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Salud: Dilema farmacológico

Uno de los factores más valiosos en la eficacia de un fármaco es la forma en la que se almacena / Foto: Todo en domingo

Uno de los factores más valiosos en la eficacia de un fármaco es la forma en la que se almacena / Foto: Todo en domingo

Muchos de los que toman medicamentos de manera regular buscan cómo sortear la escasez. Freddy Ceballos, presidente de la Federación Farmacéutica de Venezuela, explica qué es lo indicado en estos casos

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¿Tomarse la penúltima pastilla o no tomársela? He ahí la cuestión. "Con la crisis de fármacos que hay en el país estamos viendo muchas irregularidades en la forma en la que la gente maneja sus tratamientos. Hay quienes tratan de rendir los fármacos que le quedan tomándoselos un día sí y un día no, o si es un producto que necesitan ingerir varias veces al día, se toman solo las dosis de la mañana o la de la noche", explica Freddy Ceballos, presidente de la Federación Farmacéutica de Venezuela.

A ello se suman los riesgos de manipular la presentación original o prescrita de los medicamentos. Ceballos los ilustra con un ejemplo. "Si se recetan 50 miligramos de un fármaco y solo se encuentran tabletas de 100, hay gente que decide comprar esas, que son las que hay, y cortarlas. El problema es que esa división raramente es exacta porque la tableta puede romperse en pedacitos de varios tamaños y siempre hay una pequeña porción que se pierde, con lo cual el paciente termina tomando una dosis mayor o menor de la que le recetaron", señala. "En cambio, si fuese al revés y uno tiene indicado un fármaco de 100 miligramos y consigue la presentación de tabletas de 50, con tomarse dos efectivamente resolvería sin riesgos. El punto es que las dosis terapéuticas sean exactas".

El mecanismo de absorción del principio activo también puede verse afectado al intentar dividir un fármaco. "Hay pastillas que traen una cubierta especial que se va disolviendo poco a poco para que el medicamento no afecte ciertas mucosas o para que se absorba lentamente en una zona específica del tracto digestivo. Si las picamos, alteramos ese mecanismo. También hay algunos pacientes que consideran que un fármaco aún se puede tomar si tiene menos de tres meses de haber expirado. Nuestra respuesta es que un medicamento vencido, aun en óptimas condiciones de almacenamiento, es un medicamento vencido".

¿Cómo hacemos?

Según el especialista, lo ideal es consultar con el médico cómo ajustar el tratamiento. "Aunque la situación sea precaria, lo que como farmacéuticos recomendamos es que el paciente se dirija a su doctor para ver qué otras opciones tiene en lugar de tratar de hacer ajustes por su cuenta". Así se puede determinar si las dosis pueden espaciarse o qué otros medicamentos pueden utilizarse como sustitutos para no comprometer la eficacia del tratamiento.

Otros se apoyan en donaciones de medicamentos entre particulares y aún así es difícil determinar si ese fármaco va a ser 100% efectivo porque no se sabe en qué condiciones ha sido almacenado", apunta. "Es importante que las autoridades tengan presentes los riesgos que se corren en esta situación y que se tomen las medidas necesarias lo antes posible".

La importancia del almacenamiento

Uno de los factores más valiosos en la eficacia de un fármaco es la forma en la que se almacena. El farmacéutico Freddy Ceballos indica que la mayoría de los medicamentos necesita un lugar fresco, seco y oscuro. "Un error frecuente es meterlos en un gabinete en el baño, donde reciben constantemente vapor de la regadera, o en una despensa en la cocina, justo al lado de la nevera o de la estufa. Tampoco deberían guardarse nunca en la guantera o en la maleta del carro. Como las temperaturas extremas aceleran la degeneración de los compuestos, probablemente esos sean fármacos que no van a surtir el mismo efecto que uno bien almacenado". Por el mismo motivo, guardarlos arbitrariamente en la nevera tampoco es apropiado, salvo que sus instrucciones lo indiquen.