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Salud: Dudas sobre la diabetes

En el mes de la prevención contra esta enfermedad en alza, Elizabeth Rojas de Poller, endocrinóloga y vicepresidenta de Fenadiabetes, responde algunas preguntas recurrentes sobre el tema

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—¿Si mis padres eran diabéticos, yo también voy a serlo?

—La genética es ciertamente un factor de riesgo que no se puede modificar, pero ese elemento por sí solo no es suficiente para desarrollar diabetes. El estilo de vida también influye mucho. Si se mantiene un peso adecuado para la talla, una alimentación saludable y se hacen unos 150 minutos de ejercicio a la semana esa posibilidad se aleja, porque todas esas son variables que ayudan a regular la producción de insulina en el tiempo. Ahora, si el factor genético resulta demasiado fuerte por todos lados, pero aún así uno se cuida lo suficiente, la aparición de la enfermedad puede ser mucho más tardía: en lugar de manifestarse a los 40 o 50 años, pudiese ocurrir a los 70 u 80 años, por ejemplo. Eso aplica también para gente que muestre resistencia a la insulina: cuidarse es clave.

—Me da mucho sueño después de comer. ¿Significa que tengo problemas de insulina?

—Eso no necesariamente tiene que ver. Hay muchos factores que pueden producir esa somnolencia. El más común es que hayamos comido demasiado y que eso produzca una digestión pesada.

—¿Si como muchos dulces puedo volverme diabético?

—En principio, comer mucha azúcar significa tener una dieta desequilibrada, lo cual podría constituir un factor de riesgo. El exceso de azúcar provoca una secreción permanente de insulina, más de la necesaria en comparación con una alimentación adecuada. Hay que tener presente que la insulina que produce el páncreas no es infinita y por ello se recomienda no abusar. A eso se suma que el exceso de carbohidratos que los músculos no procesan bajo la acción oportuna de la insulina y el ejercicio se convierte en grasa y, por ende, en sobrepeso, lo cual es otro factor que no ayuda a una persona que tenga predisposición a la diabetes.

—¿Está mal que coma pasta o arroz si tengo esta condición?

—Se pueden comer sin problemas siempre que se moderen las cantidades bajo asesoría nutricional. Como ambos son carbohidratos, lo que se recomienda es que sean integrales para que la fibra ayude a moderar los niveles de insulina que el cuerpo va a utilizar. También se recomienda que la pasta se cocine al dente, para que no se vuelva un mazacote de almidones.

—¿Tener diabetes significa que en unos años me van a amputar un pie o que voy a quedar ciego?

—Mucha gente se asusta muchísimo cuando le diagnostican esta enfermedad porque se acuerdan de un abuelo o un tío que pasó por esa situación, pero mucho depende del esfuerzo que ese paciente haga por mantener controlada su condición. Si uno asume una actitud positiva y hace todo lo que debe hacer (una dieta adecuada, ejercicio y seguimiento del tratamiento médico que se le indique) no tiene por qué desarrollar este tipo de complicaciones. De hecho, muchos pacientes diabéticos no llegan a necesitar insulina adicional porque con esos cuidados es suficiente para manejarse.

—¿Si soy diabético y el médico indica que tengo que inyectarme insulina, significa que fracasé cuidándome?

—Hay pacientes que se sienten culpables, pues asumen que no supieron cuidarse a pesar de haber seguido las indicaciones o que están peor y que se van a deteriorar muy rápido, pero básicamente lo que eso significa es que va a necesitar recibir insulina, ya que los hipoglicemiantes orales que posiblemente se le indicaron (medicamentos que se ocupan de extraer del páncreas la insulina que allí quede) no están funcionando pues el páncreas dejó de producir esta hormona. En ese caso no es culpa del paciente, sino parte de la evolución de su condición. Al suministrarle la insulina, lo que hacemos es cubrir ese déficit para que el cuerpo siga funcionando adecuadamente.