• Caracas (Venezuela)

Todo en Domingo

Al instante

Salud: Cabello en caída libre

Cabello largo

La pérdida de cabello en cantidades poco frecuentes suele generar alarma. La dermatóloga Marisol Carvalho expone cuántas hebras es normal perder a diario y cuándo acudir a un especialista

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En ocasiones, la almohada, el cepillo o el desagüe de la regadera dan sorpresas inquietantes. ¿Es normal perder más cabello de lo usual sin causa aparente? La dermatóloga Marisol Carvalho explica que es previsible notar una caída más acentuada que de costumbre por temporadas y que, por lo general, se trata de una pérdida inofensiva que no deriva de un trastorno serio. Estas pérdidas circunstanciales suelen durar dos o tres semanas hasta que el ciclo de crecimiento del cabello tiende a estabilizarse.

"Puede que tenga que ver con una deficiencia nutricional o inmunológica en un momento dado, por ejemplo. En países donde hay estaciones muy marcadas, la caída también se debe a cambios bruscos de temperatura", indica la experta.

Igualmente está vinculada con cuadros de estrés, posparto, dietas estrictas que limitan grupos completos de alimentos y períodos posteriores a una cirugía que requiere varias horas de anestesia. En este último caso, se presume que la irrigación limitada hacia los folículos pilosos durante ese lapso puede traducirse en una caída del cabello luego de unas semanas, e incluso hasta cuatro o cinco meses después de la intervención.

¿Qué es lo normal? "Consideramos normal que se caigan unas 100 hebras al día. Algunos lo notan más o menos según su propia cantidad de cabello —si tienen mucho, casi no se dan cuenta; si tienen poco lo notan más—, pero es una cantidad razonable. Aun cuando se esté cayendo más de lo usual, sabemos que se está recuperando a un ritmo adecuado cuando revisamos el cuero cabelludo y vemos que están saliendo suficientes pelitos nuevos".

Cuando se trata de una pérdida copiosa que dura más de cuatro semanas, la cual no se acompaña del nacimiento consistente de nuevas hebras y que además denota ciertos patrones, es indispensable revisar otras causas.

Los desbalances en la producción de andrógenos, por ejemplo, causan pérdidas abundantes. "Aparte, debido a mucho estrés, puede haber una alopecia areata, esa caída acentuada que deja claros en forma de parches o monedas en la cabeza.

Puede presentarse en niños y adultos y es propia de un estrés emocional elevado, capaz de provocar que nuestros anticuerpos ataquen nuestros propios folículos. Es un tipo de alopecia que necesita ser tratada por un médico", dice la especialista.

Las enfermedades autoinmunes, los problemas tiroideos o suprarrenales, los factores genéticos, el síndrome de ovario poliquístico, la anemia y la ingesta de algunos medicamentos también despueblan la melena.

"Afortunadamente, 90% de las caídas de cabello son circunstanciales y se resuelven solas en un par de semanas. El 10% restante es el que necesita intervención médica, que empieza por tratar de controlar ese problema de base: sea hormonal, nervioso, inmune, etc.". Infiltraciones, ampollas, champús especiales, tratamientos de láser de baja intensidad y suplementos nutricionales son algunos de los recursos que contribuyen a la regulación del ciclo, según cada caso.

"En principio, uno puede preguntarse qué pudo haber alterado esa dinámica del cabello y esperar un par de semanas a ver si mejora solo, pero si esa caída no se detiene y es abundante, hay que consultar a un médico".

Aliados nutricionales

Reforzar la ingesta de ciertas vitaminas y minerales favorece la regeneración del cabello. "Todos los alimentos verdes ayudan: berro, acelga, espinaca, etcétera. Las lentejas también. Son ingredientes que aportan biotina y zinc, elementos que refuerzan el ciclo de crecimiento y mejoran el aspecto de la cabellera", asegura la dermatóloga Marisol Carvalho.