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Una feria que parece un hogar

La feria Casa Cor / Cortesía de Casa Cor

La feria Casa Cor / Cortesía de Casa Cor

La ciudad de São Paulo es el epicentro de la economía de Brasil, y por casi un par de meses al año se convierte en referencia del diseño interior, gracias a la feria Casa Cor. En esta oportunidad el evento presentó 77 espacios ambientados por arquitectos renombrados y emergentes. Todo en Domingo estuvo allí y cuenta los detalles

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Por fuera es una edificación antigua, discreta y similar a una hacienda, que forma parte del hipódromo Jockey Club, localizado a ocho kilómetros del centro de São Paulo, en la selecta zona de Cidade Jardim. Por dentro conviven una casa de playa de 500 metros cuadrados, ambientada por completo en tono azul Klein, un loft de 200 metros cuadrados diseñado para un ejecutivo de la publicidad, una sala y estudio de más de 90 metros cuadrados integrados a una cocina con grandes ventanales que dejan colar la luz natural, y 75 espacios más que exhiben las mejores propuestas de la desarrollada y pujante industria del diseño interior brasileño.

El recorrido por la feria Casa Cor (nació en 1987 en la capital paulista a partir de la invitación que hicieron los impulsores de la feria argentina de diseño Casa FOA a dos amigas brasileñas que deseaban crear un evento de decoración en la ciudad) debe hacerse con zapatos cómodos y con los sentidos bien despiertos. Un inventario imponente y variado de mobiliario, luminarias, materiales de revestimiento, piezas sanitarias, textiles y demás elementos decorativos se muestra de la manera más idónea posible: en el contexto que semeja una casa real.

Los visitantes no tienen que imaginar cómo se integrarían los objetos y productos, sino que transitan por variadas puestas en escena diseñadas por profesionales, que usaron los espacios crudos y vacíos del Jockey Club de la ciudad brasileña para convertirlos, luego de dos meses de remodelación, en ambientes que transmiten la calidez de un hogar habitado.

Un gigante del diseño

Desde su surgimiento hace 26 años la feria ha crecido de tal manera que mantiene una agenda activa durante todo el año, con ediciones en 18 ciudades de Brasil y en Bolivia, Panamá, Chile, Perú y Punta del Este, en Uruguay. Se ha convertido en un punto de encuentro para inversionistas, grandes marcas, diseñadores, periodistas que avizoran tendencias y personas aficionadas a la decoración. Para la edición de este año en São Paulo, que comenzó el 28 de mayo y finalizó el 21 de julio, un comité curador, compuesto por cinco expertos en arquitectura, arte, fotografía y diseño, convocaron a más de 70 profesionales, entre consagrados y emergentes, para que imprimieran su sello personal en el espacio de su elección.

El resultado fue una muestra con propuestas para todos los gustos, desde los más audaces hasta los clásicos y conservadores. El común denominador fue el empleo de materiales nobles, como el Silestone para los topes y muebles de las cocinas. También la inclusión de vegetación en los espacios interiores mediante la instalación de jardines verticales, presentes en muchas de las salas creadas para la feria y foco protagonista de la pared principal de uno de los restaurantes del complejo ferial. Cada metro cuadrado del lugar fue intervenido por arquitectos, desde el lobby de entrada a la feria, hasta los baños,  cafés, bares y espacios para descansar.

“Para los diseñadores y arquitectos, entrar en la muestra selecta de Casa Cor implica un compromiso importante y una proyección de su trabajo dentro y fuera de Brasil”, explica Gabriel Bueno de Almeida, vocero de Deca, la marca de piezas sanitarias y grifería más importante del país, que prestó una selección de sus líneas más exclusivas para todos los cuartos de baños y cocinas diseñados para la exposición, y exhibió una de las ambientaciones más impresionantes del evento: una casa de playa de estilo marroquí diseñada por Sig Bergamin, quien figura en el ranking de los 101 mejores decoradores en  Estados Unidos que publica la revista House Beautiful.

Además de una beneficiosa carta de presentación, la mirada de cada arquitecto y diseñador de la feria busca recrear espacios de bienestar, en los que se aspira a vivir. “La propuesta consiste en desentrañar la relación viva y enamorada que tenemos con nuestra casa, y mostrar que tener un espacio bello y con estilo es posible para todo el mundo”, declaró Angelo Derenze, presidente del Grupo Casa Cor, sobre un evento que no sólo expone lo último en decoración, sino que estimula con una atmósfera de ideas y creación que invita a soñar.

Espacios temáticos

Para esta entrega de la feria Casa Cor en São Paulo, una parte de la muestra se pensó para estilos de vida específicos y ambientes que no suelen ser considerados en el diseño interior. Se diseñaron lavanderos, cuartos para bebés, talleres de trabajo, un home theater y espacios como un loft  con aire neoyorquino para un ejecutivo joven y publicista, una bloguera, una pareja, así como una casa de té, una galería de un coleccionista, un taller de un diseñador de modas y otros tantos ambientes temáticos que requirieron del ingenio de los expositores.

La feria Casa Cor goza del apoyo y patrocinio de grandes marcas relacionadas con la industria, proveedores, medios de comunicación y asociaciones. Este año procuraron centrar la edición alrededor de la sustentabilidad. Por ello, Deca, una empresa fundada en Brasil, la cuarta marca de piezas sanitarias  más grande del mundo, prestó sus creaciones de diseño más exclusivo, producidas en la planta de São Paulo. “Desarrollamos lavamanos con un material de alta calidad llamado fire clay, que prácticamente no se deforma al pasar por el horno ni disminuye el tamaño proporcionado por el molde, además de presentar un acabado más limpio, casi perfecto”, detalla André Araújo, gerente de Exportación de la marca que también vende en Venezuela. Cada año esta empresa hace esfuerzos por preservar el medioambiente con tecnología de ahorro de agua en el diseño de sus piezas.  “En Casa Cor presentamos lo último en diseño en piezas sanitarias: duchas que caen como cascadas, lavamanos esmaltados en mate, lo que da una apariencia de crudeza semejante a la piedra, griferías de líneas rectas cromadas en bronce y negro e inodoros que prescinden del tanque, con una instalación interna de tuberías que permite empotrar la palanca a la pared”, describe Gabriel Bueno de Almeida, vocero de la firma.

Lo que se vio

Aunque cada propuesta fue particular y se valió de diferentes estilos decorativos y materiales, hubo constantes que a menudo se convierten en tendencias. La mayoría de las cocinas estuvieron integradas a la sala, aunque llevaban puertas correderas instaladas para cerrarlas y disimularlas. Las texturas fueron protagonistas, sobre todo en paredes revestidas con tapices de cuero y terciopelo, entre otros materiales que invitan al tacto. La gama de grises se aplicó en la mayoría de los ambientes, que siempre contaron con un acento fuerte de color, y el mobiliario tendió a hacer referencia a los estilos italiano, inglés y escandinavo. No faltaron los rincones cálidos elaborados a partir de arreglos florales, libros, cuadros recostados sobre la pared, velas, espejos y las superficies cubiertas por completo de obras de arte, a menudo gráficas y modernas.