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Nuestra esencia musical

Inocente Carreño / Alexandra Blanco

Inocente Carreño / Alexandra Blanco

La creatividad melódica de Venezuela es una mezcla afinada de tradición, diversidad y un constante afán experimental. Para entender sus alcances, un abanico de músicos notables de distintos estilos comparte qué distingue a los sonidos compuestos aquí

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Horacio Blanco, vocalista de Desorden Público

"Nuestra música es una licuadora cultural muy loca e interesante porque tenemos una herencia distinta a la de otras regiones de Latinoamérica. Aquí convergen muchos sonidos y la gran ventaja es que al crear podemos echar mano de muchas cosas: del merengue de Billo’s, la gaita, el tambor, el calipso.

Eso nos da un perfi l muy ecléctico. A ello se suma que la complejidad de nuestra situación histórica está poniendo cada vez más al músico en una encrucijada de tensión creativa: puedes ver hacia otro lado y no mencionar la ebullición del momento o permitir que ese confl icto sociocultural bañe la composición o la letra de las canciones. Nuestra música tiene un sello notorio de la crisis que vivimos, pero por su variedad es capaz de insertarse con mucha facilidad en la integración de la globalización".


Inocente Carreño, compositor y director de orquesta

"Así como la música venezolana es muy diferente a la del resto de Latinoamérica, también sobresale porque no se parece entre sus distintas regiones: la andina no suena como la mirandina, ni como la llanera, ni como la oriental. Otro elemento que la distingue orgullosamente del resto del mundo es ese ejemplo que es el Sistema de Orquestas, que de manera impresionante ha masifi cado la formación musical y la ha hecho accesible a jóvenes de todos los estratos socioeconómicos, con un altísimo nivel. Yo, que tengo 93 años, conduje hace poco un concierto con José Ángel Salazar, un director que tiene 15 años. Tenemos una calidad de ejecutantes y conductores que despierta la admiración del mundo".


Félix Allueva, presidente de la Fundación Nuevas Bandas

"En pop y rock Venezuela ha dado un salto muy importante de unos 5 o 6 años para acá. De hecho, se está desarrollando ese sonido propio que hace que uno identifi que enseguida a un grupo como venezolano, como suele pasar con las bandas argentinas o mexicanas. Es una mezcla de nuestra forma de hablar con el tumbao caribeño, la guachafi ta, la fusión y la introducción de instrumentos y géneros típicos, con los que se ha logrado un resultado mucho más interesante que aquel neofolklore artifi cial que no funcionó.

Este empuje se refl eja incluso en la cantidad de nominaciones al Grammy que estamos acumulando, que es un éxito notable. A pesar de la situación, yo diría que la música hecha en Venezuela está viviendo el mejor momento de su historia".


Rafael "Pollo" Brito, cuatrista y cantante

"Mucha de nuestra tradición musical nace de lo empírico, de esa curiosidad de tanta gente que aprende a tocar un cuatro por su cuenta. Tenemos una manera característica de adelantar y atrasar ­podemos tocar un 6x8 como un 3x4­ y un swing que no se puede plasmar en papel. Nuestros instrumentos se desdoblan: un tambor que se toca en una zona del país suena distinto en otra. Aparte, somos capaces de tomar cualquier género internacional y hacer lo que nos dé la gana con él para que suene a nuestra manera. Aquí el músico académico quiere la intuición del popular y el popular la formación del académico, pero lo bueno del mundo musical en Venezuela es que no es protocolar. No somos mezquinos en demostrar lo que sabemos y tampoco en enseñarlo".


Hana Kobayashi, cantante

"Algo que no ha cambiado es la calidad, la curiosidad, las ganas de hacer cosas nuevas. Tenemos músicos muy bien formados y la desaparición de grandes disqueras ha forzado a muchos artistas a aprender a autogestionarse.

Esas son grandes fortalezas. Sin embargo, siento que en el pop venezolano todavía estamos en una búsqueda no muy clara en la que a veces nos dejamos deslumbrar por la inmediatez o por el número de seguidores. Es buen momento para esmerarnos, no sólo componer buenas melodías, sino en el mensaje que queremos transmitir. Los músicos también somos ciudadanos y la realidad nos toca.

Tenemos que hacer un producto bien elaborado y con respeto a quien nos escucha, que además de refl ejarnos como artistas también registre estos tiempos que vivimos como parte de nuestro legado a la música".


Porfi Baloa, arreglista y compositor de Porfi Baloa y sus Adolescentes

"La salsa hecha en Venezuela tiene un estilo propio. Así como cuando uno escucha a Niche o a Guayacán de Colombia, o a Willie Rosario o al Gran Combo de Puerto Rico y esa música suena a esos países, yo diría que eso fue lo que hizo en Venezuela la Dimensión Latina, que en los setenta causó un furor en la salsa nacional y que con ese sonido pudo darle la vuelta al mundo varias veces. Es verdad que antes y después de la Dimensión ha habido otros grupos con buenas propuestas, pero Oscar (D’ León) y sus músicos fueron los que le dieron a nuestra salsa esa melaza.

A eso se suma que el músico venezolano tiene mucha versatilidad para tocar ritmos afrocaribeños y por eso es muy respetado. Si meten a un venezolano a tocar en una orquesta de merengue dominicano, uno puede creerse que es de allá".

Gerry Weil, pianista y compositor

"El músico nacional siempre ha procurado mantenerse informado y al día con lo que suena en el mundo. También hay un excelente grado de ejecución que el movimiento de orquestas ha promovido en todo el país. La música venezolana juega con los ritmos impares y tal vez por esto no se ha hecho más internacional: un merengue caraqueño ­que es 5x8, una fórmula que no se maneja en ninguna otra parte del mundo, creo yo­ resulta muy difícil de tocar o bailar para los europeos, a diferencia de ritmos pares como los del tango o ciertos tipos de música brasileña. Quizás aún nos falta ese patriotismo exacerbado que los brasileños sienten por su música y que aprovechan para difundirla, pero aquí indudablemente también hay con qué.

Las fusiones que se logran con géneros locales en nuestro
jazz, por ejemplo, refl ejan eso. Tenemos una rítmica rica, con mucho potencial, y un relevo bien preparado".


Mauricio Arcas (Maurimix), percusionista de Los Amigos Invisibles

"Pienso que lo que hace que nuestra música sea diferente a la que se hace en otros países tiene mucho que ver con la idiosincrasia del venezolano; con su corta historia, con su particular identidad. Somos un pueblo joven e inquieto, ávido de energía y cosas nuevas. En mi caso, para componer y crear, no sólo me nutro de las cosas que me pasan o de lo que pasa en la calle, sino de esa sana ansiedad que nos genera tener que vivir en un país con tantas difi cultades pero a la vez con tantas bondades; con tanta duda y a la vez con tanto amor. Somos mestizos y así mismo es el resultado de nuestra creación. Yo no quiero ser puro. Nuestra música y nuestro arte es rico en impurezas y eso es parte de lo que nos hace únicos".


Álvaro Paiva Bimbo, guitarrista, compositor y miembro fundador de la Movida Acústica Urbana

"Nuestra música es rítmicamente muy profunda y variada, algo que obedece a la gran calidad y diversidad de nuestra raíz tradicional que abarca géneros como el joropo oriental, la gaita de tambora o el merengue caraqueño, sin parangón en folklore alguno del mundo. Su nivel de ejecución es bastante elevado y eso está innegablemente relacionado con el Sistema desarrollado por Abreu desde 1975. En cuanto a sonido y manufactura, su nivel de producción cada vez se corresponde más con el estándar mundial: el Grammy Latino 2012 a Mejor Empaque otorgado a Viniloversus y recientes nominaciones en estos rubros lo confi rman. Quizás no hay sufi ciente crónica que plasme con elocuencia y sin panfl etos el país que se vive, pero en plena crisis sus creadores se esfuerzan en hacer más y mejor arte".


Claudia Lizardo, vocalista de La Pequeña Revancha

"Para mí, la música que se hace en Venezuela suele responder a un carácter de adaptación: como el país, ha tenido que ir creándose una piel gruesa para tratar de sobrellevar las crisis y los vaivenes de todo lo que nos va pasando. Esa versatilidad para tratar de `resolver’ y de acoplarse se siente sobre todo en los géneros populares, originarios, en esos versos de Simón Díaz que cuentan cómo una persona del campo se tiene que ir a la ciudad para trabajar y dejar atrás sus afectos para adaptarse a una realidad nueva. En el pop y el rock, yo diría que todavía hay una búsqueda de nosotros mismos con respecto a lo que queremos decir. No diría que estamos en una etapa adolescente en ese sentido, pero creo que en general hay mucho interés en alcanzar la madurez de las letras".


Miguel Delgado Estévez, guitarrista y cuatrista de El Cuarteto

"Fermín Toro decía que tenemos unos `ritmos endemoniados’ y debe tener razón, porque no todo el mundo puede tocarlos: uno le pide a un músico venezolano que interprete un tango o un tema de jazz y probablemente no le cueste mucho, pero si uno le pide a un argentino o a un estadounidense que toque un pajarillo, se ponen pálidos. Históricamente, la música en Venezuela ha contado con verdaderas estrellas de la composición, y gracias a una mezcla muy balanceada de razas, no sólo tenemos regiones con sonidos muy distintivos, sino ejecutantes muy dúctiles, muy solventes, con una gran facilidad para entender ritmos de afuera y para enriquecer los propios con todas esas infl uencias. Esa amplitud extraordinaria hace que la música venezolana sea tan apreciada y a la vez tan difícil de interpretar".


Rodolfo Saglimbeni, director musical de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas

"Como barquisimetano nací en la capital musical de Venezuela, pero puedo decir que este país tiene lo que se requiere para ser una de las capitales musicales del continente. Aquí uno levanta una piedra y encuentra a un gran músico. Todo empieza desde la casa: bailando y escuchando géneros populares. Afortunadamente ese estigma obsoleto de que quien hace música académica no puede tocar ni un bolero ­como le pasó en su momento a Aldemaro Romero, y que a pesar de eso desarrolló obras de gran nivel como su "Fuga con Pajarillo"­ ya se acabó.

Aquí quien estudia música quiere averiguar más de lo que le enseñan en clases y probar de todo: por eso no es raro que quien aprende a tocar con Beethoven muchas veces también puede tocar onda nueva o salsa, y eso siempre es un plus. El entorno nos enriquece".

María Teresa Chacín, cantante

"Nuestra música es tan completa que puede equipararse con las mejores del mundo sin ningún complejo. Es un pasaporte al éxito porque es optimista, alegre, paisajista, muy rica en armonías y ritmos. Hay una cantidad enorme de talentos emergentes que han ayudado a que su evolución no se detenga nunca; es muy emocionante escuchar proyectos como los de C4 Trío, Huáscar Barradas o el Rock & MAU, esa alianza de bandas de rock con la Movida Acústica Urbana. Yo digo que cuando el mundo fi nalmente descubra toda la riqueza musical que tenemos, va a temblar, pero de admiración".