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Un soltero codiciado

Juan Pablo Galavis

Juan Pablo Galavis

Deportista, papá, empresario y asesor mediático, el venezolano Juan Pablo Galavis es el nuevo galán elegido para buscar esposa en la 18˚ temporada del reality show estadounidense The Bachelor. Desde Miami cuenta cómo planea conservar el acervo beisbolero nacional, qué tiene en común con Chino y Nacho y qué atributos espera conseguir en su próxima pareja

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–What’s your name?

–Juan Pablo.

–JuonPab… JuonPablouh.

–Say “who” (ju).

–Who.

–JUAN.

–Juaahn…

–Juan Pablo. And this is a Toronto. It’s a little chocolate.

El exfutbolista Juan Pablo Galavis se bajó de la limosina en el primer episodio de The Bachelorette y le enseñó a la soltera Desiree Hartsock a pronunciar su nombre. Era un pretendiente más entre 25, pero su carisma fue suficiente para destacarse. A diferencia de The Bachelor –el programa en el que un soltero se da bomba para entregar unas pocas rosas entre un harén babeado por él, para escoger pareja– cuando es una chica la que puede elegir entre 25 hombres, el resquemor feminista tiende a decrecer en proporción. Y si uno de los galanes le regala un Toronto a la soltera y le organiza una caimanera en dos segundos para cortejarla, es previsible que –más allá de convertirse en un placer culposo– aquello haya que verlo de cualquier modo.

Los productores de la cadena ABC no sabrán de Torontos ni de caimaneras, pero aunque Hartsock despachó a Galavis en el sexto episodio de The Bachelorette, estaba claro que el “daño” platónico entre las espectadoras estaba hecho. “Nunca un concursante con tan poco tiempo en pantalla había causado una impresión tan fuerte”, comentó al aire el conductor del show. Catire de ojos verdes, atleta, guapachoso, papá soltero, inscrito en el programa por insistencia de una amiga y con un acento “soooo sexy” –según sus fans en Youtube– Galavis es el primer latinoamericano en las 18 temporadas del programa en ser nombrado el nuevo bachelor, aunque más de uno se rascó la cabeza cuando un vocero se ufanó en The Hollywood Reporter de que Galavis era el primer soltero “no caucásico” del reality. Fenotipos al margen, el venezolano es quien ahora repartirá las rosas.

Balón en juego

No hay manera de que suelte prenda sobre el programa. Su contrato lo amordaza. “Hablamos de lo que tú quieras, pero de eso no”, advierte. Hijo de padres venezolanos, nació en Ithaca (Nueva York) en 1981. Su familia regresó al país cuando Juan Pablo tenía 2 años de edad y así creció en Barquisimeto. Allí empezó a jugar fútbol desde los 4 años, y a los 16 años fue becado por el Roberts Wesleyan College de Nueva York para jugar en su equipo mientras cursaba Administración de Negocios. Al graduarse, el deporte en Venezuela lo reclamó y goleó para equipos como el Caracas FC, UD Marítimo, Italchacao, Monagas Sport Club, Aragua FC y Guaros de Lara FC. Su fisonomía lo llevó a actuar en comerciales. Su afición por el hip-hop, a pinchar discos con el DJ Carlos Ram en una discoteca de La Castellana. Poco tiempo después tuvo su propio programa radial, Planet Jamz, con su amigo DJ K12.

Fue así como creó una red propia de contactos en la industria musical. En Miami se inició en el negocio de tarjetas prepagadas para descargar contenido multimedia. Fue él quien logró introducir el tema de “Niña Bonita”, de Chino y Nacho, en las emisoras de Florida, y así también ha promovido al grupo Treo, L’Squadron, Obie Bermúdez, Jerry Rivera y Servando y Florentino, entre otros. “Si quieres entrarle a este mercado, yo te puedo decir qué puertas tocar”, explica. También trabaja con atletas como el basquetbolista Greivis Vásquez, el boxeador Jorge Linares, el futbolista colombiano Radamel Falcao y José Manuel Pinto, arquero suplente del Barça.

Su mudanza en 2008 para jugar en el Miami FC cambió las cosas. Cuando su novia de entonces quedó embarazada, decidió que era momento de dejar el fútbol. “Aparte de que me estaba lesionando más, un técnico amigo me comentó que había logrado conocer a su chamo a los cuatro meses de nacido y eso me impactó. Yo quería estar con mi hija”. Camila nació en 2009. “Me encanta estar con ella, escucharla, verla sonreír. Me dice ‘papi’ y me derrito”. Su niña, hoy de 4 años, no lo vio en The Bachelorette. “Tampoco va a ver The Bachelor”, sentencia. “¿Para qué? Ella a mí no me ha conocido novia como tal. La única que tuve después de su mamá era una ‘amiga de papi’ y jamás me vio dándole un beso en la boca. Si llego a casarme más adelante, le explicaré”.

Princesas y jonrones

Quien quiera un collage elocuente de la vida de Galavis debe asomarse a sus perfiles en Twitter e Instagram. Ahí relata, en inglés y español, si vio Mi pequeño pony, con quién necesita hablar –“Call me (llámame) @greivisvasquez”– y confiesa que en su pubertad bailaba las coreografías de los Backstreet Boys. Publica fotos entre amigos con Omar Vizquel y Jerry Rivera, autorretratos en estadios, agradecimientos a la actriz que interpreta a Penny en The Big Bang Theory por su apoyo y videos desde el carro con su hija, ambos cantando un tema de Guaco a todo pulmón.

Galavis asegura que a pesar de la expectativa que se ha generado a su alrededor, su vida sigue igual. “Cero estresado. Yo no soy un artista; estoy en un programa y ya, pero soy el de siempre. Sigo trabajando con el Museo del Beisbol del Sambil de Valencia; más allá de recolectar artículos con los venezolanos que juegan aquí, mi plan es darle más proyección para que la memoria del beisbol nacional no se pierda”. También vislumbra una fundación con otros amigos deportistas para fomentar el deporte en el país. “La idea es obtener los espacios y los insumos con los que los chamos en Venezuela puedan entrenarse. Aunque no puedo estar allá, quiero conseguir para mi país lo que yo pude obtener viniéndome para acá”.

Pero eso tendrá que esperar. De aquí a la final de The Bachelor –que se transmitirá en EE UU en enero– 25 mujeres encandiladas esperarán una rosa suya. ¿Cree en el amor a primera vista? “Nunca es a primera vista. Es más bien al ratico”, explica. Una admiradora en Instagram le anota un reclamo junto a una foto en la que besa a su hija. “Porfa, no seas tan adorable. Estás haciendo quedar mal a los otros hombres”.

Piense rápido

–¿Nombre legal?

–Juan Pablo Galavis Guinand.

–¿Edad?

–32 años.

–¿Número de hermanos?

–Somos tres. Yo soy el del medio.

–¿Si pudiera ser otro futbolista por un día, cuál sería?

–Falcao o Messi.

–¿Qué lo pone nervioso?

–No muchas cosas, pero cuando entraba al estadio porque tenía juego siempre me entraba un sustico.

–¿Qué principios quiere legarle a su hija?

–Que siempre sea sincera, auténtica, que diga las cosas a la cara. Que le haga caso a su papá.

–¿Un estadio en el que le gustaría jugar?

–En el Camp Nou.

–¿White or non-white?

–Latino.


Manual de seducción

–¿Su definición de una mujer sexy?

–Una que tenga una sonrisa linda y que baile. Entre una bellísima que no baile, y una no tan bonita que sí baile, la bella está fregada.

–¿Cuál es la ventaja de ser un hombre atractivo?

–No sé. Yo me siento normal. Quizás sea que cuando necesitas que la gente te preste atención para algo en particular, tal vez te paran un poquito más.

–¿El mejor piropo que le han dicho?

–Los tweets con propuestas de cuidarme a Camila gratis me dan mucha risa.

–¿Qué dicen sus amigos de ser el nuevo bachelor?

–Es un chalequeo todo el tiempo. “¡25 mujeres pa’ ti solo! Tú sí eres arrecho. A las que vayas sacando, dales mi teléfono” (risas).

–¿Qué hace para conquistar a una mujer?

–Me la bailo.