• Caracas (Venezuela)

Todo en Domingo

Al instante

Vuelco saludable

Foto: Efrén Hernández

Foto: Efrén Hernández

Más allá de lucir una figura esbelta, tres entusiastas de los hábitos sanos demuestran que una existencia vigorosa es posible cuando la determinación es real. Aquí comparten su anecdotario y algunos consejos para quienes buscan un estilo de vida más beneficioso

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

"Querer es hacerlo"

"Todo venezolano debería tener una medalla del maratón de la CAF, así sea por caminar", afirmó una entusiasmada Verónika González, mientras alistaba su equipaje para viajar a la Monagas Race Trail Running, donde recorrió sus primeros 18 kilómetros, la carrera más larga en la que ha participado. Lo que comenzó hace cuatro años con la única meta de bajar de peso, se ha convertido en un modo de vida y en una oportunidad para demostrar a otros, principalmente a sí misma, que querer es hacerlo. "No soy mejor que nadie ni la mujer nuclear. Es un asunto de corazón, de enfocarte en una meta a la vez, y empeñarte en que eso pase. Nunca busqué los podios, pero sí mejorar, hacerlo bien, siempre comparándome conmigo misma y no con otros, ni siquiera de mi categoría o edad. El tema deportivo me motiva a no salirme de esto. No me imagino, hoy en día, haciendo otra cosa", asegura González, quien ha subido al podio en la Trail Running en Cubagua, la carrera de obstáculos León Race, la Trail Todasana y el reto Od Trek Colonia Tovar. Hoy corre su primer medio maratón CAF, en Caracas.

Madre de tres niños y empleada de tiempo completo, González solía escudarse en la genética y en la falta de tiempo para no ejercitarse. "No hacía más nada que no fuera ir a la oficina. Mis malos hábitos alimenticios tenían que ver con los típicos desconocimientos, como obviar la cena, hacer una sola comida diaria y cualquier otra locura que leyera. En mi peor momento llegué a pesar más de 100 kilos, ya yo lo asumía y aprendí a vivir así". Si se le pregunta el instante decisivo en que resolvió cambiar su vida, sin duda se refiere al comentario de su hijo menor, una vez que ella renunció al trabajo y se mudaron a Curazao: "Qué bueno que ahora tienes más tiempo para compartir con nosotros, aunque yo no pueda jugar contigo porque eres tan gorda, me dijo.

Eso me marcó y fue cuando determiné que debía hacer algo y cambiar la visión que tenía mi familia, principalmente mis hijos, de mí". Se inscribió en un diplomado en nutrición en la Universidad de Curazao y empezó a implementar en ella sus conocimientos. Un año después y con 25 kilos perdidos comenzó en el gimnasio y desde entonces no ha parado. Ahora va más allá y comparte su experticia con otros que afrontan el sobrepeso u obesidad, pues es instructora con certificación Cuenta Sienci 3.0, avalada por el Comité Olímpico Venezolano; creó la empresa Reto Fitness, que ofrece entrenamiento en circuitos funcionales, incluso a domicilio –para quienes se excusan en la falta de tiempo–, además de dictar charlas y conferencias que inspiran a adoptar hábitos saludables. "Cuando dejas de imaginarte la meta y te pones a trabajar en lo que te va a llevar a ella, todo es posible. Hay que salir de la comodidad y empezar a hacer cambios, si en realidad lo deseas.

Pero debes hacerlo por ti, por nadie más, porque puedes llegar a descubrir facetas que no pensaste jamás; al final son las vivencias lo que nos llevamos, la ropa S o XL se queda aquí. Es un cambio de vida, no de talla".

En Instagram: Mi_imagen_saludable

Sentir y verse mejor

Comer una fruta entera era impensable y los vegetales simplemente no existían para Alexis Correia. "Nunca supe comer bien de niño, no me gustaba probar alimentos extraños, crecí con muy malos hábitos. Las frutas las consumía en batidos, aunque hoy en día es todo lo contrario: la única manera de comerlas es enteras", recuerda el periodista. Con los años, la historia no cambió, empeoró: "Creía que mientras menos comía más rápido perdería peso; pasaba ocho horas sin ingerir alimentos, pues pensaba erróneamente que eso era sano. Por supuesto, llegaba en la noche atragantándome de carbohidratos malos". Los más de 120 kilos que llegó a pesar no solo le limitaban a sentarse cómodamente en un autobús o en el cibercafé, donde más de una vez le llamaron la atención por romper sillas. "Diría que lo que más me desesperaba era no poder hacer ejercicio por el riesgo a lesionarme; lo limitado que estaba en el día a día, para desplazarme, el roce de los muslos gruesos era muy desagradable. Hoy lo veo más allá del aspecto físico", afirma.

De forma autodidacta inició su cambio. Lo clave en su experiencia fue ser consciente del aporte de cada alimento, "dejar de comer como niño y más como adulto", agrega. Para familiarizarse con los vegetales comenzó a mezclarlos en la licuadora, hasta la lechuga y las espinacas; redujo el consumo de carbohidratos procesados al final del día e ingiere al menos una porción diaria de proteínas, aunque siempre se rehusó a incluirlas en su menú por ser vegetariano.

Las largas caminatas por Caracas –ciudad con la que asegura tener una relación de amor y odio– comenzaron a ser habituales, acompañadas de un cuaderno para registrar sus marcas. En la subida hacia Los Naranjos, en El Cafetal, descubrió una forma de remontar la pendiente sin el riesgo de lesión, pero principalmente su pasión por subir montañas, la actividad que ahora, con 70 kilos de peso, realiza cuatro veces a la semana.

"Para mí, la clave está en poner más énfasis en cambiar hábitos que en perder peso con la meta de lucirse. Cuando saqué de mis metas perder peso, fue que empecé a perderlo y, de hecho, casi ni me di cuenta. Que me dijeran que estaba delgadísimo no me importaba tanto como poder hacer ejercicio, que es lo más me gusta y me da felicidad, es mi vicio",

En Twitter: @alexiscorreia

Triatleta en proceso

Si jugaba al escondite era la primera que encontraban. Cuando rodaba la bicicleta, la última en llegar. La infancia de Alejandra Sarmiento no fue cuento de hadas. "Yo no me conozco delgada. Me rechazaba frente al espejo, me detestaba como era. Siempre fui objeto de burla por ser la gordita".

Los dulces y las chucherías eran una forma de sentirse consentida de niña, aunque con el tiempo sus padres la sometieron a dieta en casa, enfocándose más en la importancia del aspecto y no tanto en la salud. "Es ilógico que un niño coma vegetales mientras sus padres consumen papas fritas. Eso me pasaba a mí, la que estaba a dieta era yo y no ellos, aunque también tenían sobrepeso", afirma.

Los intentos por dejar de ser obesa fueron tan diversos como infructuosos, desde merengadas y pastillas naturales para controlar la ansiedad hasta acupuntura. La carga de los 174 kilos que llegó a pesar no era tanta como las consecuencias: hipertensión, diabetes tipo 2 y un mioma uterino agravado.

En una exposición sobre bienestar y productos saludables encontró la asesoría de una nutricionista que, en lugar de hablarle de dietas y alimentos prohibidos, la acercó a un plan de alimentación balanceado y saludable. "Incluso puedes comer harinas todo el día, solo debes enfocarte en qué momento las tienes que comer", le aseguró la experta.

Su actual plan dietético está enfocado en obtener energía para poder cumplir un riguroso entrenamiento diseñado por Federico Pisani, instructor del maratonista Maickel Melamed, que incluye natación, pesas, bicicleta y ejercicios para fortalecer las piernas, que la ayuda en su preparación como triatleta y en dos futuras competencias en aguas abiertas. Lo completa con la asesoría de un nutricionista, un psiquiatra y una endocrinóloga. "No es que hagas actividad física, es que encuentres algo que te mantenga activa y que te guste, esa es la diferencia. Si te gusta vas a buscar la manera de hacerlo, si no te gusta vas a buscar una excusa", sugiere la mercadóloga de 28 años de edad.

En las redes sociales no repara en compartir sus avances e incluso recetarios. "Mi mayor motivación son mis seguidores. Ellos dicen que los inspiro, pero es al revés, pues sé que siempre están ahí, que escriben y que cuentan conmigo. Son mi carta bajo la manga para mantenerme enfocada".

En Instagram: @ale180grados

Hacer peso

Se sugiere incluir entrenamiento con pesas, de moderadas a pesadas, para cambiar grasa por músculos.

Planificar

La improvisación es la base para el fracaso. El no tener la despensa y la nevera preparada es la excusa perfecta para comer cualquier cosa que encuentre en el camino.

No entrene en ayunas

Lo ideal es consumir por lo menos una fruta antes de hacer alguna actividad física. Luego, desayune.

Todo en uno

Se recomienda realizar entrenamiento funcional, que con un movimiento permite trabajar todo el cuerpo, incluso el corazón, lo que acelera la quema de calorías.

Procure equilibrio

Cada alimento cumple una función. Los carbohidratos son el combustible, las proteínas restituyen los tejidos y los vegetales aportan nutrientes.

Organice horarios

Es importante compatibilizar la actividad física con el trabajo o estudio. Planifique los horarios y la indumentaria necesaria para que la actividad no sea traumática, así no caerá en la tentación de abandonarla.