• Caracas (Venezuela)

Todo en Domingo

Al instante

Youtube los cría…

Fotografías: Mauricio Villahermosa

Fotografías: Mauricio Villahermosa

Alcanzan miles de seguidores en las ventanas de humor que proponen en Internet. Para una generación pueden ser incluso más conocidos que los talentos de una novela. Varios venezolanos difunden sus cápsulas jocosas a través de YouTube, donde consiguen la libertad de expresarse sin fronteras. Aquí comparten parte de su experiencia

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Una canción compuesta por Charles Chaplin dice que la única utilidad del llanto es la risa. El sentido del humor es una onda expansiva que cada tanto renueva su elástica gama generando nuevas tonalidades. Lo dicho también es una forma de fundamentar lo políticamente incorrecto; la comedia de ese tenor se está viralizando como arma masiva.

YouTube killed the TV star? Leonardo tiene 28 años, nació en Caracas y de estudiante hizo pasantías en medios impresos. Cuando una de esas empresas lanzó su plataforma multimedia, la moldura de Leo Rojas encajó. “Recuerdo que uno de los primeros videos que hice se basaba en retar a las personas que entrevistaba a comerse una galleta de soda en un minuto”. La ocurrencia fue vista en pocos días por 3.000 personas. “Yo no sé qué significan tres mil para ti, pero a mí me parecen bastantes”. Hoy uno (de decenas) de sus videos en Temporada de conejos, cuenta con 226.906 vistas en cuatro meses.

Víctor Medina se come un cachito. Sus incisivos superiores llegan primero que sus palabras, frases que a veces se tropiezan sorteando tartamudez. Se dice gocho. Goza y sabe bien que todas esas características juntas son un gancho para ser comediante. “Soy ingeniero en sistemas, ejercí en San Cristóbal. Apliqué y quedé para un trabajo en Caracas sin tener idea de qué se trataba”.

Para él la ingeniería de sistemas puede aplicarse a todo, inclusive al humor: “Todo lo que pasa por un sistema funciona”. Aceptó un cargo de coordinador creativo sin saber que sus funciones tenían que ver con la creación de guiones —actualmente es parte del grupo que escribe la serie animada para YouTube Isla presidencial—. “La televisión nacional sigue siendo la manera de llegar a las masas, mi tía sabe de farándula nacional y no sabe nada de la gente de Internet, pero me ha pasado con gente de 17 a 25 años que saben quién es Leo y no quién es el protagonista de la telenovela de la noche”.

Para quienes lo saben o no, Víctor Medina es uno de los talentos de la serie Santo robot de humor que se puede visitar en YouTube.  Allí se presentan situaciones hipotéticas desde una óptica peculiar.

Sobre el tema caben las reflexiones. “No estamos matando la televisión. Ya lo estamos viendo, la TV y el Internet se están fusionando porque la producción de uno alimenta al otro. Siento que hay un buen encuentro allí. La televisión aquí todavía da mucho más poder”, reflexiona Andreína Borges, de 25 años de edad y cuyo nuevo webshow de moda y estilo se llama Sácate la arena.


Libre de arenas. La ausencia de filtros en el humor puede ser una gandola a 120 km/h bajando por Tazón. Sin embargo, esa libertad les confiere carácter orgánico a los contenidos y dota de agudeza al entretenimiento. El trabajo de estas neopersonalidades sirve no solo para hacer reír, sino para poner en práctica un experimento social. Ya no se trata solo de asustar a transeúntes, reírse de un estereotipo o de lanzar piropos subidos de tono a las mujeres. Se trata más bien de una comediante disfrazada de obrera lanzando piropos a los varones. Ellos ponen un termómetro a las conductas de la gente a través de otras fuertes e inteligentes provocaciones. Todas las respuestas en estos videos son auténticas. “El humor parte de la universalidad. Para hacer un chiste hay que generar empatía con la gente, puedes hacer una situación muy descabellada, pero en el fondo tienes que mostrar emociones reales. Así también funciona con el life coaching. Yo creo que sí estamos haciendo un experimento social porque al final crea líderes que no fueron seleccionados por un ejecutivo”. ¿Una renovación de la democracia? “Sí, pero también da miedo”, concluye Borges, limpiando el cristal de sus lentes, el gesto de los que quieren hablar un poco más en serio.

Un día del padre Leo Rojas encuestó a varios papás con el temor de que más de uno lo golpeara, y mientras la pregunta era más incómoda la revelación era mayor: la mayoría de los ciudadanos reían. “Yo llegué a darle un dildo a un sacerdote. Más políticamente incorrecto que eso no existe. A mí me da una curiosidad enorme la reacción de la gente, me encanta”.

“Lo que he aprendido de todo esto es que la gente es menos individual de lo que usted piensa”, toma la palabra Medina. “Muchas reacciones son homogéneas. Me sorprende ver que un ingeniero con posgrado y un chamito de 18 van a reaccionar igual ante una misma provocación, con sus matices, pero hay lo mismo. Lo otro es que todos tenemos una fibra sensible que despierta la intolerancia”.

Borges analiza con otra lupa: “Creo que internacionalmente nuestro tipo de humor tiene más cabida por una razón natural y evolutiva. Lo normal es que la humanidad haga cosas cada vez más atrevidas”. Todos están de acuerdo en que Venezuela, en su mayoría, sigue siendo muy conservadora, pero si el escote ganó la partida por qué no la comedia.


Leonardo Rojas (El test incómodo, Temporada de conejos. LeoRojasTV)

“El trabajo de nuestros productores es increíble. Es muy difícil convencer a alguien de que te firme el permiso después del prank. Lo hemos hecho hasta en Perú. Me encantaría hacer TV, lograr lo que han hecho un Led Varela o José Rafael Guzmán”

Temporada de conejos

Canal de pranks, experimentos sociales y cámara escondida.

26.464 suscriptores y  1.508.478 visualizaciones.


Andreína Borges (Santo robot, Sácate la arena) 

“Siempre hay un debate en el que se discute si en el humor se aplican las mismas reglas morales de nuestra vida social rutinaria. Hay quien dice que si da risa es válido, pero hay que estar consciente del lugar a donde vas. Si te vas muy lejos puedes ofender a mucha gente. Yo creo que el punto medio es la respuesta, no hay que ser un desgraciado y ofender a todo el mundo, ni tampoco tan puritano”


Samuel Rodríguez / Vine

Bio: “Venezolano. Humano desde 1985. Piloto profesional de carritos chocones, mejor conocido como el encantador de cebras”. Tiene 130.000 seguidores.

“Me llaman el chamo de Vine”. A veces encarna un personaje que lanza piropos inapropiados a las mujeres con el título Piropos Guilkilyu.


La divaza 

Bio: “Hago videos en YouTube. La burla”. Tiene 81.600 suscriptores.

Su video más visto: Divaza cocinera (446.123 visualizaciones en un año)


Víctor Medina (Santo robot)

“El gran trabajo de contenidos es no desvenezolanizarnos. Jesús Roldan, nuestro director, es pieza clave y uno de los grandes padres de Santo robot. Cuando me reconocen en la calle no saben exactamente el nombre del sketch o el título del canal, soy el chamo de Internet”