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La hora loca de Daniel Elbittar

Daniel Elbittar / CORTESÍA

Daniel Elbittar / CORTESÍA

Si alguien tiene motivos suficientes para celebrar en estos días con pitos y matracas, es el actor y ahora cantante Daniel Elbittar. Aquí cuenta cómo conjuga el lanzamiento de su primer disco, su boda inminente y el éxito de la primera telenovela que protagoniza en México

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Anillos. Disquera. Capítulo final. Gira de medios. Cotillón. Rating. Firma de autógrafos. Margarita. México. Esta es la licuadora de problemas felices que bullen en la mente de Daniel Elbittar desde que se levanta hasta que se acuesta. A la par de sus compromisos artísticos, dentro de unos días se casará en Margarita con la actriz Sabrina Seara. “De ella me encantó su sentido del humor. Es la mujer que más me ha hecho reír en mi vida; es muy positiva, familiar y, además, bellísima. Somos cómplices en muchas cosas”. Quien no los haya visto juntos en acción, puede asomarse en sus perfiles de Instagram: allí publican episodios de No seas loca, chica, una microserie de sketches humorísticos donde alguno de los dos tiene una ocurrencia que al otro le parece absurda.

“La serie empezó en un viaje. Sabrina quería que le entregara una plata que nos ganamos en un casino, usamos esa frase y la gente le dio a ese video como 700 likes. Vimos que podía ser algo divertido y seguimos haciéndolo. Ha sido una locura; en un año cada uno aumentó como 100.000 seguidores y una vez fuimos hasta trending topic. Lo curioso es que a los fans de cada uno les gusta vernos juntos”. Aunque buena parte de este noviazgo ha transcurrido mientras trabajan en países distintos, se las ingenian para encontrarse. “Yo no soy quien para privarla a ella de cumplir sus sueños ni viceversa. Cuando hay amor, la distancia no afecta”.

Yo mismo soy. Las puertas que hay que empujar para estelarizar una telenovela en México para un extranjero son colosalmente pesadas. Él lo logró después de cuatro proyectos en ese país y de otros cuantos en Miami. A sus 35 años, acuerpado y resuelto, es poco lo que queda de la estampa de pajarito desgarbado de sus primeras apariciones en RCTV. “Desde que me fui de Venezuela hace 7 años he ido avanzando a pulso. Ayuda tener claro adónde vas. Siempre estoy consciente de que soy un extranjero trabajando afuera y procuro vencer esa desventaja con talento, enfoque, disciplina, humildad. Si estás en México, tienes que aprender a trabajar tu acento para que se parezca a lo que ellos están acostumbrados”, señala. “El público también sabe. Cuando eres honesto y haces tu trabajo con respeto, sin desubicarte, la gente lo agradece”.

Su primera protagonización mexicana llegó hace poco con la telenovela Siempre tuya, Acapulco. Allí interpreta a Diego Ríos Santander, un arquitecto exitoso que sufre una ceguera temporal en los primeros 25 capítulos y que se enamora de una chica pobre. “Es la típica novela rosa”, acota sin falsa aversión. “Hay gente que desprecia ese género, pero a mí me ha dado las mayores satisfacciones y estoy muy agradecido con él. Una vez Arquímedes Rivero me dijo: ‘Si quieres ser exitoso, haz puras novelas rosas’. Aunque había ciertas dudas sobre si yo debía ser el protagonista, confiaron en mí”. El culebrón, que de 80 episodios se alargó a 140, ha logrado el mayor rating del horario estelar de TV Azteca en casi cuatro años. Su capítulo final durará dos horas y se transmitirá excepcionalmente un domingo.

 

Escuchen esto. Cuando Elbittar se les acercó a los productores de la telenovela para contarles que también cantaba, ya tenía un disco hecho y el primer videoclip listo. Su empeño era incursionar en la música con el pie derecho. Era una espinita clavada desde 1998, cuando estuvo a punto de integrar Calle Ciega. “En ese tiempo se dio primero la oportunidad de hacer televisión y por eso me fui por ahí, pero cantar fue algo que siempre quise hacer. Lo del disco es un proyecto que tenía en la cabeza desde hace como nueve años. Lo chévere fue que lo hice a mi gusto y no al de una disquera con José Miguel Velásquez (compositor venezolano, ganador de Grammys, y quien también les ha producido temas a David Bisbal, Ricky Martin y Luis Fonsi)”.

Elbittar cuenta con tres temas escritos por Bisbal en Quiero decirte, álbum debut en el que alterna piezas bailables y baladas acústicas con sonidos electrónicos y en el que incluso se aventura a cantar bachata. Sony Music de México le compró el proyecto. También canta el tema principal de Siempre tuya, Acapulco con su coestrella, Melissa Barrera. En el disco no hay letras suyas. Dice que no las hará hasta que se sienta totalmente capacitado. “Quiero ir paso a paso y sin hacerme demasiadas ilusiones porque sé que esa es una industria que no es nada fácil. No espero revolucionar el mundo con este disco, pero sí que la gente se divierta y disfrute de canciones que pueda dedicar. Lo hicimos con mucho corazón y disciplina. Aunque en Venezuela no haya conseguido mejores oportunidades para actuar, para mí esta es una forma de volver”.

México, Puerto Rico, Argentina y España son otros mercados en su mira. En este último, espera contar con el mismo impulsor de Carlos Baute. Si pudiera diseñar los augurios de su propia bola de cristal, se imagina en Los Ángeles maquinando nuevos proyectos. “Siempre hay alguien que te dice que te quedes donde estás o que te conformes con lo que has conseguido porque así estás cómodo, pero a mí nunca me ha importado empezar desde cero. Llegar a un país nuevo y reinventarme me impulsa a dar lo mejor de mí”. ¿Resignado quién?, ¿él? No seas loco, chico.

Manifiesto de galán

—¿Lo más cursi que ha hecho por amor? Yo veo los detalles como algo romántico, pero sí soy bien cursi. Una vez me le aparecí de sorpresa a una novia en China. 32 horas de viaje.

—¿Una protagonista soñada? ¡Sabrina! (Seara, su novia). Me encantaría trabajar con ella.

—¿Un principio innegociable? Mi fidelidad y honestidad conmigo mismo y con los demás. No digo mentiras ni prometo lo que no voy a cumplir.

—¿El momento más emocionante de su vida? Hay muchos, pero uno de los mejores fue que mi familia me acompañara de sorpresa en el estreno de la novela en México y escucharan mi canción.

—¿Se le han subido los humos? Cuando terminé de protagonizar La calle de los sueños me sentí el actor más top de Venezuela y después no trabajé por dos años. Así aprendí que este oficio es una montaña rusa.

—¿Le estresa ser un sex symbol? Yo no me veo así. Lo que sí procuro siempre es corresponder el cariño de la gente; no hacerlo sería desagradecido. En ese aspecto, lo de sex symbol es divertido.

—¿Un momento extraño con sus fans? Me han tocado partes íntimas (risas). Me hago el loco, ni modo.