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Tiempo de emprender

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Entre días inciertos en los que algunos bajan sus santamarías para siempre, otros están a punto de encontrar su gran oportunidad para florecer. Expertos en emprendimiento y principiantes en estas lides cuentan cómo convertir la crisis en prosperidad

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Que los motorizados son espíritus libres y veleidosos no es un eufemismo, pero mientras el abogado Marcel Imery serpenteaba entre las colas de la ciudad sobre la parrilla de un mototaxi, logró detectar un patrón latente. “Los mototaxistas se activan en las horas pico, pero el resto del día están sentados esperando en la cola de su línea hasta que por fin les toque una carrera”. A la vez, Imery se enfrentaba en su propia oficina a la paradoja de lidiar con el manejo de encomiendas sobre dos ruedas. “Para muchas empresas es engorroso meter varios mensajeros en la nómina y a veces con uno no te alcanza”.

El abogado se imaginó lo útil que sería tener siempre un motorizado listo al pie del cañón, sin ataduras contractuales, y lo productivo de que cada motociclista aprovechara sus horas muertas en carreras puntuales, sin tener que abandonar su empleo actual o su puesto en la cooperativa.

Así esbozó lo que sería Tumotorizado.com, un servicio hecho realidad —con la ayuda de otros cuatro socios—  que permite solicitar a través de un smartphone o una computadora “vueltas” específicas a conveniencia con un clic.

En los retos que plantea una economía cambiante y con servicios limitados, toca afrontar la recesión con creatividad. “La ventaja que les da las crisis a los emprendedores es sacudir el mercado. Unos abren cuando otros cierran porque los cambios facilitan la oportunidad de colarse y llenar esos vacíos. La ventaja de los que empiezan es que pueden modificar su modelo de negocios con más facilidad que una empresa convencional”, explica Aramís Rodríguez, coordinador del Centro de Emprendedores y profesor del IESA. En río revuelto, ganancia de pescadores.

 

¿Es buen momento para emprender?

“Siempre es buen momento para emprender”, responde enseguida Gustavo Reyes, director de la incubadora de emprendimientos Wayra Venezuela. “Incluso más que la situación puntual de un país, lo que más incide en el éxito de un proyecto es que cubra una necesidad tan desatendida, que se convierta en una solución conveniente prácticamente en cualquier circunstancia”.

Alejandro Bermúdez, director del Grupo Supernova, explica que de escoger entre el ramo de servicios, la manufactura o el comercio, quizás sea en los servicios donde localmente haya más terreno fértil para invertir ahora, al no depender tanto de las importaciones o de los altibajos de materia prima. Entre los criterios que se deben considerar antes de montarse en el barco del emprendimiento, varios expertos e iniciados comparten sus premisas.

 

1 Considerar los motivos personales. “Montar un negocio propio solo porque uno se quedó sin trabajo no siempre es una buena idea. Si la persona no sabe realmente lo que quiere o por qué hacerlo, es preferible que se busque otro empleo, porque el esfuerzo y el trabajo que conlleva un emprendimiento es grande y exige mucha convicción. Si uno no entiende todavía cómo se maneja el negocio que piensa emprender, es recomendable asesorarse bien o buscar primero un trabajo en esa área para aprender”, sugiere Bermúdez. “Una de las bases de un emprendimiento es una buena propuesta de valor: incluso si piensas vender agua tibia, debes identificar qué diferencia a tu producto  —¿un color, un sabor?— y qué problema va a resolver”.

2 Afinar la idea. Los expertos coinciden en que es básico analizar los nichos de oportunidades, sondear el mercado y atreverse a probar la idea. “Consultar a los potenciales clientes de ese producto o servicio y medir si estarían dispuestos a comprarlo o usarlo sería lo mínimo que se puede hacer para vislumbrar si tu proyecto es viable”, dice Aramís Rodríguez. “Lo más sensato es experimentar con un prototipo muy básico de tu producto o servicio, para que luego tengas la flexibilidad suficiente de poder mejorarlo o adaptarlo sin mayor problema”.

3 No paralizarse por el capital inicial. “Supongamos que quieres empezar tu propia empresa de tortas por encargo y asumes que necesitas más de un horno, pero no tienes la plata para comprar otro. ¿Debes detener por eso la ejecución de tu proyecto? No. Tu función como emprendedor es persistir y resolver. Primero empiezas por un mercado pequeño —tu edificio, por ejemplo—, y si la demanda crece, le alquilas otro horno a una vecina, pides un crédito u optimizas tus procesos para que puedas sacarle más provecho a tu propio horno. Algo haces, pero toca seguir”, ilustra Rodríguez.

    Marinés García, fundadora de una microempresa marabina de minicrepes llamada Crepetit, refrenda este modelo: “Todo lo que he ido ganando lo he ido reinvirtiendo y así he ido creciendo. No siempre es fácil pero funciona”.

4 No precipitarse. Los expertos coinciden en que Venezuela es un lugar con un alto riesgo país. Esto significa que, además de que las personas lo piensan dos veces para invertir, también aspiran a que su proyecto genere dividendos rápidamente, en proporción a ese riesgo. Aun así, esperar un retorno inmediato del capital que se invierte no debe ser el objetivo básico. “Todo negocio incipiente tiene una curva de aprendizaje y unas partidas de costos fijos —oficinas, nómina, servicios, etc.— y costos variables. Para un principiante con poco capital, lo ideal es basar su proyecto en costos variables tanto como se pueda, para ir sondeando el mercado sin arriesgar más de la cuenta”, dice Bermúdez, quien cita el caso de una joven que aspira a montar un restaurante, pero que en lugar de alquilar un local, empezó con un comedor de cuatro mesas en el patio de una amiga. “Eso le está sirviendo muchísimo para aprender la dinámica, probar el menú y analizar su flujo de caja mientras ahorra. La gente se hace la idea de que se necesita un dineral o que tiene que comenzar en grande de una vez, pero no necesariamente es así”.

5 Dedicarse por completo. Una de las cosas en las que más se fija un potencial inversionista es en el grado de enfoque y compromiso que el emprendedor siente por su proyecto. Además de entusiasmo, necesita propósito y organización. “Una persona que demuestra su empuje para sacar su idea adelante tiene más posibilidades de ser considerada como un posible socio que aquella que está dispersa entre tres o cuatro negocios o que no se ha concentrado en afinar su estrategia. Para eso también es fundamental rodearse de un equipo sólido y aplicado; sin ese apoyo de base todo se complica”, indica Gustavo Reyes, director de Wayra Venezuela.

6 Tocar puertas. Si bien hay emprendedores que piensan que un potencial inversionista sólo se va a fijar en el potencial de rentabilidad de su proyecto, también intervienen otros factores. Gustavo Reyes apunta que si bien la rentabilidad es apreciada, a veces el inversionista simplemente se siente identificado con el objetivo de ese proyecto o considera que la ejecución de esa idea va a resolver una necesidad importante para muchas personas. Por eso desarrollar bien la propuesta de valor es fundamental. “Un buen momento para buscar socios es cuando el proyecto está en marcha y está empezando a rendir dividendos. Eso suele resultar más atractivo que una idea en el papel”, acota Bermúdez.

7 No atrasarse con el papeleo. Marinés García, de Crepetit, recomienda ir avanzando en la burocracia a medida que el negocio prospera. “Uno está tan ocupado en tantas cosas que a veces se puede ir descuidando en eso, pero es un factor muy importante. ¿Qué vas a hacer cuando una compañía por fin te haga tu primer encargo grande y todavía no puedas generarle una factura porque no has registrado tu empresa? Si subestimas ese tipo de aspectos o no los formalizas, puedes perder oportunidades”.

8 Impulsar el negocio. Hay quien se conforma con desarrollar un proyecto unipersonal lo suficientemente próspero como para vivir de él, pero no tan ambicioso como para necesitar mayor crecimiento. “Sin embargo, lo que uno recomienda es apuntar hacia la expansión de ese negocio, porque por más independiente que quieras ser, el problema de ser tu propia empresa es que si algo te pasa, te enfermas, te cansas o quieres irte de vacaciones, pues todo también se frena contigo”, dice Bermúdez. “No tienes que ser necesariamente un emporio, pero sí escalar”, agrega Rodríguez.

De hecho, si la idea es tan buena que puede exportarse, se abre también la posibilidad de ganar en otras divisas.

 

Salvación con casco

Tumotorizado.com es un portal que ofrece dos modalidades de servicio: carreras de mototaxi o diligencias. El usuario que los necesite debe crearse un perfil en la web y prepagar el monto del servicio elegido. Luego de formular su requerimiento, recibirá enseguida los datos y la foto del motorizado voluntario que efectuará el traslado. A su vez, este último recibe el pago electrónico en una tarjeta de débito especial, lo cual protege sus ganancias de un potencial atraco. “Entre nuestros motoemprendedores hay de todo. Desde el mensajero que quiere redondearse la quincena hasta el profesional que tiene una moto de paseo y busca un dinero extra”, dice su fundador, Marcel Imery.

En su base de datos se han registrado casi 800 motorizados, que deben cumplir con una serie de papeles en regla para evitar potenciales estafadores. “Son una gente triple A, muy comprometidos y eficientes. En las 2.000 entregas que hemos hecho en estos 6 meses, nada se ha perdido. De hecho, estamos afinando una alianza con Mercadolibre para despachar sus entregas inmediatas en Caracas”, anuncia orgulloso. Su sitio web: www.tumotorizado.com. En Twitter: @tumotorizado.

Dulzura en bocaditos

Marinés García, ingeniera industrial, causaba sensación cada vez que se aparecía en las fiestas de sus amigas con unas crepes dulces preparadas por ella misma. El delirio lo desataba la crema blanca con toques de pirulín que García desarrolló con su abuela a modo experimental. El clamor popular insistía en que debía venderlas y fue así como fundó Crepetit, que desde 2009 prepara estas minidelicias en versiones dulces y saladas —ya sea por encargo o en vivo para eventos privados— y que espera poder concretar pronto su primer local. Aunque reconoce que la escasez de alimentos ha complicado su trabajo, asegura que el truco es persistir. “Ahora me tardo más reuniendo los ingredientes, pero cuando sopeso la satisfacción que esto me da, es un esfuerzo que vale la pena”. En Facebook y Twitter se le consigue como Crepetit.

 

Moda para llevar

Ganador del Concurso Ideas 2013 en la categoría de negocios, Personaling es un portal de moda —desarrollado por Heidi García, Nelly Oliveros, Rosa Virginia Gubaira y Elise Vigouroux— que asesora a sus seguidoras sobre las prendas y accesorios que más les favorecen entre un abanico de marcas reconocidas como Accessorize, SuiteBlanco, MNG, Cortefiel y WomenSecret, entre otras. “Las usuarias se registran y crean su perfil especificando la forma de su cuerpo, sus medidas y sus gustos. Así les sugerimos las prendas que más se adaptan a sus características, a partir de selecciones que van preparando continuamente nuestros expertos en moda. Todas las propuestas que ofrecemos son lo que efectivamente está disponible en esas tiendas y pueden adquirirse de una vez a través de nuestro portal. Les ahorramos tiempo con una oferta de opciones personalizadas y reciben su compra directamente en su casa u oficina”, explica Gubaira, quien añade que el proyecto se prepara para incursionar en el mercado español. En la red son www.personaling.com. En Twitter e Instagram: @personaling.

 

Germinadores de ayuda

Saber asesorarse desde el principio es una buena estrategia para no naufragar en aguas desconocidas. Estos son algunos lugares para empezar a buscar apoyo especializado:

Grupo Supernova: esta organización, que ofrece cursos y talleres de capacitación en el tema, asesora y acompaña a emprendedores en las distintas etapas de su proyecto: desde la concepción de su plan de negocios y su propuesta de valor hasta su ejecución, expansión y seguimiento. Más información en

www.gruposupernova.com.

Escuela de emprendimiento (IESA): para quienes necesitan herramientas básicas en el mundo de los nuevos negocios, una de las iniciativas más populares del IESA es Emprende, un programa de formación a distancia que promete ayudar a los principiantes a desarrollar su plan de negocios en ocho semanas. Más información en www.emprende.edu.ve.

Wayra Venezuela: esta organización creada por Telefónica en 12 países se centra en el comienzo, desarrollo y aceleración de emprendimientos que usan tecnologías de información y herramientas digitales. Tumotorizado.com y Personaling son dos de las iniciativas venezolanas más recientes que han propulsado. Hacen tres convocatorias anuales para elegir las propuestas que contarán con su mecenazgo en los meses siguientes (actualmente hay una abierta, que termina el 23 de febrero). Más información: http://ve.wayra.org.