle TSJ al más alto tribunal de la República cuando lo que funciona ahora en el mismo local es una “oficina” que tiene ubicada allí el Ejecutivo para hacer la justicia que le conviene. Mentira es llamarle Fiscalía al local donde antes estaba instalado este poder estatal cuando ahora lo que hay allí es un empleado del presidente que acusa a cualquier venezolano que el Ejecutivo quiera sacar del accionar público. Mentira es llamarle Defensoría a la oficina montada allí para defender al ciudadano de los derechos que le garantiza la Constitución. Mentira es llamar Asamblea Legislativa a un Poder del Estado que aprueba leyes, pero después el mismo Ejecutivo no las cumple y llama también a no cumplirlas a los ciudadanos. Cuando la Asamblea tiene mayoría de diputados oficialistas entonces sus leyes sí obligan a todos, pero si la mayoría es de la oposición entonces no obliga. Mintiendo no se hace patria, se destruye la patria.

alenri@gmail.com