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Salud: Pies libres de hongos

Si se sospecha la presencia de hongos, es recomendable acudir a un dermatólogo para corroborar la micosis y elegir el medicamento que se debe aplicar o ingerir según el caso | Foto: Magaly Rodríguez

Si se sospecha la presencia de hongos, es recomendable acudir a un dermatólogo para corroborar la micosis y elegir el medicamento que se debe aplicar o ingerir según el caso | Foto: Magaly Rodríguez

Para evitar infecciones por micosis es necesario mantener los pies limpios y secos. Estos son algunos consejos para protegerlos

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Lave y seque bien los pies. Después del aseo diario con agua y jabón, tómese el tiempo necesario para secar bien los pies. Sea meticuloso en absorber la humedad en los espacios entre y debajo de los dedos y en los bordes de las uñas. Una vez que estén bien secos, espolvoréelos con polvos antimicóticos si acostumbra usar zapatos cerrados. Si hace ejercicio, justo después del entrenamiento quítese con la mayor brevedad posible las medias sudadas, lave los pies y repita el procedimiento. No los deje expuestos a la humedad por períodos prolongados, pues así suele desarrollarse la infección conocida como pie de atleta.

Cambie de calzado. Usar zapatos viejos por mucho tiempo puede incidir en la aparición —o reaparición— de hongos, puesto que las esporas tienden a alojarse en ellos. Por regla general, rote el calzado diario para que cada par se pueda secar oportunamente en caso de haber absorbido sudor u otro tipo de humedad. Aplíqueles polvos antimicóticos antes de cada uso.

Lave los zapatos de goma. Airear el calzado deportivo no siempre es suficiente. Cada cierto tiempo, lávelos por dentro con agua y jabón y déjelos secar al sol.

Mantenga las uñas cortas. El exceso de humedad que se aloja en el borde de las uñas —sea luego del baño o por efecto de la transpiración— es una causa ideal para que hongos y bacterias se reproduzcan. Sin embargo, no exagere al recortarlas, dado que puede causar heridas que dejan la zona vulnerable a infecciones. Recuerde cortarlas siempre en línea recta y limar con cuidado las áreas puntiagudas.

No ande descalzo en sitios públicos. Esta precaución es fundamental en pisos húmedos o con alto riesgo de contaminación como los de gimnasios, casilleros, regaderas y orillas de piscinas. Al transitar en estas áreas, póngase chancletas o sandalias plásticas; luego lávelas y déjelas secar.

Hágase la pedicura en locales profesionales.Arreglarse los pies en sitios donde no desinfecten los instrumentos o donde la salubridad sea cuestionable aumenta el riesgo de adquirir hongos. Solicite este servicio en centros certificados de quiropedia, en los que suelen esterilizarse estos implementos, o lleve siempre sus propios utensilios, desinfectados antes y después de cada uso.

No comparta los enseres personales. Zapatos, medias, instrumentos de pedicura y afines no deben prestarse porque las infecciones por hongos son contagiosas y se transmiten por el contacto con superficies contaminadas.

Procure zapatos holgados y con ventilación. Materiales como la lona y el cuero permiten que el aire circule con facilidad; evite usar calzado de vinilo u otros plásticos que “asfixien” los pies. Del mismo modo, cuando use medias, prefiera las de fibras absorbentes como el algodón, así como aquellas de uso deportivo diseñadas para favorecer la rápida evaporación del sudor. Cámbielas con frecuencia si los pies transpiran mucho. Adicionalmente, considere el empleo regular de zapatos abiertos y descálcese al llegar a casa para que la piel de esa zona pueda respirar.

¿Cómo tratarse?

Si se sospecha la presencia de hongos, es recomendable acudir a un dermatólogo para corroborar la micosis y elegir el medicamento que se debe aplicar o ingerir según el caso. Si bien existen muchos fármacos de uso tópico para esta afección que no necesitan receta médica, una evaluación oportuna diferencia el cuadro de otros problemas de aspecto similar —eczema, traumatismos en la uña, manchas por esmaltes, etc.—,  para   elegir el tratamiento más adecuado.

Fuentes:

www.webmd.com, MedlinePlus

(www.nlm.nih.gov/medlineplus)

www.mayoclinic.com

www.patient.co.uk

Síntomas que se deben considerar

Existen varios indicios de que los pies puedan estar presentando una infección por hongos. Piel descamada o cuarteada, ardor y picazón se cuentan entre los más comunes, y en algunos casos también puede haber infecciones en las uñas. En estas situaciones, los hongos pueden provocar engrosamiento de las uñas, cambios de color y fragilidad.